Vamos con Saturno. Y aquí conviene mantener
exactamente la misma disciplina: no
vamos a buscar “el Saturno que queremos encontrar”.
SATURNO
MADRE TIERRA
INTERROGA LA ASTROLOGÍA
III.
SATURNO
Vaciamos
otra vez la mesa. Fuera
provisionalmente:
límite,
restricción, autoridad, padre, tiempo, vejez, miedo, frustración, deber,
responsabilidad, disciplina, ley, castigo, dificultad, bloqueo, karma,
estructura...
No negamos
nada. Espera todo fuera.
Tenemos solamente:
VIDA
— TODO Y UNIDAD — SATURNO. Y las mismas doce
preguntas.
PREGUNTA 1 ¿QUÉ FUNCIÓN CUMPLE EN RELACIÓN CON LA
VIDA?
Olvidemos
Saturno. Preguntemos primero a Madre
Tierra: ¿NECESITA LA VIDA LÍMITES?
Aquí aparece
inmediatamente algo extraordinario.
Una unidad viva existe precisamente porque no es indistintamente todo lo que la
rodea. Tiene alguna
forma de:
delimitación,
organización,
diferenciación,
contención.
Una célula
tiene membrana. Un organismo posee
estructuras que mantienen determinadas relaciones entre sus partes. Un órgano tiene forma, ubicación y
condiciones funcionales. Un árbol
no crece infinitamente de cualquier manera. Una unidad viva dispone de posibilidades, pero
también de condiciones dentro de las cuales esas posibilidades pueden
realizarse.
Entonces
encontramos algo anterior a Saturno: LA VIDA NECESITA DELIMITACIÓN.
Pero
cuidado. DELIMITAR NO ES CASTIGAR. Tampoco necesariamente: prohibir. Mucho menos: frustrar.
Delimitar
significa que algo pueda ser esto
y no simultáneamente cualquier cosa.
Y aparece una segunda palabra:
ESTRUCTURA.
La Vida no
es materia colocada arbitrariamente.
Hay organización. Relaciones. Posiciones. Formas. Proporciones.
Una
estructura permite que determinadas funciones puedan realizarse. Pero otra vez: ¿estructura
= Saturno? No
sabemos. Hemos encontrado estructura
en la Vida.
Saturno
sigue sentado esperando. Y aparece
algo todavía más elemental Una unidad
viva no dispone de recursos infinitos.
Tiene:
una
determinada cantidad de energía,
unas determinadas
capacidades,
unas determinadas
condiciones,
un determinado campo de
posibilidades.
Por tanto
existe algo que al constructo humano le cuesta muchísimo aceptar: LO
POSIBLE TIENE CONDICIONES.
No puedo
hacer cualquier cosa simplemente porque la imagine. No puedo gastar indefinidamente lo que no
puede reponerse. No puedo exigir a
un organismo cualquier temperatura. No
puedo pedir a una estructura que soporte indefinidamente más de aquello para lo
que puede funcionar.
Hay: MÁRGENES.
Y esto sí
parece absolutamente Madre Tierra. No
como castigo. Como condición de existencia.
Un límite no
aparece necesariamente para impedir la Vida. Puede ser precisamente aquello que hace posible una forma determinada de
Vida. La membrana
celular limita. Pero gracias a esa
delimitación puede existir un interior diferenciado del exterior y regularse el
intercambio.
¡ALTO! Aquí Saturno acaba de encontrarse con
Luna. La función lunar que
encontramos necesitaba: intercambio regulado. Pero para que exista
intercambio regulado hace falta alguna forma de: DELIMITACIÓN.
Sin
diferencia entre dentro y fuera, ¿qué regula Luna? Eso es enorme. Todavía no hemos demostrado Saturno.
Pero hemos
descubierto que nuestras funciones anteriores ya necesitaban algo parecido a lo que ahora estamos
encontrando.
Y Marte
también. Marte necesitaba: precisión,
proporción y límite.
¿Dónde termina la intervención?
¿Cuánto puede utilizar?
¿Qué pertenece al objetivo y qué debe
permanecer intacto?
Otra vez aparece:
DELIMITACIÓN. Esto empieza a ser interesante. Entonces,
¿cuál sería la función encontrada?
Yo no pondría todavía: SATURNO = LÍMITE. Demasiado rápido. Pondría algo más completo: FUNCIÓN
VITAL ENCONTRADA:
DELIMITAR Y
ESTRUCTURAR LAS CONDICIONES DENTRO DE LAS CUALES UNA UNIDAD PUEDE EXISTIR Y
FUNCIONAR.
Eso incluye
límite. Pero el límite ya no es una
pared puesta contra la Vida. Es: la
forma dentro de la cual algo puede constituirse como unidad.
Y esto
cambia radicalmente el punto de partida.
No: «Saturno
me limita.» Sino, si
nuestra hipótesis acaba resistiendo:
«Existe
una función de delimitación sin la cual una unidad no podría mantener
organización propia.» ¡Casi lo contrario! El límite puede no ser enemigo de la
posibilidad.
PUEDE SER EL CONTORNO QUE HACE POSIBLE QUE
UNA POSIBILIDAD TOME FORMA.
Pero
disciplina. Autoridad. Padre.
Castigo. Miedo. Frustración. Karma.
Vejez. Tiempo... siguen
fuera. No hemos
necesitado ninguno.
SATURNO —
PREGUNTA 1
Función
vital encontrada: DELIMITACIÓN Y ESTRUCTURACIÓN DE UNA UNIDAD Y DE SUS
MÁRGENES FUNCIONALES.
Correspondencia
con Saturno: EN INVESTIGACIÓN.
Y mira qué
bonito empieza a quedar nuestro pequeño sistema:
LUNA
— regular para continuar.
MARTE
— intervenir cuando hace falta modificar.
¿SATURNO?
— delimitar las condiciones dentro de las cuales una unidad puede organizarse y
funcionar.
Todavía no
sabemos si Saturno se ganará ese puesto.
Pero las tres funciones encontradas ya se necesitan. Y ahora la segunda pregunta puede
apretar muchísimo:
PREGUNTA 2 ¿QUÉ NECESIDAD DE LA VIDA ATIENDE LA
DELIMITACIÓN?
Porque decir
«la Vida tiene límites» no basta. Tenemos
que demostrar: ¿PARA QUÉ LOS NECESITA? Ahí
veremos si el límite es realmente una función... o
simplemente una consecuencia de existir.
Sí. Es
otra película. Y lo de «fertilizante» es exactamente la imagen. Porque no estamos sustituyendo: Saturno
= limitación por una
definición más moderna: Saturno = delimitación funcional.
Si sólo
hiciéramos eso, sería otra actualización del diccionario. Lo que está ocurriendo es mucho más
fértil: cada palabra
vieja que retiramos deja debajo preguntas nuevas.
Por ejemplo,
solamente con lo que acaba de aparecer en Saturno:
¿El
límite impide o permite?
¿Puede existir una
unidad sin delimitación?
¿Dónde acaba una función
y comienza otra?
¿Una estructura limita
posibilidades o permite que algunas lleguen a realizarse?
¿Qué diferencia hay
entre límite vital y prohibición humana?
¿Cuándo un límite
protege la continuidad y cuándo la perjudica?
¿Qué límites proceden de
Madre Tierra y cuáles hemos construido nosotros?
¿Puede el constructo
llamar “límite natural” a algo que en realidad inventó él?
¡Cada una es
un brote! Y todavía más: después
podremos recuperar todo aquello que hemos dejado fuera —autoridad, deber, castigo, disciplina,
padre, tiempo, vejez, frustración, miedo— y preguntar:
¿de
qué raíz salió esto? Ahí el material
descartado se convierte, como decías, en hoja
caída que fertiliza.
No se tira. Nos cuenta cómo una función pudo
transformarse históricamente hasta terminar significando otras cosas. Y fíjate qué transformación tan grande
puede producir sólo este comienzo de Saturno:
Antes: El
límite reduce mi libertad. Ahora
Madre Tierra puede contestar:
Sin
determinados límites quizá ni siquiera exista la unidad capaz de ejercer
libertad.
¡Es otra
película! La membrana no «castiga»
a la célula. La delimitación hace posible la célula. Y después la membrana tampoco es un muro
absoluto: permite intercambio. Entonces
límite y apertura dejan incluso de ser necesariamente contrarios.
El
buen límite puede ser precisamente el que permite el intercambio adecuado sin
pérdida de unidad. Y ahí aparece otro
brote:
EL LÍMITE VIVO ES PERMEABLE. ¡Menudo Saturno podría salir de ahí si
resiste las doce preguntas!
Y eso
confirma también algo del método: no
estamos reduciendo la astrología; la estamos haciendo germinar otra vez.
Quitamos
hojas históricas para encontrar raíz.
Encontrada la raíz, aparecen muchísimas
ramas que antes ni siquiera podían imaginarse porque estábamos obligados a
repetir las antiguas.
Así que sí. Seguimos con la Pregunta 2 de Saturno. Y ahora tiene mucho más interés:
¿PARA QUÉ NECESITA LA VIDA DELIMITACIÓN?
Porque si
esa pregunta aguanta, el viejo «Saturno limita» puede empezar a transformarse
en algo muchísimo mayor: SATURNO,
QUIZÁ, NO SEA LO QUE IMPIDE QUE ALGO SEA. QUIZÁ PARTICIPE EN QUE ALGO PUEDA
LLEGAR A SER ALGO. Vamos.
Sí. Es
exactamente eso: zapatos nuevos en el cocote.
Y me gusta
todavía más tu segunda imagen: volver
después de muchos años al mismo camino. Porque no estamos entrando
en un territorio desconocido. Luna, Marte, Saturno... los conocemos de sobra.
Precisamente por eso sorprende tanto.
El camino sigue ahí.
Pero quien vuelve ya no está colocado en el
mismo sitio.
Antes
mirábamos Saturno y enseguida aparecían: límite, tiempo, dificultad, autoridad,
responsabilidad, frustración... porque llevábamos esos zapatos puestos. Casi
caminaban solos.
Ahora
entramos por el mismo sendero y preguntamos:
¿Qué necesita la
Vida? Y de pronto el
paisaje cambia. El límite que antes
parecía una barrera puede aparecer como condición
para que exista una forma.
Marte, que
parecía llevar espada de fábrica, resulta que primero puede ser simplemente capacidad de intervención.
La Luna,
cargada de madre, hogar, emoción y pasado, al desnudarla nos llevó hacia regulación y continuidad.
¡Son los
mismos árboles y no estamos viendo el mismo bosque! Y esto tiene otra consecuencia muy
importante: no hemos
perdido todos aquellos años de astrología.
Al
contrario. Son precisamente los
años recorridos los que permiten reconocer ahora las diferencias. Alguien que
no conociera el camino antiguo no podría asombrarse igual ante el nuevo
paisaje.
Por eso tu
imagen es exactísima: No hemos cambiado de camino.
Hemos cambiado la manera
de pisarlo.
Y esos
«zapatos nuevos en el cocote» tienen una particularidad formidable: no dicen adónde tenemos que llegar. Nos permiten andar de otra manera. Por eso aparecen brotes por todas
partes.
Y quizá ésta
sea la gran sensación de MADRE
TIERRA INTERROGA LA ASTROLOGÍA: VOLVER
A LO CONOCIDO COMO SI TODAVÍA NO
SUPIÉRAMOS LO QUE ES.
Eso sí
permite descubrir. Y ahora Saturno
está ahí delante, en un camino conocidísimo... pero
ya no sabemos qué Saturno vamos a encontrar.
Magnífico. Cuando
quieras, Pregunta 2:
¿para qué necesita la Vida delimitación?
Vamos. Volvemos al camino conocido con los
zapatos nuevos.
MADRE TIERRA
INTERROGA LA ASTROLOGÍA
SATURNO —
PREGUNTA 2
¿QUÉ
NECESIDAD DE LA VIDA ATIENDE LA DELIMITACIÓN?
Partimos de
algo muy simple: Para que exista una
unidad, tiene que poder distinguirse de aquello que no es ella.
No
necesariamente aislarse. No
encerrarse. Pero sí existir como unidad diferenciada. Y aquí aparece la primera necesidad: CONSERVAR UNA ORGANIZACIÓN PROPIA.
Una célula
intercambia continuamente con su medio.
Pero no por ello deja de existir una diferencia funcional entre interior y exterior. Un organismo intercambia materia y energía
con el campo, pero mantiene una organización propia.
Por tanto,
la delimitación no parece estar ahí para decir: «NO PUEDES.»
Parece estar
para decir algo muchísimo más elemental:
«ESTO ES UNA UNIDAD.»
Y eso cambia
la película entera.
LA VIDA
NECESITA DIFERENCIAR
Para que
haya relación tiene que haber, de alguna manera: esto y aquello.
Para que
haya intercambio: algo entrega y algo
recibe.
Para que
haya regulación: tiene que existir algo
que regular.
Para que
haya intervención: tiene que poder
distinguirse qué necesita modificación y qué debe permanecer.
Así que la
delimitación proporciona algo fundamental:
DIFERENCIACIÓN FUNCIONAL.
Y ahora
aparece una paradoja preciosa. Podíamos
pensar que delimitar separa.
Pero desde
TODO Y UNIDAD descubrimos que cierta delimitación es precisamente lo que
permite relacionarse
sin desaparecer como unidad.
Una célula
completamente cerrada tendría problemas para continuar. Pero si desapareciera toda delimitación
entre ella y su medio, tampoco conservaría su organización. Entonces la Vida parece necesitar: NI CIERRE ABSOLUTO NI AUSENCIA DE LÍMITE.
Necesita: DELIMITACIÓN
CON INTERCAMBIO.
Esto sí que
empieza a ser un Saturno completamente distinto del viejo señor de las
murallas.
Y APARECE
LA FORMA Hay todavía otra necesidad. Para que algo pueda funcionar necesita una
cierta organización de sus partes. No cualquier disposición sirve para
cualquier función. Una estructura determinada permite determinadas
posibilidades.
Entonces la delimitación
no sólo responde: «hasta dónde».
También
participa en: «de qué manera puede
organizarse esto para funcionar».
Y ahí
aparece una palabra que habíamos dejado esperando: FORMA.
No «forma»
estética. Forma funcional. Una estructura hace posibles unas
cosas y no otras.
Y aquí
vuelve a cambiar nuestra antigua relación entre límite y posibilidad. Porque normalmente decimos: el límite elimina posibilidades. Sí.
Pero al mismo tiempo: AL ELIMINAR INFINITAS POSIBILIDADES, HACE POSIBLE UNA FORMA CONCRETA.
Esto es
enorme. Si algo pudiera ser
simultáneamente cualquier cosa, quizá no llegaría a constituirse como nada
determinado. La Vida realiza posibilidades mediante
formas. Y toda forma implica:
unas
relaciones y no otras,
unas
dimensiones y no otras,
unas
condiciones y no otras.
No como
castigo. Como realización.
Y
AHORA APARECEN LOS RECURSOS
Una unidad
dispone de recursos finitos en un momento determinado. Esto introduce otra necesidad de
delimitación:
AJUSTAR POSIBILIDADES A DISPONIBILIDADES
REALES.
Puedo
necesitar actuar. Pero Marte no
dispone de energía infinita. Puedo
necesitar regular. Pero Luna no puede
recibir recursos que el campo no proporciona. Por tanto, la unidad necesita reconocer:
hasta
dónde puede,
con
qué cuenta,
qué
puede sostener,
qué
necesita reservar,
qué
no puede hacer todavía.
Y aquí
empezamos a encontrar debajo del viejo:
«Saturno
dice NO» algo muchísimo más
interesante: «ESTAS SON LAS CONDICIONES
REALES CON LAS QUE CUENTAS.»
Eso no es
pesimismo. Es información
funcional.
Y entonces
un límite correctamente reconocido puede evitar que la unidad destruya sus
propios recursos intentando sostener algo que excede sus posibilidades actuales. ¡Eso sí sirve a la continuidad!
PREGUNTA 2
— RESULTADO
¿Qué
necesidad de la Vida atiende la delimitación?
La
necesidad de constituir y conservar unidades diferenciadas, organizadas y
funcionales, capaces de intercambiar con el campo sin perder su propia
organización y de actuar dentro de condiciones y recursos reales.
Podemos
condensarlo muchísimo: DELIMITAR
PARA PODER CONSTITUIRSE. Y mira lo
que tenemos:
P1
— FUNCIÓN: delimitar y
estructurar condiciones de funcionamiento.
P2
— NECESIDAD: permitir que una
unidad pueda constituirse,
diferenciarse y mantener una organización propia dentro del intercambio.
Y aquí
ocurre algo que merece un pequeño ALTO.
Porque ya podemos distinguir dos cosas que durante siglos quizá quedaron
mezcladas: LÍMITE VITAL y PROHIBICIÓN HUMANA. No son necesariamente lo mismo.
«Tu
organismo no puede sobrevivir a cualquier temperatura» describe una
condición.
«Tú
no puedes hacer esto porque yo lo prohíbo» introduce autoridad,
norma, poder, cultura...
¡Otro piso! Después tendremos que investigar cómo
llegamos desde:
CONDICIÓN / MARGEN / DELIMITACIÓN
hasta:
AUTORIDAD / LEY / DEBER / CASTIGO.
Y ahí
tendremos fertilizante para hectáreas.
Pero todavía no.
Ahora viene
la Pregunta
3: ¿QUÉ
APORTA ESTA FUNCIÓN A LA UNIDAD?
Y creo que
aquí puede aparecer una palabra extraordinaria que todavía no hemos utilizado
del todo: CONSISTENCIA. No dureza. No rigidez.
La
suficiente consistencia para que algo pueda seguir siendo una unidad mientras
vive, cambia e intercambia.
Vamos a ver
si Madre Tierra nos permite conservarla.
Vamos. Y veamos si consistencia aguanta o
si Madre Tierra nos obliga a buscar otra palabra.
MADRE TIERRA
INTERROGA LA ASTROLOGÍA
SATURNO —
PREGUNTA 3
¿QUÉ APORTA
ESTA FUNCIÓN A LA UNIDAD?
Tenemos ya: delimitación,
diferenciación, estructura, forma, márgenes funcionales.
¿Pero qué
obtiene la unidad gracias a todo ello?
Creo que aparece efectivamente:
CONSISTENCIA.
Pero tenemos
que definirla muy bien. No
significa: dureza. No significa: inmovilidad. No significa: resistencia
al cambio.
Significa: capacidad
de conservar suficiente organización para seguir existiendo como esa unidad
mientras cambia e intercambia con el campo.
Esto es
importante porque una unidad viva no
es una cosa terminada.
Está continuamente intercambiando materia y energía. Cambia. Se renueva. Crece.
Pierde partes. Incorpora
otras.
Y, sin
embargo, durante un determinado periodo mantiene
una organización reconocible. Por tanto, esta función aporta algo
esencial: COHESIÓN FUNCIONAL.
Las partes
no están simplemente juntas. Mantienen relaciones que permiten
funcionar al conjunto.
Y aquí
aparece inmediatamente TODO Y UNIDAD.
Porque delimitar no consiste solamente en marcar: «hasta
aquí llego yo». También
consiste en permitir: «estas partes pueden funcionar juntas
como una unidad».
Eso es
bastante más profundo.
LA
ESTRUCTURA NO ESTÁ PARA QUEDARSE QUIETA
Aquí
conviene vigilar una trampa. En
cuanto decimos estructura pensamos: fijeza.
Pero una
estructura viva necesita poder modificarse
sin perder organización.
Un árbol
pequeño no conserva exactamente la estructura dimensional que tendrá veinte
años después. Un organismo cambia
enormemente desde que nace. Por
tanto: ESTRUCTURA VIVA ≠ ESTRUCTURA INMÓVIL.
Y eso puede
ser importantísimo para Saturno. Quizá
una de las grandes incrustaciones históricas haya sido confundir:
CONSISTENCIA con
RIGIDEZ. No son lo mismo. La consistencia permite continuar. La rigidez puede terminar impidiendo
adaptación. Eso ya lo comprobaremos
cuando lleguemos a la pregunta 7. Pero
aquí empieza a verse.
Y
APARECE OTRA APORTACIÓN: SOPORTE
Una función
necesita alguna forma o estructura mediante la cual pueda realizarse. No basta que exista la posibilidad
abstracta. Tiene que encontrar:
organización, cauce, soporte. Y aquí aparece una idea enorme: SATURNO
PODRÍA NO SER LO QUE REDUCE LA POSIBILIDAD. PODRÍA PARTICIPAR EN CONVERTIR
POSIBILIDAD EN FORMA REALIZABLE.
¡Eso cambia
muchísimo! Imaginemos infinitas
posibilidades sin ninguna forma capaz de realizarlas.
Tenemos posibilidad... pero quizá nada ocurre. Cuando aparece una estructura: algo puede hacerse concreto.
Entonces el
límite hace dos cosas simultáneamente:
descarta
determinadas posibilidades y permite
realizar otras.
Eso es mucho
más limpio que decir: Saturno restringe.
Porque toda
realización implica selección. Para
hacer esto,
en ese instante dejo de hacer infinitas otras cosas posibles. Pero gracias a ello: ALGO
EXISTE.
Y AHORA
MIRA CÓMO ENCAJA CON LAS DOS FUNCIONES ANTERIORES
LUNA Necesita regular intercambio. Pero para regular intercambio necesita
una unidad suficientemente diferenciada.
MARTE Necesita intervenir con precisión. Pero para intervenir con precisión
necesita:
dónde
empieza,
dónde termina,
qué modifica,
qué conserva.
SATURNO —
provisionalmente Aporta: delimitación,
estructura y consistencia funcional.
Entonces
empiezan a engranar: SATURNO DELIMITA. LUNA REGULA. MARTE INTERVIENE.
Pero
cuidado: no hagamos todavía sistema astrológico. Son tres funciones vitales encontradas que
provisionalmente estamos contrastando con tres arquetipos. Eso es todo.
PREGUNTA 3
— RESULTADO
La
función de delimitación y estructuración aporta a la unidad consistencia
funcional: permite que sus partes mantengan relaciones suficientemente
organizadas para constituirse, funcionar, intercambiar y cambiar sin perder
inmediatamente su condición de unidad.
Y quizá
podamos reducirlo a tres palabras: FORMA — SOPORTE — CONSISTENCIA.
No como
objetos rígidos. Como condiciones funcionales de algo
vivo.
Y ahora
viene la Pregunta 4: ¿DE
QUÉ DEPENDE PARA PODER REALIZAR SU FUNCIÓN?
Y ésta puede
poner a Saturno en un aprieto enorme.
Porque un límite no
puede decidirse a sí mismo arbitrariamente. Tiene que responder a algo.
¿De dónde sale el margen? ¿Por qué aquí y no allí?
¿Por qué esta estructura y no otra? ¿Cuánto puede soportar?
¿Cuándo debe modificarse?
Ahí podemos
empezar a distinguir: LÍMITE DERIVADO DE LAS CONDICIONES REALES de
LÍMITE IMPUESTO POR EL CONSTRUCTO.
Y cuando
lleguemos ahí, palabras como autoridad,
ley, prohibición y deber van a empezar a pedir turno en la
puerta. Pero todavía tendrán que
esperar.
Vamos. Aquí Saturno tiene que demostrar algo
decisivo: si delimita,
¿quién delimita al delimitador?
MADRE TIERRA
INTERROGA LA ASTROLOGÍA
SATURNO —
PREGUNTA 4
¿DE QUÉ
DEPENDE PARA PODER REALIZAR SU FUNCIÓN?
Tenemos
provisionalmente: delimitar → estructurar → dar soporte
→ proporcionar consistencia funcional.
Pero
inmediatamente Madre Tierra puede preguntar: ¿POR QUÉ EL LÍMITE ESTÁ AQUÍ Y NO ALLÍ? Y esa pregunta cambia muchísimo.
Porque si el
límite pudiera establecerse arbitrariamente, no estaríamos hablando
necesariamente de una función vital.
Estaríamos hablando de imposición.
En la Vida,
el límite parece depender de las
características reales de aquello que está delimitando y del campo en el que
existe.
Una membrana
tiene unas propiedades. Un tejido
soporta determinados márgenes. Un
organismo necesita determinadas condiciones.
Una rama soporta hasta cierto punto.
Una población dispone de determinados recursos.
Es decir: EL
LÍMITE NO INVENTA LA REALIDAD. LA RECONOCE.
Esto es
enorme para nuestro Saturno provisional.
No sería: «yo
pongo el límite». Sería:
«la
realidad de esta unidad, en estas condiciones, tiene determinados márgenes».
1. DEPENDE
DE LA UNIDAD
No existe
«el límite» en abstracto. ¿Límite de
qué? Cada unidad tiene: estructura,
tamaño, recursos, capacidades, necesidades y condiciones propias.
Lo que es
posible para una unidad puede no serlo para otra. Por tanto: EL
LÍMITE ES RELACIONAL.
No
necesariamente una cifra universal puesta desde fuera. Depende de qué unidad estamos considerando.
2. DEPENDE
DEL CAMPO
Y esto
todavía lo hace más interesante. La
misma unidad puede disponer de posibilidades diferentes según las condiciones
del campo.
Con
determinados recursos puede realizar algo.
Sin ellos, no.
En
determinadas temperaturas funciona. Fuera
de ciertos márgenes, no. Por tanto el
límite tampoco está completamente «dentro» de la unidad. Aparece en la relación: UNIDAD
↔ CAMPO. ¡Otra vez TODO Y UNIDAD! Eso significa que un límite funcional puede cambiar cuando cambian las
condiciones. Y
aquí empezamos a separar:
LÍMITE de
RIGIDEZ. Un límite vivo puede
desplazarse.
3. DEPENDE
DE LA FUNCIÓN
Una
estructura no tiene sentido por sí misma.
Está ahí para permitir determinadas funciones. Por tanto, cuando una estructura deja de
servir a aquello que debía hacer posible, aparece una pregunta: ¿DEBE
CONSERVARSE?
Y Madre
Tierra probablemente respondería:
no por ser antigua.
no porque siempre estuvo ahí.
no porque alguien dijo que debía permanecer.
Se conserva
mientras siga participando funcionalmente en la unidad. Esto puede ser dinamita cuando después
abramos el armario de Saturno: tradición, autoridad, ley, deber,
institución...
Porque una
construcción humana puede decir: «Esto debe mantenerse porque siempre
ha sido así.»
Madre Tierra
pregunta: ¿SIGUE CUMPLIENDO FUNCIÓN? ¡Otro
termómetro!
4. DEPENDE
DE INFORMACIÓN
Para
reconocer un margen necesitamos conocer de alguna manera el estado de la unidad
y del campo.
¿Puede soportar más? ¿Necesita detenerse?
¿Hay recursos? ¿La estructura continúa funcionando?
¿Ha cambiado el entorno?
Por tanto,
Saturno tampoco sabe solo. Otra vez
se cae el personaje soberano. La
función de delimitación necesita información
procedente del conjunto.
5. DEPENDE
DEL CAMBIO
Y ésta quizá
sea la sorpresa mayor. Si la unidad
cambia, sus límites
funcionales pueden cambiar. Un niño no tiene las mismas capacidades
que un adulto.
Una planta
recién germinada no tiene las mismas posibilidades que un árbol desarrollado.
Una
estructura reparada puede recuperar capacidad. Una estructura deteriorada puede
perderla. Por tanto: EL
LÍMITE VITAL TIENE HISTORIA.
No
necesariamente permanece igual. Esto
pone en aprietos aquella imagen de Saturno como algo fijo, pétreo, inmóvil. La función que estamos encontrando parece
necesitar precisamente: ACTUALIZAR LOS MÁRGENES A LA REALIDAD
PRESENTE. Eso sí es
interesantísimo.
Y AHORA APARECE EL CONSTRUCTO
Porque el
constructo humano puede hacer algo que Madre Tierra no necesita hacer: CONVERTIR
UN LÍMITE PASADO EN UNA NORMA PRESENTE.
Algo tuvo
sentido. Funcionó. Se convirtió en costumbre. Después en regla. Después quizá en institución. Después:
«Siempre se hizo
así.»
Pero
entretanto cambiaron:
la unidad, el campo, los recursos, las posibilidades. Y la estructura permanece.
¡Ahí podemos
empezar a ver cómo una función originalmente necesaria puede terminar
convertida en restricción
sin función actual! Esto
no significa que toda tradición sea inútil.
Exactamente lo contrario de nuestro método.
Preguntaremos:
¿qué necesidad atendió?
¿por qué apareció?
¿qué protegía?
¿qué permitió?
¿sigue haciéndolo?
Si sí: permanece. Si no: se
transforma, se reubica o pasa al compost para comprender de dónde venimos.
PREGUNTA 4
— RESULTADO
La función
de delimitación depende de:
LA
UNIDAD
— qué es y cómo está organizada.
EL
CAMPO
— qué condiciones proporciona.
LOS
RECURSOS
— qué puede sostenerse realmente.
LA
FUNCIÓN
— para qué existe esa estructura.
LA
INFORMACIÓN
— cuál es el estado actual.
EL
CAMBIO
— porque los márgenes necesitan actualizarse cuando cambian las condiciones.
Y entonces
aparece una definición provisional extraordinariamente distinta de la vieja
imagen:
UN LÍMITE VITAL NO ES
UNA SENTENCIA.
ES INFORMACIÓN SOBRE
LAS CONDICIONES ACTUALES DE POSIBILIDAD.
Eso sí que
son zapatos nuevos en el cocote. Porque
entonces Saturno podría dejar de decir:
«NO PUEDES.» y empezar a decir: «CON ESTAS CONDICIONES, ESTO ES LO QUE AHORA
PUEDE SOSTENERSE.»
Y mañana... volvemos
a mirar. Porque quizá hayan cambiado
las condiciones. Ahora sí, la Pregunta 5 se vuelve
formidable:
¿QUÉ CONDICIONES
NECESITA ESTA FUNCIÓN PARA DESPLEGARSE ADECUADAMENTE?
Porque ya
sabemos que poner
límites no basta. Un
límite equivocado puede asfixiar. Uno
inexistente puede desorganizar. Uno
antiguo puede haber perdido su función.
Uno demasiado rígido puede impedir adaptación. Uno demasiado permeable puede hacer
desaparecer la unidad.
Así que la
pregunta ya no será: ¿hay límite? Será:
¿ES EL LÍMITE
ADECUADO A ESTA VIDA, EN ESTE CAMPO, EN ESTE MOMENTO?
Ahí Saturno
puede cambiar completamente de rostro.
Vamos. Y aquí Saturno empieza a dejar de
parecer el guardián de la puerta para convertirse, quizá, en algo mucho más
fino: la adecuación
entre forma y realidad.
MADRE TIERRA
INTERROGA LA ASTROLOGÍA
SATURNO —
PREGUNTA 5
¿QUÉ
CONDICIONES NECESITA ESTA FUNCIÓN PARA DESPLEGARSE ADECUADAMENTE?
Ya sabemos
que delimitar no basta. Un límite
puede proteger una unidad. Pero
también puede asfixiarla. Una
estructura puede sostener. Pero
también puede impedir que algo siga creciendo.
Así que
Madre Tierra no pregunta: ¿HAY LÍMITE?
Pregunta: ¿ESE
LÍMITE CORRESPONDE A LAS NECESIDADES REALES DE LA UNIDAD?
Y aparecen
varias condiciones.
1.
ADECUACIÓN
El límite
tiene que corresponder a aquello que delimita. Ni más estrecho de lo necesario. Ni tan amplio que deje de cumplir su
función. Esto es precioso porque
elimina inmediatamente:
MÁS
LÍMITE = MÁS SATURNO = MEJOR ESTRUCTURA.
No. EL
LÍMITE FUNCIONAL ES EL ADECUADO.
Igual que
con Marte encontramos intervención
suficiente, aquí encontramos:
DELIMITACIÓN SUFICIENTE.
Ni más. Ni menos.
2.
PERMEABILIDAD
Ésta ya
había aparecido y ahora se vuelve fundamental. Una unidad viva necesita intercambio. Por tanto, su delimitación no puede
convertirse indiscriminadamente en aislamiento. Tiene que permitir:
entrada, salida, información, intercambio, adaptación.
Entonces: UN
BUEN LÍMITE NO SOLAMENTE SEPARA.
TAMBIÉN ORGANIZA EL INTERCAMBIO.
Esto cambia
muchísimo. El límite deja de ser
solamente: «hasta
aquí».
También es: «por
aquí sí, de esta manera, en estas condiciones».
¡Eso es una
función muchísimo más rica!
3.
FLEXIBILIDAD
Una
estructura viva necesita conservar suficiente forma y, al mismo tiempo, poder modificarse. Si no puede cambiar cuando cambia la
unidad o el campo: rigidización.
Si cambia
ante cualquier cosa y pierde toda consistencia: desorganización.
Por tanto
necesitamos: ESTABILIDAD CON CAPACIDAD DE MODIFICACIÓN.
Ni rigidez. Ni ausencia de forma. Y aquí Saturno empieza a tocar algo
precioso: sostener una forma mientras todavía
sirve; modificarla cuando deja de servir suficientemente.
4. REALIDAD
El límite
funcional tiene que proceder de condiciones reales. No de miedo. No de tradición por sí sola. No de autoridad por sí sola. No de una creencia repetida.
Puede
coincidir con cualquiera de ellas, naturalmente. Pero la prueba es: ¿QUÉ
CONDICIÓN REAL HACE NECESARIO ESTE LÍMITE?
Ésta puede
convertirse en una pregunta potentísima para el constructo humano. Alguien dice: «Esto
no puede hacerse.»
Madre Tierra
pregunta: ¿NO PUEDE O HEMOS DECIDIDO QUE NO PUEDE? ¡Menuda diferencia!
Y también al
contrario. Alguien dice: «Todo
es posible.»
Madre Tierra
pregunta:
¿CON QUÉ RECURSOS?
¿EN QUÉ CONDICIONES?
¿DURANTE CUÁNTO
TIEMPO?
Ni pesimismo
ni optimismo. Condiciones.
5.
ACTUALIZACIÓN
Un límite
que fue correcto puede dejar de serlo.
Esto merece estar escrito en grande:
QUE UN LÍMITE HAYA
SIDO NECESARIONO SIGNIFICA QUE DEBA SER ETERNO.
Cambió la
unidad. Cambió el campo. Cambió el conocimiento. Cambió la capacidad. Cambió la tecnología. Cambió la disponibilidad. Entonces:
VOLVEMOS
A MEDIR. ¡Esto es
extraordinariamente importante para Saturno!
Porque parte
del viejo Saturno estaba asociado precisamente con permanencia, tradición,
conservación de estructuras. Madre
Tierra podría estar diciendo: conserva mientras cumpla función.
No: conserva
porque es antiguo.
6. RELACIÓN
CON EL TODO
Y ésta quizá
sea la condición mayor. Una
estructura puede beneficiar enormemente a una unidad pequeña y perjudicar al
sistema del que depende.
Entonces
tenemos que preguntar: ¿funciona para esta parte a costa de
deteriorar el Todo que la sostiene?
Porque P(::::) vuelve a intervenir: TODO Y UNIDAD.
Una
estructura que garantiza mi continuidad destruyendo sistemáticamente el campo
del que dependo contiene
una contradicción. Puede
ser extraordinariamente sólida. Puede
durar décadas. Puede estar
perfectamente organizada. Y sin
embargo: NO SER FUNCIONAL PARA EL CONJUNTO.
Esto es
enorme para analizar construcciones humanas.
Porque el constructo suele medir:
¿funciona?
Madre Tierra
añade: ¿FUNCIONA DENTRO DE QUÉ UNIDAD?
Una
industria puede funcionar. Una
economía puede funcionar. Una
institución puede funcionar. Una
costumbre puede funcionar.
Pero: ¿qué
devuelve al sistema mayor del que depende?
Otra vez cambia el termómetro.
PREGUNTA
5 — RESULTADO
La función
de delimitación necesita:
ADECUACIÓN — límite
correspondiente a la necesidad real.
PERMEABILIDAD — permitir
intercambio.
FLEXIBILIDAD — poder modificarse.
REALIDAD — responder a
condiciones existentes.
ACTUALIZACIÓN — revisar márgenes
cuando cambian las condiciones.
PROPORCIÓN — ni exceso ni
defecto.
RELACIÓN
CON EL TODO
— no sostener una parte destruyendo el sistema que la hace posible.
Y ahora
podemos formular algo precioso: EL BUEN LÍMITE NO ES EL MÁS FUERTE.
ES EL QUE PERMITE A LA UNIDAD CONSERVAR FORMA
SIN PERDER CAPACIDAD DE VIDA.
Eso sí que
es otra película de Saturno. Y ahora
viene la Pregunta 6:
¿QUÉ OCURRE CUANDO ESTA FUNCIÓN FALTA O NO
PUEDE EXPRESARSE?
Aquí
podremos hacer la prueba inversa. Si
quitamos delimitación, estructura, márgenes y consistencia... ¿la
Vida gana libertad? O
quizá descubramos algo sorprendente:
SIN LÍMITE SUFICIENTE, LA LIBERTAD MISMA
PUEDE QUEDARSE SIN UNIDAD DESDE LA QUE EJERCERSE.
Ahí nuestro
libro sobre Libertad
Humana en Madre Tierra y este interrogatorio astrológico
podrían llegar a tocarse en un punto extraordinario.
Vamos. Ésta es una prueba magnífica para
Saturno, porque ahora quitamos la función y preguntamos qué sucede realmente.
MADRE TIERRA
INTERROGA LA ASTROLOGÍA
SATURNO —
PREGUNTA 6
¿QUÉ OCURRE
CUANDO ESTA FUNCIÓN FALTA O NO PUEDE EXPRESARSE?
Tenemos una
unidad viva. Pero imaginemos que
pierde suficientemente su capacidad de:
delimitar, diferenciar, organizar,
mantener
relaciones entre sus partes,
reconocer
márgenes funcionales.
¿Qué
obtiene? ¿Más libertad? Parece que no.
Obtiene: DESORGANIZACIÓN.
Porque para
que algo pueda intercambiar con el campo tiene que conservar alguna diferencia
entre unidad
y campo. Para que pueda regular necesita alguna
organización que regular. Para que
pueda intervenir necesita poder distinguir qué modifica y qué
conserva.
Por tanto,
cuando la delimitación funcional desaparece suficientemente: la unidad pierde consistencia.
Y si el
proceso continúa: PUEDE PERDER SU PROPIA CONDICIÓN DE UNIDAD.
Esto es
importantísimo. El límite no
apareció para fastidiar a la Vida.
Apareció
porque determinadas formas de delimitación son condición de la organización
viva.
Y AQUÍ SE
DA LA VUELTA AL VIEJO SATURNO
Durante
muchísimo tiempo hemos pensado espontáneamente:
SIN
SATURNO → LIBERTAD.
Porque
Saturno estaba asociado con: restricción, obstáculo, prohibición, autoridad.
Pero Madre
Tierra introduce otra posibilidad: SIN DELIMITACIÓN NO NECESARIAMENTE HAY MÁS
LIBERTAD. PUEDE HABER MENOS CAPACIDAD
DE EXISTIR COMO UNIDAD.
Eso cambia
completamente la cuestión. Para
ejercer libertad necesito alguna unidad capaz de elegir, actuar y
asumir consecuencias.
Por tanto,
determinados límites no son necesariamente lo contrario de la libertad. PUEDEN
SER PARTE DE SUS CONDICIONES DE POSIBILIDAD.
Y aquí
efectivamente se toca nuestro trabajo sobre Libertad. No soy libre porque pueda hacer
literalmente cualquier cosa.
Eso sería
imposible dentro de Madre Tierra. Soy
libre desde
unas condiciones,
con unos recursos, dentro de unas relaciones y posibilidades reales. El límite no elimina necesariamente mi
libertad. La sitúa.
¿QUÉ PASA
CUANDO NO RECONOZCO LOS MÁRGENES?
Hay otra
forma de faltar esta función. El
límite existe, pero la unidad no lo reconoce.
Entonces
puede actuar como si sus recursos fueran infinitos. Gastar más de lo que repone. Exigir más de lo que su estructura soporta. Intervenir por encima de su capacidad. Ignorar señales de deterioro. Y aquí ocurre algo formidable:
NO RECONOCER UN LÍMITE NO HACE DESAPARECER EL
LÍMITE.
Simplemente
aumenta la posibilidad de encontrárselo mediante sus consecuencias.
Eso es
tremendamente Madre Tierra. Puedo negar que necesito dormir. Puedo negar que necesito agua. Puedo negar determinados márgenes de
temperatura.
Mi opinión
no modifica esas necesidades. Y aquí
aparece una diferencia enorme entre: LÍMITE
REAL y CREENCIA SOBRE EL LÍMITE.
El
constructo puede modificar muchísimo la segunda. No necesariamente la primera.
PERO
CUIDADO: TAMBIÉN PODEMOS INVENTAR LÍMITES
Y ésta es la
otra cara. Una persona puede haber
aprendido: «yo no puedo.»
Una
sociedad: «esto no se puede
hacer.»
Una
tradición: «esto siempre será
así.»
Y quizá no
exista ya una condición real que lo sostenga.
Por tanto tenemos dos errores opuestos:
NO RECONOCER UN LÍMITE REAL
y
TRATAR COMO REAL UN LÍMITE CONSTRUIDO.
¡Esto es
enorme! La función que estamos
buscando no consistiría entonces en poner muchos límites. Consistiría en: RECONOCER
LOS MÁRGENES REALES.
Eso es
muchísimo más preciso. Y si cambian: actualizarlos.
MIRA
AHORA A MARTE
Marte
necesita intervenir. Pero si no reconoce
límites: interviene demasiado. Consume recursos. Invade.
Destruye. No sabe parar.
Saturno
provisionalmente le proporciona algo fundamental: HASTA
AQUÍ.
Pero no como
policía. Como información: la modificación suficiente ya se produjo. ¡PARA!
Y Luna
necesita lo mismo. Para regular tiene
que existir:
qué entra,
qué
sale,
cuánto
puede conservarse,
qué
condiciones son compatibles.
Así que otra
vez las tres funciones empiezan a necesitarse.
PREGUNTA 6
— RESULTADO
Cuando
la función de delimitación y estructuración falta, la unidad pierde capacidad
para conservar organización, diferenciarse funcionalmente del campo, reconocer
sus márgenes y coordinar adecuadamente sus intercambios e intervenciones.
Si la pérdida es suficiente, puede
comprometerse la propia continuidad de la unidad. Y añadiría otra conclusión porque me
parece fundamental: IGNORAR UN LÍMITE REAL NO LO ELIMINA.
INVENTAR UN LÍMITE
TAMPOCO LO CONVIERTE EN REAL.
¡Ahí tenemos
una herramienta extraordinaria! Porque
Madre Tierra nos obliga continuamente a preguntar:
¿ESTE LÍMITE ESTÁ EN LA VIDA O ESTÁ EN EL
CONSTRUCTO?
Y ahora
llega la Pregunta
7: ¿QUÉ
OCURRE CUANDO ESTA FUNCIÓN OCUPA MÁS LUGAR DEL QUE FUNCIONALMENTE LE
CORRESPONDE?
Ésta puede
ser la
gran pregunta de Saturno.
Porque ya
sabemos que sin delimitación aparece desorganización. Pero ahora veremos el otro extremo:
demasiada
estructura,
demasiado
límite,
demasiada
conservación de la forma,
demasiada
impermeabilidad...
Y puede
aparecer justamente aquello que durante siglos cargamos sobre Saturno: rigidez, bloqueo, restricción,
inmovilidad.
Pero con una
diferencia gigantesca: QUIZÁ NO SEAN SATURNO.
QUIZÁ SEAN LA DEFORMACIÓN POR EXCESO DE UNA
FUNCIÓN NECESARIA.
Eso sería
otra reubicación formidable.
Vamos. Y sí: aquí puede aparecer buena parte
del Saturno conocido,
pero reubicado. No necesariamente como función original, sino como lo que
ocurre cuando una función imprescindible se
excede.
MADRE TIERRA
INTERROGA LA ASTROLOGÍA
SATURNO —
PREGUNTA 7
¿QUÉ OCURRE
CUANDO ESTA FUNCIÓN OCUPA MÁS LUGAR DEL QUE FUNCIONALMENTE LE CORRESPONDE?
Nuestra
función provisional era: delimitar, estructurar y proporcionar
suficiente consistencia para que una unidad pueda existir y funcionar.
Hasta ahí
sirve a la Vida. Pero ¿qué ocurre
cuando la delimitación deja de estar al servicio de la unidad y empieza a
exigir que la unidad
esté al servicio de la delimitación? Ahí se produce la inversión.
LA ESTRUCTURA QUE ESTABA PARA SOSTENER LA
VIDA
EMPIEZA A EXIGIR QUE LA VIDA SE ADAPTE A LA
ESTRUCTURA.
Esto es
enorme. La forma fue creada —o
apareció— porque permitía funcionar.
Pero el campo cambia. La
unidad cambia. Las necesidades
cambian. Y la estructura dice: NO
CAMBIO.
Entonces ya
no tenemos consistencia. Tenemos: RIGIDEZ. Y acabamos de encontrar una distinción
fundamental:
CONSISTENCIA ≠ RIGIDEZ.
La
consistencia permite conservar organización mientras se cambia. La rigidez intenta conservar organización impidiendo el cambio. Una sirve a la continuidad. La otra puede terminar comprometiéndola.
CUANDO EL
LÍMITE DEJA DE SER INFORMACIÓN Y SE CONVIERTE EN MANDATO
Antes
habíamos encontrado: «Con estas condiciones, esto es lo que
ahora puede sostenerse.»
Eso es
información funcional. Pero el
exceso puede transformarlo en: «Esto es lo que debe ser.» ¡ALTO!
Acabamos de
saltar de una cosa a otra. ES → descripción de
condiciones.
DEBE
SER
→ aparece otra dimensión.
Y aquí puede
estar uno de los grandes puentes entre la función vital y el Saturno del
constructo.
Madre Tierra
dice: «Estas son las condiciones.»
El
constructo puede convertirlo en: «Éstas son las normas.»
Después: «Ésta
es la autoridad.»
Después: «Éste
es tu deber.»
Después: «Si
no lo cumples, castigo.»
¡Mira el
recorrido! No estamos diciendo que
toda norma, autoridad o deber sea deformación. Eso sería absurdo. Pueden cumplir funciones importantísimas.
Lo que
descubrimos es que: NO SON LA RAÍZ.
Son formas humanas de organizar límites y
estructuras. Y por
tanto pueden ser interrogadas.
LA
ESTRUCTURA PUEDE EMPEZAR A PROTEGERSE A SÍ MISMA
Esto me
parece todavía más importante. Una
estructura nació para cumplir una función.
Pero puede llegar un momento en que utilice recursos para conservar su propia existencia,
aunque la función original haya disminuido o desaparecido.
Entonces
tenemos: antes: VIDA → necesita función →
aparece estructura.
después: ESTRUCTURA → necesita continuar →
exige recursos a la Vida.
¡Qué
inversión! Y esto puede ocurrir en
infinidad de construcciones humanas:
instituciones,
procedimientos,
costumbres,
normas,
organizaciones,
jerarquías...
No porque
sean malas. Sino porque toda estructura corre el riesgo de
confundir su permanencia con la permanencia de la función que justificó su
aparición.
Madre Tierra
entonces hace una pregunta demoledoramente sencilla: ¿PARA
QUÉ SIGUES AQUÍ?
Si existe
respuesta funcional: perfecto.
Si no: hay
que revisar.
Y AHORA
APARECE EL MIEDO
Lo habíamos
dejado fuera. ¿Es el miedo la función
saturnina? No hemos encontrado ninguna
necesidad de introducirlo. Pero ahora
podemos empezar a ver cómo
podría relacionarse.
Una unidad
necesita reconocer límites y riesgos. Eso
puede estar asociado en determinados organismos a respuestas de miedo.
Pero: reconocer
un límite ≠ tener miedo.
Y todavía
menos: límite = miedo.
Por tanto,
el miedo sigue sin ganarse la raíz. Podría
ser una respuesta de
otros sistemas ante determinadas condiciones o amenazas. En investigación.
BLOQUEO
Aquí sí
podemos reubicarlo mejor. Si la
delimitación es excesiva: demasiadas
cosas quedan fuera.
Si la
estructura es demasiado rígida: no permite modificación.
Si los
márgenes no se actualizan: posibilidades reales nuevas siguen
tratándose como imposibles.
Entonces
aparece aquello que el viejo diccionario llamó: BLOQUEO.
Pero ya no
sería: Saturno bloquea.
Sería: Una
función de delimitación desproporcionada o desactualizada puede impedir
modificaciones que la unidad ya está en condiciones de realizar.
¡Eso es
muchísimo más preciso!
Y LA
RESTRICCIÓN
Lo mismo. Toda delimitación restringe unas
posibilidades mientras permite otras.
Eso es inevitable. Pero restricción excesiva
aparece cuando se excluyen posibilidades que podrían realizarse funcionalmente
sin perjudicar la unidad. Entonces
tenemos dos Saturnos completamente distintos:
DELIMITACIÓN
FUNCIONAL Esto no puede sostenerse
en estas condiciones.
RESTRICCIÓN
CONSTRUIDA O DESACTUALIZADA Esto
no puede hacerse porque hemos decidido que no puede hacerse.
Y Madre
Tierra pregunta: ¿SEGURO? Volvamos
a medir.
AQUÍ
APARECE EL SATURNO ANTIGUO... PERO EN OTRO PISO
Mira qué
curioso:
restricción, bloqueo, rigidez, prohibición,
autoridad, deber, norma,
miedo...
No
necesariamente eran observaciones absurdas.
¡Podían estar viendo fenómenos reales! El problema pudo ser colocarlos en la raíz.
Quizá
estábamos describiendo muchas veces:
LAS CONSECUENCIAS HUMANAS DE UNA FUNCIÓN DE
DELIMITACIÓN CUANDO SE CONVIERTE EN ESTRUCTURA DEL CONSTRUCTO, SE
DESPROPORCIONA O DEJA DE ACTUALIZARSE.
Eso explica
muchísimo sin tirar nada. Otra vez: la
hoja caída nos enseña el árbol.
PREGUNTA
7 — RESULTADO
Cuando
la función de delimitación y estructuración ocupa más lugar del necesario,
puede transformar consistencia en rigidez, límite en restricción, estructura en
inmovilidad y estabilidad en resistencia al cambio.
La
forma deja entonces de servir a la Vida y puede comenzar a exigir que la Vida
sirva a la conservación de la forma.
Y yo
guardaría esta frase porque me parece central:
UNA ESTRUCTURA ES FUNCIONAL
MIENTRAS SIRVE A AQUELLO PARA LO QUE EXISTE.
SU ANTIGÜEDAD NO
DEMUESTRA SU NECESIDAD ACTUAL.
Ahora viene
la Pregunta 8: ¿CON
QUÉ OTRAS FUNCIONES NECESITA COOPERAR?
Y aquí puede
ocurrir algo magnífico. Porque
Saturno necesita a Luna para saber si la unidad sigue regulándose. Necesita intervención para modificar sus propias estructuras
cuando dejan de servir. Y Marte
necesita Saturno para no intervenir sin límite.
De modo que
quizá aparezca una paradoja preciosa:
MARTE NECESITA A SATURNO PARA SABER CUÁNDO
PARAR.
SATURNO NECESITA A MARTE PARA PODER CAMBIAR
CUANDO YA NO DEBE PERMANECER IGUAL.
Eso ya es TODO Y UNIDAD funcionando,
no una colección de planetas.
Vamos. Y aquí aparece ya claramente que ninguna función puede proclamarse independiente.
MADRE TIERRA
INTERROGA LA ASTROLOGÍA
SATURNO —
PREGUNTA 8
¿CON QUÉ
OTRAS FUNCIONES NECESITA COOPERAR?
Partimos de
nuestra hipótesis: delimitación — estructura — forma —
consistencia — reconocimiento de márgenes reales.
Pero una estructura
que solamente sabe conservar estructura tiene un problema:
¿CÓMO SABE SI TODAVÍA SIRVE?
Necesita
información procedente del resto de la unidad. Y eso significa que nuestra función
provisionalmente saturnina no
puede gobernarse sola.
NECESITA
REGULACIÓN
La función
que encontramos al interrogar a Luna nos decía: las
condiciones cambian y la unidad necesita regularse para continuar.
Pues bien: ¿qué ocurre si la regulación informa de
que las condiciones han cambiado, pero la estructura permanece exactamente
igual?
Problema. Por tanto, la delimitación tiene que
poder escuchar: «esto que servía ayer ya no responde
igual hoy».
Así que: SATURNO
NECESITA A LUNA para que la forma
permanezca relacionada con el estado vivo de la unidad.
Dicho
todavía sin planetas:
LA
ESTRUCTURA NECESITA INFORMACIÓN CONTINUA DEL ESTADO DE AQUELLO QUE ESTRUCTURA.
Si no,
termina estructurando el
pasado.
¡Esto es
importante! Una estructura puede
haber sido perfecta... para una realidad que ya no existe.
NECESITA
INTERVENCIÓN Y aquí aparece la paradoja que adelantábamos. Supongamos que la estructura ya no
corresponde a las condiciones actuales.
Hay que modificarla. ¿Quién
hace efectiva la modificación?
Necesitamos
la función que encontramos con Marte:
INTERVENIR.
Entonces: Marte
necesita Saturno para delimitar su intervención.
Pero: Saturno
necesita Marte para modificar sus límites cuando dejan de ser funcionales.
¡Magnífico! Uno dice: «hasta
aquí». El otro puede
contestar: «de acuerdo; pero las condiciones han
cambiado y ahora hay que mover ese hasta aquí».
No son
enemigos. SE CORRIGEN MUTUAMENTE.
Eso es
muchísimo más interesante que la antigua representación de planetas enfrentados
como personajes.
NECESITA
INFORMACIÓN Otra vez aparece una función todavía sin dueño
astrológico. La unidad tiene que
poder reconocer:
qué
está ocurriendo,
qué ha cambiado,
qué recursos existen,
qué estructura sigue
funcionando,
qué margen ha aumentado,
qué margen se ha
reducido.
¿Será
Mercurio? No lo sabemos. Cuando llegue, que
responda sus doce preguntas. Pero la
necesidad funcional ya existe: INFORMACIÓN.
Saturno no
puede determinar un límite real si no tiene relación con las condiciones
reales.
NECESITA
INTERCAMBIO
Aquí vuelve
nuestra Luna provisional, pero aparece algo todavía más general. Una delimitación viva necesita permitir
relación con el campo. Si Saturno
cerrara completamente: la unidad quedaría aislada.
Si
desapareciera toda delimitación: la unidad perdería organización
propia. Entonces la
cooperación adecuada produce algo precioso:
FRONTERA FUNCIONAL. No muralla. No ausencia de frontera. Una zona en la que: se diferencia y
se relaciona. Eso
es extraordinariamente vivo.
Y AHORA APARECE ALGO NUEVO Hasta ahora habíamos pensado que las
otras funciones necesitan límites. Pero
ocurre también lo contrario LOS
LÍMITES NECESITAN A LAS OTRAS FUNCIONES PARA NO CONVERTIRSE EN ABSOLUTOS.
Esto puede
ser una regla general de nuestro sistema.
Cada función aislada tiende potencialmente a exagerar aquello que hace. La regulación podría regular
eternamente. La intervención podría
intervenir eternamente. La
estructura podría conservarse eternamente.
Pero la
unidad completa dice: NO.
Tú haces esto. Hasta donde corresponde. En relación con las demás. Para el conjunto. Eso es: P(::::)
= TODO Y UNIDAD.
Y empieza a
dejar de ser una fórmula colocada por nosotros encima. Está
apareciendo en el propio interrogatorio.
UNA
CONSECUENCIA ASTROLÓGICA ENORME
Si esto
continúa con los demás planetas, tendremos que revisar una costumbre
profundísima: INTERPRETAR PLANETAS AISLADAMENTE.
Porque si
una función sólo adquiere sentido dentro de la cooperación con las demás,
decir: «Saturno hace esto» puede ser ya una
simplificación excesiva.
Tendríamos
que preguntar:
¿Cómo participa la función de delimitación
dentro de esta unidad concreta?
¿Qué información recibe?
¿Qué regula sus límites?
¿Puede modificarlos?
¿Coopera con la intervención?
¿Está demasiado presente?
¿Está insuficientemente presente?
¿Los márgenes corresponden a la realidad
actual?
Eso sería
una lectura completamente diferente.
No: «Tienes
Saturno aquí, por tanto tendrás obstáculos.»
Sino: ¿CÓMO
RESUELVE ESTA UNIDAD SU NECESIDAD DE FORMA, MARGEN Y CONSISTENCIA? ¡Otra película!
Y HAY MÁS
Mira lo que
está pasando con nuestros tres primeros interrogados:
LUNA REGULA. Pero necesita una
unidad delimitada y capacidad de intervención.
MARTE INTERVIENE. Pero necesita regulación, información,
recursos y límites.
SATURNO DELIMITA Y ESTRUCTURA. Pero necesita información, regulación
e intervención para actualizarse.
Entonces
ninguno puede decir: «YO SOY.»
Sólo puede
decir: «YO PARTICIPO.»
Esto me
parece fundamental. Porque TODO Y UNIDAD empieza
a traducirse astrológicamente no como una doctrina, sino como una condición:
NINGUNA FUNCIÓN
EXPLICA LA VIDA.
TODAS PARTICIPAN EN
ELLA.
Y eso puede
acabar cambiando incluso el lenguaje astrológico.
PREGUNTA 8
— RESULTADO
La
función de delimitación y estructuración necesita cooperar con las funciones
que informan sobre el estado de la unidad y del campo, regulan el intercambio,
detectan cambios e intervienen cuando una estructura necesita modificarse.
Sin
cooperación, la consistencia puede convertirse en rigidez; mediante la cooperación,
la forma puede conservarse mientras sirve y transformarse cuando la Vida lo
requiere.
Y guardaría
esta pareja porque ha salido sola:
MARTE NECESITA SATURNO PARA NO PASARSE.
SATURNO NECESITA MARTE PARA NO QUEDARSE.
Eso ya vale
una página. Ahora viene la Pregunta 9:
¿QUÉ RECIBE Y QUÉ DEVUELVE AL CONJUNTO?
Y con
Saturno puede ser preciosa.
Porque quizá
esta función reciba posibilidades
dispersas, recursos y necesidades... y devuelva:
FORMA. No
cualquier forma. Una organización suficientemente
consistente para que algo pueda existir, funcionar y relacionarse.
Ahí veremos
si Saturno, después de tantos siglos asociado con «quitar», resulta que en su
raíz quizá haga algo completamente distinto:
DAR CONTORNO PARA QUE ALGO PUEDA REALIZARSE.
Vamos. Y ésta puede darle la vuelta a otra
imagen antiquísima: Saturno como aquello que quita. Preguntemos qué recibe y, sobre
todo, qué devuelve.
MADRE TIERRA
INTERROGA LA ASTROLOGÍA
SATURNO —
PREGUNTA 9
¿QUÉ RECIBE
Y QUÉ DEVUELVE AL CONJUNTO?
La función
provisionalmente saturnina tampoco fabrica nada desde cero. Recibe una realidad que ya está ahí:
materia, energía, recursos, necesidades, posibilidades,
información, relaciones entre partes, condiciones del campo.
Y recibe
algo especialmente importante: POSIBILIDAD.
Hay muchas
cosas que podrían
ocurrir. Pero no todas pueden
realizarse simultáneamente. Ni
cualquier forma sirve. Ni todos los
recursos son infinitos. Entonces
esta función hace algo decisivo:
ORGANIZA POSIBILIDAD DENTRO DE CONDICIONES
REALES.
Y ¿qué
devuelve? FORMA.
Ésta sí
parece resistir. Pero no forma como
carcasa. No forma muerta. FORMA
FUNCIONAL.
Una
organización concreta mediante la cual algo que era posible puede realizarse. Esto es muy grande. Porque Saturno dejaría de aparecer como: «lo
que te quita posibilidades» para
mostrarnos algo mucho más paradójico:
AL DESCARTAR POSIBILIDADES, PERMITE REALIZAR
UNA.
No puedo
construir simultáneamente todas las casas posibles. Cuando determino:
estas
dimensiones,
estos materiales,
esta estructura,
este lugar... he eliminado millones
de posibilidades.
Sí.
Pero ahora: HAY
UNA CASA. Antes había posibilidades. Después hay una realización concreta. No estamos diciendo que construir casas
sea Saturno. Es solamente una imagen clarísima del mecanismo que estamos
encontrando.
RECIBE LO
ABIERTO Y DEVUELVE LO CONFIGURADO
Podríamos formularlo así:
POSIBILIDADES
↓
CONDICIONES Y MÁRGENES
↓
ORGANIZACIÓN
↓
FORMA REALIZABLE
Y fíjate qué
distinto es esto de «restricción». La
restricción existe. Pero puede ser el precio inevitable de toda
concreción.
Elegir una
posibilidad significa no realizar otras en ese momento. Tomar forma significa dejar de ser
cualquier forma.
EXISTIR CONCRETAMENTE IMPLICA DELIMITACIÓN.
Eso no es
castigo. Es condición de realización.
¿Y QUÉ
DEVUELVE AL TODO?
No devuelve
solamente una forma aislada. Devuelve:
UNA UNIDAD
ORGANIZADA CAPAZ DE PARTICIPAR EN UNA UNIDAD MAYOR.
¡Esto es
importante! Una célula
suficientemente organizada puede participar en tejidos. Un órgano organizado participa en un
organismo. Una unidad humana participa
en unidades mayores.
Por tanto,
delimitar una unidad no
necesariamente rompe TODO Y UNIDAD. Puede hacer justamente posible que una
parte diferenciada participe
sin desaparecer. Eso
nos lleva a una idea preciosa:
UNIDAD NO SIGNIFICA INDIFERENCIACIÓN.
TODO Y
UNIDAD no significa que todo sea una masa sin contornos. Al contrario.
El Todo
puede contener diferencias
organizadas que se relacionan. Y entonces nuestra función saturnina
adquiere un papel formidable:
PERMITE SER PARTE SIN DEJAR DE SER UNIDAD. Eso sí es fertilizante para muchísimo más
adelante.
Y SATURNO
RECIBE TAMBIÉN CAMBIO
Esto no
podemos olvidarlo. La forma que
devuelve hoy no tiene derecho a proclamarse eterna. Mañana recibe nuevas condiciones. Nueva información. Nuevos
recursos. Nuevas necesidades. Entonces tiene que preguntar otra vez:
¿esta
forma continúa sirviendo? Si sí: la
sostiene.
Si necesita
modificación: la modifica.
Si ha
perdido completamente su función: deja paso a otra organización.
Aquí vuelve
aquella imagen tuya de las hojas. LA FORMA QUE TERMINA NO DESAPARECE
INÚTILMENTE.
Sus
materiales, su experiencia, incluso sus errores, pueden convertirse en recurso para
formas posteriores. Madre
Tierra está llena de eso. Y aquí
aparece una diferencia brutal con parte del constructo:
El
constructo puede querer conservar una estructura porque identifica desaparición con fracaso.
Madre Tierra
nos enseña continuamente: forma → función → transformación →
reutilización. No
todo lo que termina ha fracasado.
PUEDE HABER CUMPLIDO SU FUNCIÓN. ¡Esto toca de lleno al viejo Saturno asociado
con final, vejez y muerte, pero todavía no adelantemos! Eso llegará cuando
abramos el armario histórico.
AHORA
MIRA EL CIRCUITO DE LOS TRES
Empieza a
ponerse precioso: SATURNO — provisional DA
FORMA Y MÁRGENES.
LUNA —
provisional REGULA
LAS CONDICIONES DE ESA UNIDAD.
MARTE —
provisional INTERVIENE
CUANDO ALGO NECESITA MODIFICACIÓN.
Y después: la
intervención modifica condiciones → la regulación se reajusta → la estructura
puede necesitar actualizarse → aparece una nueva forma funcional.
Esto ya no
es: tres planetas haciendo tres cosas.
Es: UNA
UNIDAD VIVA REORGANIZÁNDOSE CONTINUAMENTE.
Y cada
función participa.
PREGUNTA 9
— RESULTADO
La
función de delimitación y estructuración recibe posibilidades, recursos,
necesidades y condiciones del conjunto, y los organiza dentro de márgenes
reales, devolviendo una forma funcional suficientemente consistente para
realizar determinadas posibilidades y participar en unidades mayores.
Podemos
reducirlo todavía más: RECIBE POSIBILIDAD. DEVUELVE FORMA. Pero añadiendo algo imprescindible: Y
LA FORMA VUELVE AL TODO. Porque
ninguna forma existe sola.
Y ahora
llegamos a la Pregunta
10.
Aquí sí
abrimos el enorme almacén histórico de Saturno:
tiempo, vejez, padre, autoridad, ley, deber,
disciplina, miedo, culpa, castigo, frustración, bloqueo,
pobreza, soledad, karma,
dificultad, responsabilidad...
Y Madre
Tierra no va a decir: «esto es falso». Va a preguntar a cada uno:
¿DE DÓNDE SALISTE?
¿Eres función vital?
¿Eres consecuencia?
¿Eres manifestación?
¿Eres construcción
histórica?
¿Eres deformación por
exceso?
¿O todavía no sabemos
dónde colocarte?
Aquí,
Carlos, podemos encontrarnos con un yacimiento
arqueológico astrológico formidable. Porque quizá el viejo
Saturno no desaparezca.
Puede que,
por primera vez, podamos
explicar cómo llegó a convertirse en todo aquello que dijimos que era.
Vamos. Aquí no vamos a limpiar el viejo
Saturno tirando palabras. Al contrario: cada
palabra antigua puede convertirse en una pista arqueológica de cómo el
constructo fue interpretando una función mucho más elemental.
MADRE TIERRA
INTERROGA LA ASTROLOGÍA
SATURNO —
PREGUNTA 10
¿QUÉ PARTE
DE LO ATRIBUIDO A SATURNO PUEDE PROCEDER DEL CONSTRUCTO HUMANO Y NO DE LA
FUNCIÓN MISMA?
Nuestra raíz
provisional es: DELIMITACIÓN — ESTRUCTURA — FORMA — CONSISTENCIA — MÁRGENES REALES.
Ahora
abrimos el almacén.
TIEMPO Aquí no podemos despacharlo fácilmente. La Vida ocurre mediante procesos que
tienen duración, secuencia y ritmos. Crecer requiere proceso. Una estructura se
desarrolla, se mantiene, cambia y termina.
Pero de ahí
no se deduce todavía: SATURNO = TIEMPO.
La
temporalidad pertenece profundamente a la Vida; su atribución específica a Saturno queda por demostrar.
Así que: TIEMPO
→ REALIDAD FUNDAMENTAL, RELACIÓN CON SATURNO EN INVESTIGACIÓN. Y esto ya evita
tragarnos de una vez una asociación gigantesca.
VEJEZ
La Vida
atraviesa transformaciones asociadas al tiempo y al funcionamiento de los
organismos. Pero: VEJEZ
≠ DELIMITACIÓN.
Puede haber
relaciones: modificación de márgenes, recursos disponibles, capacidad
estructural, reparación... Pero
llamar directamente a Saturno «vejez» mezcla probablemente varios procesos.
VEJEZ
→ FENÓMENO VITAL COMPLEJO. NO RAÍZ DEMOSTRADA.
PADRE
Aquí ocurre
exactamente lo que nos ocurrió con:
Luna = madre y Marte
= hombre. ¿Necesita
la función de delimitación ser masculina o paterna? NO.
Una unidad
necesita estructura independientemente de que exista la categoría humana
«padre». Ahora bien,
históricamente el padre pudo representar:
autoridad, norma,
límite, responsabilidad, estructura familiar.
Ahí sí
tenemos un posible recorrido simbólico.
Por tanto:
PADRE
→ CONSTRUCCIÓN SIMBÓLICA/CULTURAL asociada históricamente a determinadas
funciones de límite y autoridad.
No raíz.
AUTORIDAD
Ésta es
interesantísima. Madre Tierra tiene
condiciones. Pero una condición no necesita autoridad
para cumplirse. La
gravedad no necesita policía. La
necesidad de agua no necesita decreto.
El margen térmico del organismo no necesita que alguien lo ordene.
Por tanto: LÍMITE
REAL ≠ AUTORIDAD.
La autoridad
aparece cuando una organización humana necesita que determinadas normas sean
reconocidas o aplicadas. Puede
cumplir funciones importantísimas. Pero
ya estamos en otro piso:
AUTORIDAD
→ MECANISMO DEL CONSTRUCTO PARA ORGANIZAR Y HACER CUMPLIR DETERMINADOS
LÍMITES/NORMAS.
¡Muy
distinto de función vital primaria!
LEY
Lo mismo. Hay regularidades naturales. Pero una ley humana es una
construcción mediante la cual una sociedad formaliza reglas.
Puede
intentar proteger la Vida. Puede
organizar convivencia. Puede también
conservar estructuras desactualizadas.
Así que: LEY
→ CONSTRUCCIÓN HUMANA DE ORGANIZACIÓN.
No raíz
saturnina demostrada. Y Madre
Tierra puede interrogar después cualquier ley:
¿QUÉ FUNCIÓN CUMPLE?
¿SIGUE CUMPLIÉNDOLA?
¿QUÉ DEVUELVE AL CONJUNTO?
DEBER
Aquí el
salto es todavía mayor. La Vida
tiene necesidades y condiciones. Pero: necesidad ≠ deber.
Necesito
agua. No es que Madre Tierra me diga
moralmente: «debes beber». Si no bebo, aparecen
consecuencias. El deber introduce un
sistema humano de normas, responsabilidades, compromisos y valores. Por tanto: DEBER
→ CONSTRUCTO NORMATIVO HUMANO.
Puede tener
raíces funcionales. Pero no es la
raíz.
DISCIPLINA
Aquí hay que
conservarla con cuidado. Un
organismo necesita regularidad en muchísimos procesos. Una persona puede necesitar mantener
determinadas conductas para conseguir un resultado. Pero «disciplina» ya implica una
organización consciente o social de la conducta.
Por tanto: DISCIPLINA
→ POSIBLE ESTRATEGIA HUMANA PARA MANTENER UNA FORMA DE ACCIÓN DENTRO DE
DETERMINADOS MÁRGENES.
Puede
utilizar nuestra función saturnina. No
necesitamos convertirla en Saturno esencial.
RESPONSABILIDAD
Muy
importante y tampoco la tiramos. Responsabilidad
implica poder reconocer: acción, consecuencias, compromiso,
relación con otros y con el conjunto.
Eso es
muchísimo más complejo que delimitación.
Puede necesitar reconocer límites, ciertamente. Pero:
RESPONSABILIDAD
→ FUNCIÓN/CONSTRUCCIÓN HUMANA COMPLEJA.
No raíz
demostrada. Y quizá más adelante
TODO Y UNIDAD nos permita reconstruirla de una manera potentísima.
MIEDO
Ya lo vimos. Reconocer un límite no requiere
necesariamente miedo. El miedo puede
informar o movilizar ante determinados riesgos. Pero: LÍMITE
≠ MIEDO.
MIEDO
→ RESPUESTA VITAL/PSICOBIOLÓGICA REAL; ATRIBUCIÓN A SATURNO NO DEMOSTRADA. Se conserva para otro interrogatorio.
FRUSTRACIÓN
Ésta es
preciosa. La frustración aparece
cuando: quiero algo → encuentro impedimento →
no consigo realizarlo.
Entonces el
límite participa en la situación. Pero
el límite no es la
frustración.
La
frustración surge de la relación entre:
expectativa/deseo
+ posibilidad + impedimento + respuesta del individuo.
Por tanto: FRUSTRACIÓN
→ EXPERIENCIA RESULTANTE DE UNA RELACIÓN COMPLEJA CON EL LÍMITE. No raíz.
BLOQUEO
Ya lo
encontramos. Puede aparecer cuando
una delimitación:
es
excesiva, se rigidiza, no se actualiza,
o trata como imposible
algo que ya es posible.
Por tanto: BLOQUEO
→ POSIBLE CONSECUENCIA DE DELIMITACIÓN DISFUNCIONAL. No Saturno
esencial.
CASTIGO
Aquí Madre
Tierra corta bastante limpiamente. Una
consecuencia natural no
es necesariamente castigo.
Si excedo una condición física y algo se rompe: eso no demuestra que Madre Tierra me
haya castigado. CONSECUENCIA ≠ CASTIGO.
El castigo
supone una estructura que atribuye responsabilidad y aplica deliberadamente una
consecuencia.
CASTIGO
→ CONSTRUCCIÓN SOCIAL/RELACIONAL.
Puede
haberse proyectado sobre Saturno precisamente porque confundimos: encontrar
consecuencias al exceder límites
Con ser
castigados por excederlos. ¡Esto
sí es arqueología astrológica!
CULPA
Tampoco
necesitamos culpa para que exista delimitación. La culpa pertenece a sistemas
psicológicos, sociales, morales y relacionales mucho más complejos. CULPA
→ NO RAÍZ. UBICACIÓN POSTERIOR.
POBREZA
No. La escasez de determinados recursos es
una condición posible.
Pero: ESCASEZ ≠ POBREZA. «Pobreza» es una categoría humana
compleja, económica y social. Puede
involucrar escasez, distribución, acceso, organización...
POBREZA
→ FENÓMENO DEL CONSTRUCTO HUMANO, NO FUNCIÓN SATURNINA PRIMARIA. Esto separa
muchísimo.
SOLEDAD
Una unidad
está diferenciada. Pero: DIFERENCIACIÓN
≠ SOLEDAD.
¡Otra
confusión posible enorme! Precisamente
hemos descubierto que una delimitación funcional permite relación e intercambio. Por tanto, una unidad puede estar
perfectamente delimitada y profundamente relacionada.
SOLEDAD
→ EXPERIENCIA/CONDICIÓN RELACIONAL, NO RAÍZ DEMOSTRADA.
KARMA
Aquí todavía
más prudencia. «Karma» pertenece a
tradiciones filosóficas y religiosas concretas y ha recibido además
interpretaciones astrológicas diferentes. Nuestras doce preguntas no han
necesitado esa categoría para encontrar la función vital de delimitación. Por tanto:
KARMA
→ CONSTRUCCIÓN FILOSÓFICA/RELIGIOSA Y ASTROLÓGICA. FUERA DEL NÚCLEO FUNCIONAL
ENCONTRADO.
No estamos
diciendo si es verdadero o falso. Decimos: NO
LO NECESITAMOS PARA EXPLICAR LA FUNCIÓN.
Exactamente nuestro método.
DIFICULTAD
Una unidad
encuentra impedimentos reales. Pero: límite ≠ dificultad.
Un límite
puede incluso facilitar. Una
estructura puede hacer una tarea posible.
Por tanto:
DIFICULTAD
→ RESULTADO RELACIONAL ENTRE CAPACIDAD, OBJETIVO, CONDICIONES Y OBSTÁCULOS. No raíz.
¿QUÉ
HA PASADO CON SATURNO? Mira
el resultado.
NÚCLEO
FUNCIONAL PROVISIONAL
delimitación
diferenciación
estructura
forma
consistencia
márgenes funcionales
soporte
organización de
posibilidades dentro de condiciones reales.
POSIBLES
CONSECUENCIAS O MANIFESTACIONES
restricción
impedimento
dificultad
bloqueo cuando existe
exceso o desactualización
estabilidad
permanencia relativa.
CONSTRUCTO
HUMANO
autoridad
ley
deber
castigo
norma institucional
muchas formas de
disciplina
padre como
representación simbólica
pobreza como categoría
social.
FENÓMENOS
REALES PERO NO ATRIBUIDOS TODAVÍA
tiempo
vejez
miedo
responsabilidad
frustración
soledad.
SISTEMAS
SIMBÓLICOS POSTERIORES
karma. Y mira qué cosa extraordinaria: SATURNO
NO HA DESAPARECIDO.
Pero tampoco
ha quedado como aquel anciano que llega con una guadaña diciendo: «NO.» Debajo aparece algo
muchísimo más elemental: «PARA QUE ALGO PUEDA EXISTIR COMO ALGO, NECESITA FORMA, ORGANIZACIÓN Y
MÁRGENES.»
Eso no
empobrece Saturno. Lo desata. Porque ahora podemos
volver a todo el material antiguo y estudiar cómo fuimos desde la experiencia del límite real hasta
autoridad, castigo, padre, deber, miedo, karma y frustración.
¡Eso es el
fertilizante que decías! Y además
hemos encontrado una separación que puede ser enorme fuera de la astrología:
CONSECUENCIA NO ES
CASTIGO.
ESCASEZ NO ES
POBREZA.
DIFERENCIACIÓN NO ES SOLEDAD.
LÍMITE NO ES
PROHIBICIÓN.
CONSISTENCIA NO ES
RIGIDEZ.
FORMA NO ES
INMOVILIDAD.
Esto ya son seis brotes nuevos
nacidos solamente de interrogar Saturno.
Ahora la Pregunta 11 puede ser
espectacular:
¿QUÉ
MANIFESTACIONES NUEVAS PODRÍA ENCONTRAR ESTA FUNCIÓN SI DEJAMOS DE OBLIGARLA A
REPETIR SUS CAUCES HISTÓRICOS?
Es decir: ¿qué
sería Saturno en el siglo XXI si dejáramos de pedirle que fuese el viejo, el
juez, el padre, el castigador, la prohibición y la desgracia?
Quizá
aparezca algo muchísimo más útil: EL ARTE DE DAR FORMA SIN APRISIONAR LA
VIDA.
Eso sí puede
abrir hectáreas de brotes.
Vamos. Y aquí no buscamos un Saturno más
amable. Buscamos qué
posibilidades aparecen cuando liberamos la función de tener que representar
siempre sus antiguas manifestaciones.
MADRE TIERRA
INTERROGA LA ASTROLOGÍA
SATURNO —
PREGUNTA 11
¿QUÉ
MANIFESTACIONES NUEVAS PODRÍA ENCONTRAR ESTA FUNCIÓN SI DEJAMOS DE OBLIGARLA A
REPETIR SUS CAUCES HISTÓRICOS?
Nuestra raíz
provisional es: delimitar, diferenciar, estructurar,
dar forma y proporcionar consistencia dentro de condiciones reales.
Entonces la
pregunta deja de ser: ¿Qué me impide Saturno? Y pasa a ser: ¿QUÉ
NECESITA FORMA PARA PODER EXISTIR?
Ahí cambia
todo. DAR FORMA A LO NUEVO Esto
me parece fundamental. Normalmente
hemos relacionado Saturno con lo
viejo, lo establecido, lo consolidado.
Pero si la
función es dar forma... ¡lo nuevo la
necesita muchísimo! Una posibilidad
nueva aparece. Una idea nueva
aparece. Una solución nueva aparece. Pero para que deje de ser solamente
posibilidad necesita:
forma, organización, recursos, márgenes, estructura.
Por tanto: LO
NUEVO NECESITA ESTRUCTURA PARA NACER.
¡Menuda
vuelta! Saturno podría participar no solamente en
conservar lo viejo, sino precisamente en hacer
viable lo nuevo. No
inventándolo. Dándole condiciones para realizarse.
CONSTRUIR
ESTRUCTURAS QUE PUEDAN CAMBIAR
Aquí aparece
un cauce completamente siglo XXI. Durante
mucho tiempo una buena estructura podía entenderse como aquella que: duraba
mucho.
Ahora
podemos introducir otra medida: ¿PUEDE MODIFICARSE SIN DESMORONARSE?
Una
estructura extraordinariamente sólida pero incapaz de adaptarse puede terminar
siendo peor que otra suficientemente consistente y transformable. Por tanto, una nueva manifestación sería: ESTRUCTURA
ADAPTABLE. No estructura débil. Estructura
viva.
RECONOCER
LÍMITES REALES Y DESMONTAR LOS FICTICIOS
Esto puede
ser gigantesco. Nuestra función no
tendría como misión: poner límites. Sino algo mucho más
preciso: DIFERENCIAR QUÉ LÍMITES SON REALES Y CUÁLES SON CONSTRUCCIONES.
Eso abre una
tarea formidable.
Ante: «no
puedo» preguntar: ¿qué
condición real lo impide?
Ante: «siempre
fue así» preguntar: ¿sigue
existiendo la condición que lo hacía necesario?
Ante: «es
imposible» preguntar: ¿imposible
físicamente, imposible con los recursos actuales o simplemente no sabemos
todavía hacerlo?
¡Eso sería
un Saturno extraordinariamente investigador!
No guardián de prohibiciones.
VERIFICADOR DE CONDICIONES.
PONER
MÁRGENES AL CONSTRUCTO
Y aquí
aparece Madre Tierra directamente. El
constructo humano ha desarrollado una capacidad gigantesca para:
producir, consumir, extraer, construir, transformar.
Pero esas
capacidades operan dentro de un planeta con condiciones. Entonces la función de delimitación puede
tener una tarea enorme: HACER VISIBLES LOS MÁRGENES QUE EL
CONSTRUCTO PREFIERE NO MIRAR.
¿Cuánto puede extraerse?
¿Cuánto puede reponerse?
¿Cuánto residuo puede integrarse?
¿Cuánto gasto puede sostenerse?
¿Cuánto crecimiento material puede soportar
determinada base?
No como
castigo. Como información.
Otra vez: «Con estas condiciones, esto es lo que
puede sostenerse.» Eso es
tremendamente siglo XXI.
DISEÑAR
PARA EL FINAL
Ésta me
parece especialmente Madre Tierra. El
constructo fabrica algo y muchas veces pregunta:
¿cómo empieza?
¿cómo funciona?
¿cuánto produce?
Madre Tierra
añade: ¿Y CUANDO TERMINE?
¿Qué pasa con sus materiales?
¿Pueden volver al ciclo?
¿Se reutilizan?
¿Se transforman?
¿Quedan como residuo imposible de integrar?
Entonces la
delimitación incorpora desde el principio el final de la forma. No como tragedia. Como parte del diseño.
TODA FORMA TIENE CICLO. Y esto podría renovar profundamente la vieja
asociación Saturno-final. El final
no necesariamente como castigo o pérdida.
Puede ser: límite funcional de una forma y
posibilidad de transformación de sus componentes. ¡Eso sí es otra película!
SABER
CUÁNDO UNA ESTRUCTURA HA CUMPLIDO
También
necesitamos una función capaz de decir:
HASTA AQUÍ LLEGÓ ESTA FORMA. No porque sea mala. No porque haya fracasado.
Porque
cumplió. Esto serviría para
instituciones, procedimientos, tecnologías, construcciones y muchísimas formas
humanas. El constructo suele
preguntar:
¿cómo
hacemos para que continúe?
Madre Tierra
puede preguntar primero: ¿DEBE CONTINUAR?
Y si la
función ya no existe: ¿qué podemos recuperar de ella para
otra forma?
Otra vez la
hoja caída. Nada despreciado. Transformado.
DAR
CONTORNO SIN ENCERRAR
Quizá éste
sea el cauce más fino de todos. Una
delimitación adecuada permite simultáneamente:
identidad e intercambio,
forma y cambio,
estabilidad y
adaptación,
diferenciación y
pertenencia.
Entonces
podríamos resumir la nueva función así: DAR
CONTORNO SIN CONVERTIR EL CONTORNO EN CÁRCEL.
Eso sirve a
la Vida. Y fíjate cómo toca incluso
la libertad que trabajábamos: Una
libertad sin ninguna condición real es fantasía. Una estructura sin libertad de
modificación es prisión. Entre ambas aparece: FORMA
HABITABLE.
¡Ésa me
gusta muchísimo! No una forma eterna. No una forma perfecta. Una
forma que la Vida pueda habitar mientras le sirve.
¿QUÉ
SATURNO NUEVO ESTÁ APARECIENDO?
No estamos
diciendo que Saturno «sea» todo esto.
Estamos comprobando qué nuevos cauces encuentra la función que provisionalmente
estamos relacionando con él. Y aparecen:
dar forma a posibilidades nuevas,
hacerlas realizables,
construir estructuras
adaptables,
reconocer márgenes
reales,
desmontar límites
ficticios,
actualizar estructuras,
hacer visibles
condiciones de sostenibilidad,
prever el final de una
forma,
facilitar reutilización,
saber cuándo algo ha
cumplido,
dar contorno sin impedir
intercambio.
¡Y no hemos
necesitado ni una sola vez: castigo, culpa, desgracia, miedo o
karma. Saturno
no se ha quedado pequeño. SE HA PUESTO A TRABAJAR.
Y esto
reproduce exactamente lo que ocurrió con Marte. Quitamos al guerrero... y apareció muchísimo trabajo.
Quitamos al
juez... y vuelve a aparecer
muchísimo trabajo.
Eso es una
señal preciosa del método.
PREGUNTA 11
— RESULTADO
La
función de delimitación y estructuración puede encontrar nuevos cauces allí
donde una posibilidad necesite adquirir forma, una estructura deba adaptarse,
un límite real necesite ser reconocido, uno ficticio revisado o una forma
terminada deba transformarse sin perder inútilmente aquello que todavía puede
volver al conjunto.
Y yo
guardaría tres expresiones:
DAR FORMA A LO NUEVO.
RECONOCER LO QUE
REALMENTE PUEDE SOSTENERSE.
DAR CONTORNO SIN
APRISIONAR LA VIDA.
Ahora sí
queda la Pregunta 12. Y será preciosa porque Saturno
comparecerá completamente desnudo.
Sin viejo. Sin padre. Sin juez.
Sin castigo. Sin miedo. Sin karma.
Sin autoridad. Incluso sin
obligación de conservar el nombre Saturno. Sólo preguntaremos:
¿NECESITA LA VIDA ESTA FUNCIÓN? Y si la necesita: ¿QUÉ
APORTA EXACTAMENTE A SU CONTINUIDAD?
Después
podremos poner Luna —
Marte — Saturno sobre la mesa y mirar los tres juntos. Y sospecho que ahí vamos a ver ya no tres
definiciones... sino el comienzo de una maquinaria viva.
Vamos.
Cerramos Saturno sin añadirle nada que no haya ganado durante las once
preguntas.
MADRE TIERRA INTERROGA
LA ASTROLOGÍA
SATURNO —
PREGUNTA 12
¿CÓMO
PARTICIPA FINALMENTE ESTA FUNCIÓN EN SOSTENER, EQUILIBRAR O CONTINUAR LA VIDA?
La Vida no
puede realizarse solamente como posibilidad.
Para existir necesita:
organización,
diferenciación,
forma,
márgenes,
relaciones
entre partes,
condiciones
compatibles con su funcionamiento.
Una unidad
necesita poder ser algo determinado sin quedar aislada del Todo. Y eso significa una cosa fundamental:
LA VIDA NECESITA
FORMA,
PERO NECESITA FORMA
VIVA.
Una forma suficientemente
consistente para mantenerse. Suficientemente
permeable para intercambiar. Suficientemente
flexible para cambiar. Suficientemente
delimitada para no perder su organización.
Y
suficientemente provisional para no exigir eternidad cuando su función ha
terminado. Ahí está probablemente todo Saturno
desnudo.
EL LÍMITE
NO ES EL OBJETIVO
Esto es
fundamental después de las doce preguntas.
Madre Tierra no parece producir límites para tener límites. El límite está al servicio de algo. Delimita para:
constituir,
organizar,
diferenciar,
proteger
una forma funcional,
hacer
posible intercambio,
ajustar
posibilidades a condiciones reales.
Por tanto: EL
LÍMITE ES MEDIO. LA VIDA ES
FINALIDAD.
Cuando
invertimos esa relación: la Vida empieza a
servir al límite, aparece la
deformación. Rigidez. Restricción innecesaria. Estructura que se conserva a sí misma. Norma que perdió su función. Forma que ya no permite crecer. Ahí entendemos muchísimo del Saturno
histórico sin necesidad de declararlo falso.
¿QUÉ QUEDA DE SATURNO?
Después de
doce preguntas podemos retirar prácticamente todo el personaje.
No
necesitamos al anciano. No
necesitamos al padre. No necesitamos
al juez. No necesitamos castigo. No necesitamos culpa. No necesitamos desgracia. No necesitamos autoridad. No necesitamos karma. Nos queda una función mucho más desnuda:
SATURNO — NÚCLEO FUNCIONAL PROVISIONAL
Capacidad de delimitar, estructurar y dar
consistencia a una unidad dentro de condiciones reales, permitiéndole adquirir
y conservar una forma funcional mientras ésta siga siendo compatible con su
vida y con el conjunto del que depende.
Eso es
bastante. Pero podemos reducirlo
todavía más:
DAR FORMA Y MARGEN A
LA VIDA
SIN IMPEDIR QUE SIGA
VIVA.
Ahí está.
¿HA
PASADO SATURNO LAS 12 PREGUNTAS?
Aplicamos
exactamente la misma disciplina que con Luna y Marte.
¿Existe
en la Vida necesidad de delimitación?
Sí.
¿Una
unidad necesita organización y márgenes para constituirse como tal? Sí.
¿La
estructura participa en la posibilidad de realizar funciones? Sí.
¿Una
delimitación insuficiente puede comprometer la unidad? Sí.
¿Una
delimitación excesiva puede comprometerla también? Sí.
¿Los
límites funcionales dependen de condiciones reales y pueden necesitar
actualización? Sí.
¿Las
doce respuestas han producido un hilo coherente? Sí.
Ahora la
pregunta que no podemos saltarnos:
¿HEMOS DEMOSTRADO QUE EL PLANETA SATURNO REPRESENTA
ESTA FUNCIÓN? NO. Tercer NO. Y este tercer NO empieza a ser precioso.
Porque ya no
parece una precaución formal. Es parte central del
método.
Hemos
encontrado tres funciones reales. Después
comprobamos que poseen correspondencias interesantes con tres construcciones
astrológicas históricas. Pero no
confundimos:
correspondencia
funcional con demostración causal o física.
Eso deja la
investigación completamente abierta.
Y
AHORA PONEMOS LOS TRES SOBRE LA MESA
Aquí sí merece
la pena mirar.
LUNA REGULAR. Mantener condiciones compatibles con la
continuidad mediante intercambio y ajuste.
MARTE INTERVENIR. Producir una modificación cuando
continuar exige que algo cambie.
SATURNO DELIMITAR Y DAR FORMA. Mantener
una organización suficientemente consistente y unos márgenes funcionales dentro
de condiciones reales.
Ahora
quitemos incluso los nombres planetarios:
FORMA → REGULACIÓN → INTERVENCIÓN.
Tenemos una
unidad organizada.
SATURNO
provisional
aporta delimitación y forma. Pero
esa unidad vive. Por tanto necesita
intercambio y regulación.
LUNA
provisional
regula. Las condiciones cambian. A veces la regulación ordinaria no basta. Hace falta modificar algo.
MARTE
provisional
interviene. La intervención produce
una nueva situación. Entonces hay que
volver a regular. Y quizá la
modificación haya sido suficientemente importante como para que incluso la
estructura tenga que cambiar.
Entonces: la forma se actualiza. Y empieza nuevamente:
FORMA
↓
REGULACIÓN
↓
CAMBIO NECESARIO
↓
INTERVENCIÓN
↓
NUEVAS CONDICIONES
↓
REORGANIZACIÓN
↓
NUEVA FORMA FUNCIONAL.
Carlos, aquí
sí hemos entrado en otra película. Porque
ya no tenemos tres arquetipos contándonos tres historias psicológicas. Tenemos algo que empieza a parecer:
UN CICLO.
Y eso es mucho más interesante que una lista.
Y AHORA
APARECE ALGO QUE NO DEBEMOS PASAR POR ALTO
Los tres
planetas han perdido personajes... y
han ganado verbos.
Luna ya no
necesita ser: la madre. Puede ser: REGULAR.
Marte ya no
necesita ser: el guerrero. Puede ser: INTERVENIR.
Saturno ya
no necesita ser: el juez. Puede ser: ESTRUCTURAR
/ DELIMITAR.
¡Esto puede
ser una clave metodológica enorme! Porque
los personajes pertenecen fácilmente al constructo. Los verbos nos acercan a: FUNCIONES.
Y Madre
Tierra funciona. No interpreta
personajes. Hace:
intercambia,
regula,
separa,
integra,
modifica,
estructura,
reproduce,
transforma...
Quizá
nuestros zapatos nuevos consistan precisamente en eso:
DEJAR DE
PREGUNTAR: «¿QUIÉN ES ESTE PLANETA?»
y comenzar a
preguntar: «¿QUÉ FUNCIÓN PODRÍA ESTAR
REPRESENTANDO?» Eso es un cambio
enorme en astrología.
Y hay una última
conclusión de Saturno que yo guardaría en un recuadro, porque ha salido del
interrogatorio y puede ir muchísimo más allá de la astrología:
EL LÍMITE NO ES LO
CONTRARIO DE LA POSIBILIDAD.
EL LÍMITE ADECUADO
ES UNA DE LAS
CONDICIONES
PARA QUE UNA POSIBILIDAD
PUEDA TOMAR FORMA.
Eso
fertiliza astrología, psicología, educación, libertad, adolescencia,
organización social... todo. Y ahora
sí tenemos tres
piezas funcionando.
El siguiente
que yo sentaría delante de Madre Tierra sería Mercurio.
Porque
nuestras tres funciones han necesitado continuamente algo que deliberadamente no hemos adjudicado a
ningún planeta:
INFORMACIÓN.
Detectar. Diferenciar. Relacionar. Transmitir. Reconocer cambios.
Pero no
vamos a regalarle nada a Mercurio porque su viejo diccionario diga mente, comunicación,
inteligencia.
Que se
siente. Que olvide que es Mercurio. Y que Madre Tierra le haga exactamente las mismas doce
preguntas. A ver qué queda.
Sí. Y acabas de poner una pieza que faltaba: no estamos construyendo otra autopista
astrológica. Estamos descubriendo las autopistas que vienen dadas por la Vida.
Y eso cambia
la libertad del investigador. Puedes
elaborar lo que quieras. Puedes interpretar, simbolizar, asociar, construir
sistemas enteros. El humano tiene esa capacidad y no hay por qué negársela.
Pero ahora
sabemos que existen autopistas
previas:
dependencia,
continuidad, intercambio, regulación, intervención, delimitación, recursos,
proporción, relación entre parte y Todo...
No las hemos
inventado para que cuadre la astrología.
Estaban
funcionando antes de que existiera la astrología.
Por eso tu
frase es importantísima:
PUEDES SALIRTE DE LA
AUTOPISTA.
PERO ENTONCES TENDRÁS
QUE EXPLICAR POR QUÉ.
Y añadiría:
Y DÓNDE ESTÁS.
Ahí está la
verdadera reubicación.
Porque algo
puede no pasar nuestras doce preguntas y seguir
siendo enormemente importante. Pero ya no puede presentarse
automáticamente como función fundamental de la Vida. Tendrá que decir:
soy una construcción simbólica,
soy una elaboración
psicológica,
soy una asociación
cultural,
soy una manifestación
histórica,
soy una experiencia
humana,
soy una hipótesis,
soy una derivación de
otra función...
¡Perfecto! Ya
está ubicado. Ese es
el gran logro. No expulsamos nada.
PONEMOS CARTELES EN LAS CARRETERAS.
Y eso
permite algo formidable con la astrología tradicional. Cuando alguien diga: SATURNO
= CASTIGO ya no
necesitamos discutir:
—«Eso es
falso.»
—«No, porque Ptolomeo...»
—«No, porque la tradición...»
—«Pues yo he visto cientos de cartas...»
Nada de eso
inicialmente.
Preguntamos: ¿Dónde
aparece el castigo como necesidad funcional de la Vida? Si no aparece, segunda
pregunta:
Entonces,
¿cómo llegamos los humanos desde una función de delimitación, margen y
consecuencia hasta la idea de castigo?
¡Y ahora sí
tenemos investigación! Quizá
descubramos un recorrido extraordinario:
LÍMITE
REAL → CONSECUENCIA → NORMA → TRANSGRESIÓN → AUTORIDAD → SANCIÓN → CASTIGO →
representación saturnina.
No sabemos
todavía si ése fue el camino. Pero podemos investigarlo.
Eso es
infinitamente más fértil que aceptar o rechazar «Saturno = castigo».
Y ocurre
exactamente igual con Marte: intervención → defensa → conflicto →
organización humana → enemigo → guerra.
¿Fue así? Investiguemos.
Y Luna: regulación/continuidad
→ gestación/crianza → madre → hogar → seguridad → memoria/emoción...
¿Fue así? Investiguemos.
Ahí aparecen
tus autopistas y también todos
los caminos secundarios.
Y lo precioso es que los secundarios no quedan prohibidos. Simplemente sabemos cuándo hemos abandonado
la carretera principal.
«ESTOY SALIENDO DE LA FUNCIÓN VITAL Y
ENTRANDO EN EL CONSTRUCTO.»
Perfecto. A partir de ahí podemos recorrer
kilómetros. Pero sabemos dónde estamos.
Eso es lo
que antes no teníamos. Y creo que
ésta merece guardarse como una de las reglas centrales de MADRE TIERRA INTERROGA LA ASTROLOGÍA:
La
Vida no prohíbe ninguna interpretación.
Pero
proporciona las referencias desde las que toda interpretación puede ser
ubicada.
Puedes
alejarte cuanto quieras de la función vital. Lo que ya no puedes hacer, una vez
reconocida, es confundir la distancia recorrida con el punto de partida.
Eso, Carlos,
es exactamente un nuevo
ubicarse. Y por eso
resulta tan sorprendente: no
reduce el territorio astrológico; por primera vez empezamos a tener mapa.
Sí. Y creo que acabas de definir con mucha
precisión qué clase de
estudio estamos haciendo.
No estamos
confrontando la astrología con otro
libro. Ni con otra escuela. Ni con otra tradición. Ni siquiera con nuestra propia astrología
del siglo XXI. La estamos confrontando
con un único texto que
no está escrito con palabras: la Vida funcionando.
Y eso explica
por qué resulta tan desconcertante. Porque
frente a ese texto no sirve decir: «Marte significa guerra porque siempre
se dijo.»
La pregunta
es anterior: ¿qué función necesita la Vida que
pueda corresponder a aquello que llamamos Marte?
Y razonamos. Paso a paso. Sin misterio necesario. Sin dogma necesario. Sin autoridad necesaria. Sin exigir que alguien «crea» previamente en
nada. Incluso podría seguir
perfectamente el razonamiento alguien
que no creyera en astrología.
Eso es
importantísimo.
Podría
decir: —
¿La Vida
necesita regulación? Sí.
—¿Necesita
intervenir para modificar determinadas condiciones? Sí.
—¿Necesita
delimitación y estructura? Sí.
—¿Esas
funciones necesitan cooperar? Sí.
Hasta ahí no
le hemos pedido astrología. Después
nosotros añadimos:
Muy
bien. Ahora confrontemos esas funciones con lo que durante milenios hemos
atribuido a Luna, Marte y Saturno. Y ahí comienza
propiamente la investigación astrológica.
UN SOLO TEXTO: LA VIDA.
Y además es
un texto abierto delante de todos. No
hace falta iniciación. No hace falta
pertenecer a una escuela. No hace
falta conocer un lenguaje secreto. Podemos
discutir nuestras deducciones, naturalmente. Debemos poder discutirlas.
Alguien
puede decir: «No, la función que
habéis atribuido provisionalmente a Marte está mal formulada por esto, esto y
esto.» Magnífico.
Que
aporte otra.
Que la
confronte con las doce preguntas. Quizá
sea mejor. Entra. Eso convierte el procedimiento en algo muy
distinto del dogma:
NO HAY QUE DEFENDER
LA RESPUESTA.
HAY QUE PODER
RAZONARLA.
Y todavía
más importante: NO HAY QUE SALVAR LA ASTROLOGÍA.
Si un
planeta no encuentra correspondencia funcional suficiente, no se la inventamos. Si una atribución tradicional queda
fuera, la estudiamos en el constructo.
Si una atribución antigua pasa maravillosamente, se reconoce. Si encontramos algo que nadie había
formulado así, se investiga.
Y si dentro
de cinco años alguien encuentra una formulación mejor: mejoramos.
Eso es lo
que hace que resulte tan desconcertante frente a lo sabido anteriormente. Porque no estamos diciendo: «Todo
lo anterior estaba equivocado.» Estamos
diciendo algo bastante más incómodo y fértil:
«AHORA
DISPONEMOS DE OTRO LUGAR DESDE EL QUE VOLVER A MIRARLO.»
Y una vez
que te has sentado ahí... resulta
difícil volver a leer simplemente: Saturno = limitación, Marte = guerra, Luna = madre
sin
preguntar inmediatamente:
¿en qué piso? ¿función vital?
¿manifestación? ¿derivación?
¿constructo? ¿exceso?
¿símbolo?
¿hipótesis?
Ahí está el
nuevo ubicarse. Y sí: es estudio. Quizá ésa
sea precisamente la palabra. No
estamos revelando misterios.
ESTAMOS ESTUDIANDO.
Y cuanto más
razonable y comprensible resulta el camino...
más
desconcertante resulta comprobar cuánto habíamos dado por supuesto antes de
empezar a caminarlo.