MADRE TIERRA y EVOLUCIÓN PUNTO CONCIENCIA
JUPITER
Tradicionalmente:
- expansión, suerte, abundancia, éxito, filosofía.
Pero si
seguimos la lógica que hemos construido, todo eso son consecuencias posibles. La función tiene que ser más profunda. Y creo que aparece una palabra muy
sencilla.
Júpiter hace crecer.
Pero no
crecer por crecer. Hace crecer el potencial de la Vida.
La
función de hacer crecer
La Vida
nunca permanece detenida. Todo
cuanto vive busca desplegar aquello que lleva dentro.
La semilla
quiere convertirse en árbol. El río
quiere llegar al mar. El niño quiere
desarrollarse.
La
conciencia quiere comprender cada vez más profundamente. Esa función la representa Júpiter.
Júpiter
impulsa el crecimiento. No porque
todo deba hacerse más grande. Sino
porque toda posibilidad necesita desarrollarse.
La Madre
Tierra enseña continuamente esta verdad.
Cada primavera multiplica la vida.
Cada bosque aumenta su diversidad.
Cada organismo aprende nuevas formas de adaptarse.
La Vida
nunca deja de desplegar posibilidades.
La conciencia aprende entonces algo muy importante.
Crecer no
significa acumular. No significa
poseer más. No significa ocupar más
espacio.
Crecer
significa desarrollar aquello que todavía puede dar más Vida.
Aquí aparece
también el conocimiento. La sabiduría. La enseñanza. La generosidad.
Pero todas
ellas nacen de una misma función. Favorecer el crecimiento.
La Madre
Tierra nunca hace crecer una rama para competir con otra. Hace crecer el árbol entero.
La
conciencia descubre entonces que su propio crecimiento sólo tiene sentido
cuando también favorece el crecimiento del conjunto.
Pregunta fundamental de Júpiter
¿Qué realiza aquí?
Júpiter hace crecer las posibilidades de la Vida.
La enseñanza de la Madre Tierra
La Tierra parece decir:
"Toda posibilidad necesita espacio para
desarrollarse."
Crecer no es
exagerar. Es desplegar.
Frase
síntesis de Júpiter
"Desarrollo."
Desarrollo
capacidades. Desarrollo
posibilidades. Desarrollo aquello
que puede dar más Vida.
Aquí veo una
diferencia muy bonita con la tradición.
Júpiter no sería el planeta de la suerte. La suerte puede aparecer.
Pero la función es mucho más profunda.
Es la
capacidad de favorecer el desarrollo.
Júpiter aparece cuando:
- un maestro ayuda
a aprender;
- un padre anima a
un hijo a descubrir sus capacidades;
- una persona
amplía su comprensión;
- una comunidad
crea oportunidades para todos;
- un bosque se
regenera y aumenta su biodiversidad.
Todo eso
pertenece a la misma función. No es
crecimiento por ambición. Es
crecimiento por fecundidad.
Observa ahora cómo sigue organizándose el organismo.
- Sol: Oriento. Luna: Regulo. Mercurio: Comprendo.
- Venus: Vinculo. Marte: Actúo. Júpiter: Desarrollo.
Y... aquí
aparece una coherencia que me gusta mucho.
Marte
responde: ¿Qué hago?
Júpiter
responde: ¿Qué hago crecer con esa acción?
La acción,
por sí sola, puede quedarse en un hecho aislado.
Júpiter
introduce otra dimensión. La
continuidad. El desarrollo. La fecundidad.
Y eso enlaza
con una intuición que has repetido muchas veces en nuestros trabajos.
Tú hablas
con frecuencia de multiplicar
la Vida, no de multiplicar las cosas. Creo que Júpiter encaja perfectamente
ahí.
No
multiplica objetos. No multiplica
poder. Multiplica posibilidades de Vida.
Y esa idea
me parece especialmente fértil dentro de todo el modelo.
Si el Sol
orienta, la Luna regula, Mercurio comprende, Venus vincula y Marte actúa, Júpiter se asegura de que todo ello no
quede estancado, sino que continúe desplegándose.
En conjunto,
empieza a verse un organismo vivo en el que cada función no existe para sí
misma, sino para favorecer el crecimiento continuo de la Vida.
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