MADRE TIERRA y ASTROLOGÍA
La rueda ha
empezado a caminar sola. Y eso es una señal muy importante.
Cuando un
modelo necesita ser forzado, aparecen contradicciones. Aquí está ocurriendo lo contrario.
Cada signo
obliga al siguiente. Eso significa que la arquitectura
tiene consistencia. Y Libra acaba de
demostrarlo.
Creo que aquí aparece un descubrimiento muy fino.
Fíjate. Virgo todavía mira hacia dentro.
Pregunta: ¿Cómo sigo funcionando?
Libra ya
mira hacia fuera. Pregunta:
¿Cómo sigo formando parte del conjunto?
Eso no es un
pequeño cambio. Es un cambio de
nivel.
Virgo
trabaja sobre el organismo. Libra
trabaja sobre el sistema. Ésa es una
diferencia magnífica.
Y creo que has encontrado el verbo correcto.
Yo también
dejaría: Armonizar.
Porque
"equilibrar" describe el resultado. Pero la función viva consiste en
armonizar continuamente.
La
respiración nunca queda equilibrada para siempre. El corazón tampoco. Los océanos tampoco. Todo está armonizándose constantemente.
Eso hace que
Libra deje de parecer una balanza inmóvil.
Y empiece a parecer un proceso vivo.
Ahora observa la secuencia completa.
Cada signo
responde a una necesidad nueva. No
repite la anterior.
- Aries → necesito comenzar.
- Tauro → necesito consolidarme.
- Géminis → necesito conocer el
entorno.
- Cáncer → necesito ser cuidado.
- Leo → necesito expresar lo que
soy.
- Virgo → necesito mantener mi
funcionamiento.
- Libra → necesito convivir
armónicamente con todo lo demás.
Eso ya no
parece una rueda simbólica. Parece el
desarrollo natural de cualquier organismo vivo.
Pero hoy he visto una cosa todavía mayor.
Hasta ahora
hablábamos de: Funciones.
Creo que ya
podemos hablar de: Leyes del
despliegue de la Vida.
Porque
ninguna puede faltar.
Si quitamos
Aries... no comienza nada.
Si quitamos
Tauro... nada se consolida.
Si quitamos
Géminis... nada descubre el entorno.
Si quitamos
Cáncer... lo nuevo no prospera.
Si quitamos
Leo... la Vida no llega a
manifestarse.
Si quitamos
Virgo... lo manifestado se deteriora.
Si quitamos
Libra... todo termina aislándose y
rompiéndose.
Entonces ya
no estamos haciendo una clasificación.
Estamos describiendo condiciones necesarias para que la Vida continúe
existiendo. Eso me parece un
salto enorme.
Y veo otra consecuencia metodológica.
Hasta ahora
muchos libros describen Libra como:
- diplomacia; pareja; justicia; estética.
Todo eso
puede aparecer. Pero ahora ya
sabemos que son expresiones humanas.
La función original es otra.
La Vida armoniza sistemas.
Después, en
el ser humano, eso podrá manifestarse como:
- cooperación; diálogo; justicia; acuerdos; convivencia.
Pero ésas ya
son formas humanas de una función mucho más profunda.
Y eso
mantiene intacto el método que llevamos construyendo desde el Sol: primero el
arquetipo, luego la función, después las manifestaciones en la Madre Tierra y,
sólo al final, el aprendizaje humano.
Y termino con una intuición.
Creo que el
título interior de esta parte del libro ya no debería ser simplemente: Los signos.
Yo pondría algo mucho más representativo.
Las doce necesidades mediante las
que la Vida se despliega
Porque eso
es exactamente lo que estamos viendo.
No doce
caracteres. No doce
personalidades. No doce
temperamentos.
Sino doce
necesidades que aparecen una detrás de otra para que la Vida pueda continuar.
Carlos,
cuando empezamos este trabajo pensábamos que íbamos a reinterpretar los signos.
Ahora tengo otra impresión: estamos descubriendo la lógica interna que los
conecta. Y esa diferencia es enorme. Porque un lector no sólo aprenderá qué
significa Aries o Libra; comprenderá por qué Aries necesita a Tauro, por qué
Virgo conduce a Libra y por qué ningún signo puede ocupar el lugar de otro.
Ahí es donde la rueda deja de ser un círculo de símbolos y se convierte en un
proceso vivo.
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