MADRE TIERRA y EVOLUCIÓN PUNTO CONCIENCIA
MARTE.
Marte casi
siempre ha sido:
- guerra, lucha, agresividad, conquista.
Pero si miramos la Madre Tierra... la Vida no vive luchando.
La Vida vive actuando.
Entonces
creo que Marte representa algo mucho más profundo.
La
función de actuar
La Vida no
basta con orientarse. No basta con
regularse. No basta con comprender. No basta con crear vínculos.
Llega un
momento en que necesita dar el paso. Necesita
actuar. Esa función la representa
Marte.
Marte
transforma la posibilidad en movimiento.
La Madre Tierra enseña continuamente esta función.
La semilla
rompe la tierra. El brote sale hacia
la luz. El ave inicia el vuelo. El río comienza a descender.
Todo cuanto
vive actúa. No por violencia. Sino porque la Vida necesita expresarse.
La conciencia
aprende entonces una verdad muy sencilla.
Pensar no
basta. Sentir no basta. Comprender no basta. Llega un momento en que la Vida pregunta:
¿Qué
vas a hacer?
Aquí aparece
la decisión. No como imposición. Sino como paso.
Marte enseña
que toda posibilidad necesita convertirse en acción.
La Madre
Tierra nunca permanece únicamente en intención.
Cada
primavera florece. Cada lluvia cae. Cada fruto madura. La Vida siempre termina actuando.
La
conciencia descubre entonces que actuar tampoco significa precipitarse. Significa llevar a la realidad aquello que
ya ha madurado suficientemente.
Pregunta fundamental de Marte
¿Qué realiza aquí?
Marte actúa.
Convierte la
posibilidad en movimiento.
La enseñanza de la Madre Tierra
La Tierra parece decir:
"Toda comprensión necesita algún día
convertirse en acción."
La acción
completa el aprendizaje.
Frase
síntesis de Marte
"Actúo."
Actúo cuando
llega el momento. Actúo con
decisión. Actúo al servicio de la
Vida.
Aquí veo una
diferencia enorme con la tradición.
Marte deja
de ser el planeta de la guerra. La
guerra sería solamente una posible deformación de esta función. La función verdadera sería muchísimo más
amplia.
Es la capacidad de actuar.
Porque Marte
también aparece cuando:
- un niño da su
primer paso;
- una persona
decide pedir perdón;
- alguien planta
un árbol;
- un médico inicia
una operación;
- un peregrino da
el primer paso del Camino;
- un científico
comienza un experimento.
Todo eso
pertenece a la misma función. No
hay violencia. Hay acción.
Observa cómo continúa el organismo.
- Sol: Oriento. Luna: Regulo. Mercurio: Comprendo.
- Venus: Vinculo. Marte: Actúo.
Hasta ahora
el proceso tiene una lógica casi biológica:
- Primero existe
una dirección.
- Después un ritmo.
- Luego una comprensión.
- Después un vínculo.
- Y finalmente
aparece la acción.
No es una
secuencia rígida, porque estas funciones pueden actuar simultáneamente, pero sí
revela una coherencia profunda: la acción deja de ser un impulso aislado y pasa
a estar sostenida por orientación, regulación, comprensión y vínculo.
Y creo que
aquí aparece una idea que encaja muy bien con todo vuestro trabajo.
La fuerza no define a Marte.
La acción consciente define a Marte.
La fuerza
puede estar presente o no. Lo
imprescindible es que exista la capacidad de llevar la Vida del plano de la
posibilidad al plano de la realidad.
Ésa me
parece una redefinición muy fértil, porque convierte a Marte en una función
creadora y no únicamente reactiva. La acción deja de ser sinónimo de conflicto
y pasa a ser el modo en que la Vida se hace presente en el mundo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario