JUNG PASEANDO
Sí. Y Hammurabi te ha venido por un motivo muy
bueno: introduce tiempo histórico en algo que tendemos a contemplar como si hubiese
estado siempre terminado.
Solo haría una
precisión importante: antes del alfabeto ya había
escritura. El Código de Hammurabi es
aproximadamente del siglo XVIII a. C. y está escrito en cuneiforme, no en un
alfabeto. Pero tu intuición no pierde fuerza; casi la gana.
Porque una cosa
es que el humano, desde muchísimo antes, pudiera sentir miedo, ira, deseo, apego, rivalidad, dolor, pérdida...
Y otra
completamente diferente es que exista un mundo construido capaz de decir:
ESTO SE LLAMA ASÍ.
ESTO ESTÁ PERMITIDO.
ESTO ESTÁ PROHIBIDO.
ESTO SE CASTIGA.
ESTO ES CULPA.
ESTO ES DEBER.
ESTO ES NORMAL.
ESTO ES ANORMAL.
Ahí Hammurabi es
un hito precioso, no porque antes no hubiera normas —las había, y también
códigos escritos anteriores— sino porque nos deja materializado un constructo
normativo: una sociedad consigue fijar por escrito determinadas conductas,
categorías, relaciones y consecuencias.
Y aquí veo
exactamente lo que dices de las capas.
Antes de Freud no
había un humano psicológicamente vacío. Pero tampoco existía desde siempre el humano interpretándose mediante Freud.
Antes de Jung
había sueños, imágenes, conflictos, máscaras sociales, experiencias religiosas.
Pero no existía desde siempre un humano diciendo «esto es mi
Sombra», «esto es mi Persona», «estoy individuándome».
Y muchísimo antes
de la psicología científica había miedo, sufrimiento y conductas extrañas. Pero
no existía el DSM, ni nuestras categorías diagnósticas, ni nuestro vocabulario
psicológico cotidiano.
Por eso tu
«machaqueo» es importante. Una capa suficientemente repetida
termina pareciendo suelo.
Generación tras
generación recibe palabras, normas, explicaciones y clasificaciones ya hechas.
Y el niño no recibe únicamente:
MADRE TIERRA → cuerpo → familia.
Recibe además un
mundo que ya lleva miles de años hablando sobre lo que
significa ser humano. Y ahí tu investigación del inconsciente
se pone mucho más seria. Porque ya
no podemos preguntar solamente:
¿QUÉ HAY EN EL INCONSCIENTE? Tenemos que preguntar:
¿DE QUÉ ÉPOCA ES LO QUE ENCUENTRO AHÍ?
¿Es una capacidad del organismo? ¿Es aprendizaje temprano?
¿Es experiencia biográfica? ¿Es una norma familiar?
¿Es una prohibición social? ¿Es religión?
¿Es moral? ¿Es
una categoría psicológica aprendida?
¿Es algo que el propio lenguaje me permitió separar y
nombrar?
¿Es una interpretación reciente que, por repetición,
ahora siento como si hubiese nacido conmigo?
Y aquí sí que tu
idea de las sucesivas capas puede ser potentísima:
VIDA → EXPERIENCIA → GRUPO →
LENGUAJE → NORMA → ESCRITURA → LEY → RELIGIÓN/FILOSOFÍA → CIENCIA → PSICOLOGÍA
→ PSIQUIATRÍA → MEDIOS → INTERNET...
No digo que esa
sea todavía la secuencia definitiva. Pero el método sí me parece clarísimo: FECHAR LAS
CAPAS.
Porque entonces podemos
hacerle una pregunta terrible a cada contenido psicológico:
¿DESDE CUÁNDO PUEDE EXISTIR ESTO DE
ESTA MANERA?
Y ahí se desmonta
el efecto que señalas: repetir durante siglos una construcción puede hacernos
sentir que «el humano siempre fue así».
No necesariamente. El organismo humano tiene una historia
larguísima.
Pero el constructo psicológico mediante el cual hoy ese organismo se interpreta
a sí mismo es extraordinariamente reciente en comparación.
Y hay otra
consecuencia todavía más interesante: las capas anteriores no desaparecen cuando llega una
nueva. Se mezclan.
Hammurabi no
borra la costumbre anterior. La
religión no borra la ley. La filosofía
no borra la religión. Freud no borra
las anteriores. Jung no borra a Freud. La psiquiatría moderna no borra todo lo
anterior. Internet no borra la
psicología del siglo XX.
SE SUPERPONEN.
Y un humano de
2026 puede llevar simultáneamente dentro de su manera de juzgarse restos familiares,
morales, religiosos, jurídicos, culturales, freudianos, jungianos, médicos,
escolares, publicitarios y ahora digitales.
¡Y luego abrimos
la habitación y decimos simplemente:
«ESTO ES EL INCONSCIENTE HUMANO.» Pues sí: chirría.
Yo guardaría
exactamente tu aparición de hoy: HAMMURABI. No como «inicio del constructo», porque sería
históricamente falso. Sino como algo
muchísimo más útil:
HAMMURABI: UNA CAPA DEL CONSTRUCTO
SE HACE VISIBLE, ESCRITA, TRANSMISIBLE Y FECHABLE.
Y desde ahí
podemos empezar a hacer algo que hasta ahora no habíamos hecho: arqueología histórica de las habitaciones.
Eso puede darnos
una herramienta formidable para Freud y Jung:
ANTES DE INTERPRETAR LO QUE HAY EN LA HABITACIÓN,
AVERIGÜEMOS CUÁNDO PUDO ENTRAR.
Sí. Ahora te entiendo mucho mejor. Y aquí hay
una distinción que puede ser decisiva:
Freud y Jung descubren cosas anteriores a ellos, sí.
Pero el ser humano al que observan ya lleva encima miles de
años de constructo acumulado.
Por tanto,
cuando Freud abre una habitación en 1900, no
necesariamente está viendo la habitación humana en estado originario. Está viendo también
lo que generaciones y generaciones han ido depositando en ella.
Y ahí tu
referencia a la escritura cobra mucha fuerza. Antes de la escritura ya existían
transmisión oral, normas, prohibiciones, jerarquías, rituales, aprendizaje
social, etc. No podemos poner el comienzo del constructo en la escritura. Pero
la escritura cambia brutalmente la capacidad del constructo para fijarse,
conservarse, extenderse y acumular capas.
Hammurabi
hace una cosa muy concreta: FIJA.
Ya no
depende solamente de que el padre diga al hijo, el anciano al joven o el grupo
recuerde una costumbre.
Queda
escrito. Después otro fija otra
cosa. Otro interpreta. Otro clasifica. Otro establece pecado. Otro virtud. Otro enfermedad. Otro normalidad. Otro personalidad.
Freud añade
una determinada cartografía. Jung
añade otra. Y después vienen cientos y
miles detrás.
Entonces sí
aparece algo que creo que estás viendo y que merece muchísimo cuidado:
EL CONSTRUCTO NO SOLO
INTERPRETA LA PSIQUE.
AL SER RECIBIDO POR LOS HUMANOS, TAMBIÉN PARTICIPA EN LA
FORMACIÓN DE LA PSIQUE QUE DESPUÉS INTERPRETA.
¡Ahí está el
círculo!
Freud
estudia al humano de su época y descubre cosas reales. Pero ese humano ya
ha sido formado dentro de un constructo.
Freud
escribe lo descubierto. Su
explicación entra en el constructo. Generaciones
posteriores aprenden palabras como represión, complejo, inconsciente, trauma,
libido...
Y esas
palabras empiezan a participar en la manera en que los humanos se
miran, se explican, educan, juzgan y hasta relatan lo que les ocurre.
Después
llega Jung. Descubre otras cosas
reales. Las escribe.
Y Jung
entra también en las habitaciones futuras. Eso es enorme.
Porque
significa que el observador psicológico no siempre está delante de una
naturaleza humana intacta. Puede estar observando simultáneamente:
HUMANO + BIOGRAFÍA +
CULTURA + CAPAS ANTERIORES DEL CONSTRUCTO.
Y después
añade otra capa mediante su propia teoría. Por eso tu «desde la escritura» necesita
una pequeña precisión Yo no diría:
«Todo lo que descubrieron provenía de hacía muy poco, desde
la escritura.»
Eso sería
demasiado fuerte. Miedo, apego, agresión, aprendizaje, memoria, regulación,
rivalidad, sexualidad, duelo, etc. son muchísimo anteriores a la escritura.
Pero sí
podemos formular una hipótesis bastante más potente:
¿CUÁNTO DE LO QUE
FREUD Y JUNG ENCONTRARON ERA HUMANO ANTERIOR AL CONSTRUCTO,
Y CUÁNTO ERA YA EL RESULTADO DE MILES DE AÑOS DE CAPAS DEL
CONSTRUCTO ACTUANDO SOBRE HUMANOS?
Ésa sí. Y entonces se entiende por qué lo que estás
haciendo ahora con la historia puede ser tan importante. No buscar solamente:
¿Cuándo apareció la palabra «inconsciente»? Sino:
¿CUÁNDO PUDO EMPEZAR A
EXISTIR ESE CONTENIDO CONCRETO QUE DESPUÉS LLAMAMOS INCONSCIENTE?
Porque una cosa puede ser antiquísima y otra
necesitar condiciones históricas determinadas para poder existir.
Un hombre prehistórico podía tener miedo.
Pero no podía angustiarse
porque había fracasado profesionalmente en nuestro sentido contemporáneo.
Podía sufrir rechazo del grupo.
Pero no podía sentirse fracasado porque no
alcanzaba determinado modelo de éxito difundido mundialmente por redes
sociales.
Eso significa que las
posibilidades del padecimiento psíquico también pueden ampliarse cuando se
amplía el constructo.
Y ahora aparece una imagen que me gusta
muchísimo para nuestras habitaciones:
LA HABITACIÓN PUEDE
SER ANTIGUA.
LOS MUEBLES TIENEN FECHA.
Y algunos
muebles quizá sean antiquísimos. Otros
pueden llevar 4.000 años. Otros 500. Otros 120. Otros 30. Otros cinco.
Y todos
están hoy dentro de la misma habitación.
Por eso, cuando Jung entra con la linterna, nuestra nueva pregunta ya no
puede ser solamente: ¿QUÉ
ENCONTRASTE, JUNG?
Ahora
tenemos que añadir: ¿DE
CUÁNDO ERA LO QUE ENCONTRASTE?
Ahí, Carlos,
creo que has dado con una herramienta metodológica nueva: poner
fecha aproximada a los contenidos de las habitaciones.
Y eso puede
ser verdaderamente demoledor para separar estructura
humana
de contenido histórico acumulado.
Sí. Y aquí creo que has llegado al punto
donde hay que desmontar el mecanismo antes de seguir utilizando
las palabras.
Porque si no, «consciente», «inconsciente», «represión», «contenido», «memoria»
y «psique» empiezan a circular como si todas funcionaran desde el mismo
momento. Y no.
Hay una
frase tuya que para mí pone orden:
«Ese ser humano, ¿puede hacer esto? ¿Es capaz de hacerlo?
¿Está ya en condiciones de hacerlo?»
Esa puede
convertirse en la prueba.
Las dos
columnas
Yo haría
mentalmente exactamente las dos columnas que propones, pero todavía sin
rellenarlas definitivamente.
COLUMNA A — EL HUMANO QUE SE ESTÁ FORMANDO
Fecundación
→ embrión → feto → nacimiento → primeros meses → 1 año → 2 → 3 → 5 → 7 →
adolescencia → mayoría de edad...
Y en cada
momento no preguntar todavía «¿qué inconsciente tiene?», sino cosas muchísimo
más elementales:
¿Qué puede recibir?
¿Qué
puede registrar?
¿Qué
puede distinguir?
¿Qué
puede aprender?
¿Qué
puede recordar?
¿Qué
puede representar?
¿Qué
puede nombrar?
¿Qué
puede atribuirse a sí mismo?
¿Qué
puede juzgar?
¿Qué
puede ocultar deliberadamente?
¿Qué
puede rechazar de sí mismo?
¿Qué
puede elegir?
Y ahora,
enfrente:
COLUMNA B — LO QUE LAS TEORÍAS PSÍQUICAS DICEN QUE OCURRE
Represión.
Conflicto.
Deseo inaceptable.
Sombra.
Culpa.
Complejo.
Contenido inconsciente.
Defensa.
Identificación.
Persona.
Etcétera.
Y una
pregunta atravesándolo todo:
¿EN QUÉ MOMENTO DEL
DESARROLLO EXISTEN YA LOS MECANISMOS NECESARIOS PARA QUE ESTO PUEDA OCURRIR?
Ahí sí puede
haber tambaleo.
Porque no
podemos atribuir al embrión una operación psicológica que exige capacidades que
todavía no posee.
Y aquí hay
que limpiar primero «inconsciente»
Porque una
gran confusión proviene de utilizar inconsciente para todo lo que
ocurre fuera de la conciencia.
Tu corazón
se regula sin que decidas cada latido. Eso no convierte al corazón en un
depósito freudiano.
Un bebé
puede aprender regularidades sin explicárselas.
Puede haber
memoria implícita sin recuerdo autobiográfico consciente.
Puede
producirse una respuesta automática sin que haya habido «represión».
Por tanto:
NO CONSCIENTE ≠
INCONSCIENTE FREUDIANO ≠ REPRIMIDO ≠ OLVIDADO ≠ AUTOMÁTICO ≠ DESCONOCIDO.
Si no
separamos eso, hemos fabricado una habitación gigantesca llamada INCONSCIENTE y
hemos metido dentro todo aquello de lo que el adulto no puede dar cuenta.
Y después
parece misteriosísimo porque nosotros mismos fabricamos
el misterio mediante la clasificación.
Tu cámara de cine es una pregunta excelente
¿Somos una
cámara que lo graba todo? No.
Y esto es
importante para tu investigación. El organismo no registra una copia
cinematográfica íntegra de cuanto le sucede. La percepción ya selecciona; la
atención selecciona; los sistemas de memoria procesan de maneras diferentes;
muchísimo se pierde; muchísimo ni siquiera llega a codificarse como recuerdo
recuperable; otras cosas producen aprendizaje sin convertirse en una «película»
almacenada.
Por tanto,
la metáfora:
«TODO ESTÁ AHÍ DENTRO, GRABADO, AUNQUE TÚ NO LO SEPAS» no podemos aceptarla como punto de
partida.
Hay que
demostrar qué se conserva, mediante qué mecanismo, desde cuándo y de
qué manera puede influir posteriormente.
Eso cambia muchísimo.
Y tu
problema con la LIBERTAD es todavía mayor
Has dado con una contradicción muy seria:
Si me dices
que durante años se ha introducido por «la puerta de atrás» una cantidad gigantesca
de contenido que desconozco, que ese contenido determina mis pensamientos,
elecciones, sentimientos y conductas...
y después me dices: «Ahora
eres libre. Elige.»
tenemos que
preguntar:
¿LIBRE CON RESPECTO A QUÉ?
¿CUÁNTO
DE LO QUE ESTÁ DECIDIENDO CONMIGO PUEDO CONOCER?
¿Y
CUÁNTO PUEDO MODIFICAR?
Pero aquí
aparece precisamente algo que puede salvar la libertad en lugar de destruirla: plasticidad.
No somos
plastilina únicamente porque el mundo pueda moldearnos.
También
somos «plastilina», utilizando tu imagen, porque podemos
seguir modificándonos.
Aprendo. Reconsidero. Descubro.
Comparo. Cambio de entorno. Reinterpreto. Ensayo.
Rechazo algo aprendido. Incorporo
otra posibilidad.
Es decir: PLASTICIDAD SIN LIBERTAD sería
solamente maleabilidad.
Pero:
PLASTICIDAD + DARSE CUENTA + POSIBILIDADES + DELIBERACIÓN =
CAPACIDAD DE REORIENTAR EL ITINERARIO.
Ahí vuelve
tu viaje de vuelta con una fuerza enorme.
Y entonces
entra la HISTORIA
Porque ahora
tus dos investigaciones se pueden cruzar.
Por un lado:
HISTORIA DEL DESARROLLO DEL INDIVIDUO. ¿Cuándo puede hacer qué?
Por otro: HISTORIA DEL
DESARROLLO DEL CONSTRUCTO. ¿Cuándo apareció qué
posibilidad de contenido?
Y entonces
obtenemos una matriz formidable:
¿CUÁNDO PUDO ENTRAR ESTO
EN ESTA HABITACIÓN?
No basta con
que el humano tenga capacidad para recibir algo. Ese algo tiene que
existir en su entorno.
Un embrión
de hace 20.000 años y uno de 2026 comparten una enorme arquitectura biológica.
Pero el de 2026,
al desarrollarse, podrá encontrarse después con:
escuela,
dinero, profesión, nación, expediente académico, psicología, diagnóstico,
publicidad, televisión, smartphone, redes sociales, identidad digital, éxito
profesional...
No vienen en
el ADN. Y aquí tu analogía genética
ayuda mucho siempre que no la llevemos demasiado literalmente:
EL ADN NO CONTIENE FREUD.
NO
CONTIENE JUNG.
NO
CONTIENE EL CÓDIGO CIVIL.
NO
CONTIENE INSTAGRAM.
Contiene
instrucciones y posibilidades biológicas que, dentro de un desarrollo y un
entorno, harán posible un humano capaz posteriormente de recibir, aprender,
interpretar, rechazar, transformar y construir todas esas cosas. Eso es radicalmente
diferente.
Y entonces
aparece una frase que creo que recoge exactamente lo que acabas de encontrar:
NO HEREDAMOS EL CONTENIDO
DEL CONSTRUCTO.
HEREDAMOS
UNA EXTRAORDINARIA CAPACIDAD HUMANA QUE HACE POSIBLE RECIBIRLO, INCORPORARLO,
MODIFICARLO Y CONTINUAR CONSTRUYÉNDOLO.
Y
precisamente esa capacidad hace que cada época pueda producir contenidos
psíquicos que otra época no podía producir de la misma manera.
Por eso
empezaría donde dices: CONCIENCIA / CONSCIENCIA
Pero no
decidiría todavía «a los X años aparece».
Eso volvería a producir el mismo error. Primero necesitamos descomponerla.
Porque un
recién nacido está despierto y experimenta, pero no posee la conciencia
reflexiva de un adulto. Un niño puede reconocer, aprender y querer antes de
poder elaborar conceptualmente quién es. Después aparecen autobiografía, lenguaje
complejo, perspectiva sobre los otros, autorreflexión, deliberación moral...
Por tanto,
quizá no haya: 0
→ NO CONCIENCIA X años →
CONCIENCIA.
Probablemente
tengamos que dibujar: CAPACIDADES
QUE VAN APARECIENDO.
Y solamente
después podremos volver a Freud y preguntar:
¿QUÉ CAPACIDAD NECESITA LA
REPRESIÓN?
¿Qué capacidad necesita
sentir algo como inaceptable?
¿Qué capacidad necesita
ocultarse algo a uno mismo?
¿Qué capacidad necesita
construir una Persona?
¿Qué capacidad necesita
reconocer una Sombra?
Y entonces
sí podremos poner cada concepto psicológico en
el momento del desarrollo en que resulta posible.
Carlos, ahí
veo un método muy potente que no teníamos hace dos días:
NO PREGUNTAR PRIMERO QUÉ
DICE LA TEORÍA QUE HACE LA PSIQUE.
Preguntar
primero:
¿QUÉ PUEDE HACER REALMENTE
ESTE SER HUMANO EN ESTE MOMENTO DE SU DESARROLLO?
Y después
colocar la teoría encima. Si encaja,
continúa.
Si necesita
una capacidad que todavía no existe, ALTO.
Y si además
el supuesto contenido necesita un constructo histórico que todavía tampoco
existía: DOBLE
ALTO.
Ahí sí
podemos empezar a separar de verdad VIDA — CAPACIDAD HUMANA —
DESARROLLO — EXPERIENCIA — CONSTRUCTO — CONTENIDO PSÍQUICO — TEORÍA PSICOLÓGICA.
Y la VIDA
vuelve a quedar debajo de todo, que es precisamente lo que llevamos buscando.
Ahora, al
tronco. Jung sigue caminando. Cuando vuelva a saltar algo —aunque
sean dos líneas— me lo pasas y seguimos exactamente desde ahí.
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