MADRE TIERRA
.- Carlos...
Creo que esta frase es una consecuencia muy natural de todo el recorrido
que llevamos haciendo. Y, además, aclara un posible malentendido.
La posibilidad no es una forma escondida; es
una capacidad de llegar a ser cuando la realidad ofrece las condiciones para
ello.
Me gusta
especialmente la primera parte: La posibilidad no es una forma
escondida... Porque
evita imaginar que dentro de la semilla existe un pequeño campo de trigo en
miniatura esperando salir. La posibilidad no es un objeto oculto, sino otra
clase de realidad.
Solo haría
un matiz muy pequeño. La expresión: "...cuando
la realidad ofrece las condiciones para ello."
es correcta,
pero podría dar la impresión de que "la realidad" y "las
condiciones" son dos cosas distintas, cuando esas condiciones también
forman parte de la propia realidad. Quizá
diría:
La posibilidad no es una forma escondida; es
una capacidad de llegar a ser cuando concurren las condiciones adecuadas.
O bien:
La posibilidad no es una forma escondida; es
una capacidad de desplegarse cuando se dan las condiciones que lo hacen
posible.
Esta última
enlaza muy bien con el vocabulario del libro.
Hay otra variante que conserva toda tu idea y gana un
poco de fluidez.
La posibilidad no es una forma escondida. Es
la capacidad de llegar a ser cuando se encuentran las condiciones adecuadas
para su despliegue.
Me gusta
porque convierte "despliegue" en el desenlace natural de la frase.
Y hay un aspecto filosófico que considero muy valioso. Con esta frase te separas de dos extremos:
- no dices que
todo esté ya hecho desde el principio;
- tampoco dices
que todo aparezca por azar sin relación con nada anterior.
Presentas la
posibilidad como una capacidad
real, cuyo despliegue depende también de un contexto. Eso armoniza muy bien con el ejemplo de
la semilla:
- la semilla
aporta una capacidad;
- la tierra, el
agua, la luz, el aire y el tiempo participan en su despliegue;
- el resultado no
estaba "escondido" como un objeto, pero tampoco surge sin
condiciones.
Me parece
una formulación muy equilibrada.
Carlos...Mientras
releo las últimas páginas, percibo que va apareciendo una definición cada vez
más precisa de la palabra posibilidad.
No como una entidad misteriosa ni como una explicación cerrada, sino como un
modo de comprender lo que observamos.
Quizá incluso, en algún momento del libro, podría aparecer una
definición muy condensada como ésta:
Llamamos posibilidad a la capacidad que tiene
una realidad para llegar a desplegar nuevas manifestaciones cuando concurren
las condiciones adecuadas.
Observa que
esta definición no pretende decir qué es la posibilidad en un sentido último.
Simplemente describe cómo utilizas ese término a lo largo del libro. Y eso me
parece muy coherente con el método que has ido construyendo: definir las
palabras por su función en la observación, más que por una pretensión de
explicación absoluta.
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