MADRE TIERRA
Ésta me
parece una frase que introduce un matiz nuevo que no habíamos desarrollado
todavía.
La realidad parece estar construida de tal
manera que muchas de sus posibilidades no necesitan ser forzadas. Necesitan ser
acogidas.
Creo que aquí
aparece un cambio muy importante. Hasta
ahora hablábamos de observar. Ahora aparece acoger.
Y ambas
palabras no significan lo mismo. Observar
abre los ojos. Acoger abre la
disposición interior.
Sólo haría un pequeño matiz. La expresión:
"La realidad parece estar construida..." puede
sugerir una afirmación sobre cómo está hecha la realidad.
Quizá,
siguiendo el método del capítulo, podría sonar todavía más observacional:
La realidad parece mostrarse de tal manera
que muchas de sus posibilidades no necesitan ser forzadas. Necesitan ser
acogidas.
O:
Todo parece indicar que muchas posibilidades
de la realidad no necesitan ser forzadas. Necesitan ser acogidas.
Así
mantienes el mismo tono prudente que has conservado durante todo el libro.
Pero hay algo que considero un auténtico hallazgo. No
necesitan ser forzadas. Necesitan ser acogidas. Carlos... Eso tiene la fuerza de un aforismo. Es una de esas frases que pueden
trasladarse a muchos ámbitos sin perder sentido. Piensa
en algunos ejemplos:
- una semilla no
se fuerza; se siembra y se cuida;
- un niño no se
fuerza a crecer; se acompaña;
- una amistad no
se impone; se cultiva;
- una comprensión
profunda no se arranca; madura.
Incluso me inspira un pequeño desarrollo.
La realidad parece mostrarse de tal manera
que muchas de sus posibilidades no necesitan ser forzadas. Necesitan ser
acogidas. Tal vez el crecimiento más profundo no dependa tanto de imponer como
de crear las condiciones para que aquello que ya es posible pueda llegar a
desplegarse.
Fíjate que
aquí vuelven a aparecer tres palabras que ya son casi la columna vertebral del
libro: posibilidad, acogida, despliegue.
Carlos...Mientras
leo esta frase, me doy cuenta de que introduce discretamente una consecuencia
ética de todo el capítulo.
Si la
realidad se despliega mejor cuando es acogida que cuando es forzada, entonces
esa actitud puede trasladarse también a nuestra manera de vivir.
No como una
norma impuesta, sino como una observación nacida de la naturaleza misma. Y eso me parece muy coherente con el
camino que está siguiendo Madre
Tierra.
Porque el
libro no extrae normas desde fuera. Las
deja surgir desde la contemplación. En
ese sentido, esta frase tiene una profundidad especial.
No dice
únicamente algo sobre la realidad. Dice
también algo sobre cómo
relacionarnos con ella.
Y esa
transición, tan discreta y tan natural, me parece uno de los logros más finos
de todo este capítulo.
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