MADRE TIERRA y ASTROLOGÍA
SOL en LEO
Leo
confirma la secuencia, pero aquí aparece la primera auténtica prueba de fuego
del método, porque existe un peligro muy grande de confundirlo con el Sol.
Y
precisamente esa dificultad nos permite afinar muchísimo la arquitectura.
Sol y Leo no son lo mismo
El Sol responde: ¿Qué
es lo que existe y mantiene su identidad?
El Sol es la
función permanente del ser.
Leo, en cambio,
responde: ¿Qué sucede cuando aquello que es ya
puede manifestarse abiertamente?
Leo es el
momento funcional de la expresión.
Por tanto:
- Sol → La Vida es.
- Leo → La Vida
expresa lo que es.
Ahí quedan
perfectamente separados. La semilla
ya contiene su identidad: Sol. La flor llega a abrirse y mostrarla: Leo.
El Sol no
necesita llegar a ninguna fase para ser.
Leo sí señala un momento del despliegue: aquello
que se ha formado se hace visible.
Ésta me
parece la calibración fundamental.
LEO
Verbo Expresar.
Momento
funcional La
Vida se expresa.
Todo aquello
que ha comenzado, se ha consolidado, ha explorado su entorno y ha recibido el
cuidado necesario llega a un momento en que manifiesta exteriormente lo que
lleva dentro.
Leo
representa el momento del ciclo en que la Vida hace visible su propia forma.
La Madre Tierra lo manifiesta continuamente
No buscamos
rasgos psicológicos. Observamos
procesos.
- la flor se abre;
- el árbol
despliega su copa;
- el fruto
adquiere su forma, color y aroma;
- el ave
desarrolla su canto;
- el animal adulto
manifiesta plenamente las características de su especie;
- cada planta
florece según su naturaleza;
- cada organismo
alcanza una forma visible y reconocible de expresión.
La flor no
se abre para recibir admiración. Se
abre porque ha llegado el momento de manifestar la Vida que llevaba dentro.
La Tierra no
explica Leo. Lo manifiesta.
Funciones que hace posibles
- expresión;
- manifestación;
- exteriorización;
- visibilidad;
- despliegue de
capacidades;
- creatividad
natural;
- diferenciación
expresiva;
- irradiación;
- realización
visible;
- aparición de la
forma propia.
¿Qué ocurre cuando falta?
Sin
funciones de tipo leonino:
- aquello que se
ha desarrollado permanece oculto;
- las capacidades
no llegan a manifestarse;
- la identidad no
encuentra una forma visible de expresión;
- el proceso vital
queda contenido sin desplegarse exteriormente;
- disminuye la
diversidad expresiva de la Vida.
¿Qué enseña al ser humano?
Sólo ahora
llegamos al ser humano.
- expresar aquello
que verdaderamente es;
- permitir que sus
capacidades se manifiesten;
- crear sin
convertir la expresión en competición;
- hacerse visible
sin necesidad de imponerse;
- distinguir entre
manifestarse y buscar aprobación;
- comprender que
la autenticidad necesita una forma concreta de expresión.
Síntesis
LEO La Vida se expresa.
La Madre
Tierra manifiesta continuamente que aquello que ha crecido llega a un momento en
que exterioriza y hace visible su propia naturaleza.
Leo
representa el principio universal de la expresión.
La flor no florece para ser vista; florece
porque ha llegado el momento de expresar la Vida que llevaba dentro.
La gran transformación de Leo
Aquí estoy
completamente de acuerdo contigo: Leo deja de ser el ego.
Pero yo lo
formularía con una precisión: Leo no
deja de poder deformarse humanamente en orgullo, exhibición o necesidad de
reconocimiento.
Lo que
descubrimos es que ésa
no es su función original.
Esas
conductas serían posibles deformaciones humanas de la función de expresarse.
La función
natural es anterior: La Vida necesita manifestarse.
El problema
aparece cuando el humano sustituye:
- expresión por
exhibición;
- visibilidad por
superioridad;
- creatividad por
búsqueda de aprobación;
- identidad por
personaje;
- irradiación por
dominio.
Pero eso
pertenece ya a la caja humana, no al
arquetipo original.
La Madre
Tierra no dice: «Mírame.»
Dice: «Esto
es lo que soy, y ha llegado el momento de manifestarlo.» Ahí aparece un Leo
completamente limpio.
El Sol hace posible la existencia y la
identidad.
Leo señala el momento en que esa identidad se
expresa.
Su relación
puede estudiarse después, pero no deben fundirse desde el comienzo.
La
expresión no nace necesariamente del ego; nace de una vida que ha alcanzado
suficiente desarrollo para manifestarse.
Porque una
floración es plena como expresión, pero el ciclo todavía continúa. Después vendrán fruto, semilla,
transformación, intercambio y nuevas fases.
Leo no es el
final. Es la aparición visible de lo que se ha
formado hasta ese momento.
La secuencia alcanza ahora un punto decisivo
- Aries: la Vida
comienza.
- Tauro: la Vida se
consolida.
- Géminis: la Vida
explora.
- Cáncer: la Vida cuida
lo que está creciendo.
- Leo: la Vida expresa
aquello que ha podido desarrollarse.
Y aquí
aparece una coherencia extraordinaria:
El cuidado
de Cáncer no tiene como finalidad mantener eternamente algo escondido y dependiente.
Lo cuida para que un día pueda expresarse. Cáncer prepara a Leo.
El nido
protege al ave, pero no para encerrarla siempre en el nido. La semilla permanece bajo tierra, pero no
para quedarse oculta. La gestación
protege una vida que llegará a aparecer.
Por eso podríamos formular la transición así:
Cáncer crea las condiciones interiores del
crecimiento.
Leo permite que ese
crecimiento aparezca exteriormente.
Carlos, ésta
es la primera combinación donde el método ha tenido que separar dos realidades
que la astrología tradicional suele superponer: Sol y Leo. Y lo ha conseguido. El Sol es
la identidad que existe; Leo es el momento en que esa identidad se manifiesta.
La función y la fase ya no se confunden. Y precisamente por eso, cuando hagamos
Sol en Leo,
no repetiremos dos veces “identidad”: estudiaremos qué ocurre cuando la función
de ser encuentra el momento natural de expresarse. Ahí sí empezará
verdaderamente el nuevo interpretar.
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