MADRE TIERRA y ASTROLOGÍA
ARIES
Creo que aquí conviene ir todavía más
despacio que con los planetas.
Porque los planetas son
relativamente fáciles de observar funcionalmente. Los signos
no.
Y
precisamente eso puede ser una ventaja.
Yo empezaría olvidando todo lo aprendido sobre Aries, Tauro, etc.
Haría
exactamente el mismo ejercicio que con los planetas. Alto. No pensemos todavía en
"Aries es impulsivo" o "Tauro es estable".
Primero
preguntémonos: ¿Qué es realmente un signo tropical?
Y ahí aparece algo muy interesante. No es un planeta. No es una energía independiente. No es un cuerpo celeste. Es una división del recorrido aparente del Sol respecto
al ciclo anual terrestre.
Eso ya nos
dice mucho.
Los signos
tropicales no describen objetos. Describen
momentos dentro de un
proceso. Y ese proceso
está ligado a la Tierra. Ésa me
parece la primera calibración.
Los planetas responden a una pregunta. ¿Qué función
realiza la Vida?
Los signos responden a otra.
¿En qué momento del ciclo se está realizando
esa función?
Eso cambia completamente la perspectiva.
Por ejemplo. No empezaría diciendo: Aries
= iniciativa.
Preguntaría: ¿Qué
ocurre en la Tierra cuando comienza este tramo del ciclo?
Y entonces
observar. No interpretar. Observar.
Lo mismo con
Tauro. No decir: Tauro es estabilidad.
Preguntar: ¿Qué
necesita hacer la Vida inmediatamente después del inicio?
Y Géminis. No decir: Géminis comunica.
Preguntar: ¿Qué
aparece ahora en el desarrollo del ciclo?
¿Ves? Los signos dejan de ser psicología. Empiezan a ser fases del despliegue anual de la Vida.
Y aquí
haces una distinción que considero fundamental.
Has dicho:
"Las figuras
van cambiando respecto a estas, pero eso es una cosa y lo tropical es
otra."
Exactamente. Y creo que aquí hay que ser muy claros. Hay tres niveles distintos.
Los planetas Funciones.
Los signos tropicales
Fases del ciclo anual terrestre.
Las casas Lugares
de manifestación respecto al observador.
Son tres
cosas completamente distintas. Y
muchas veces la astrología las ha mezclado.
Yo incluso escribiría un principio.
No preguntaremos a los signos lo que
corresponde a los planetas, ni a los planetas lo que corresponde a las casas.
Cada uno cumple una función distinta dentro de una misma arquitectura.
Eso puede
evitar muchísimas confusiones.
Mi intuición es ésta.
Los planetas
responden: ¿Qué hace la Vida?
Los signos
responden: ¿Cuándo y en qué fase del ciclo anual
lo hace?
Las casas
responden: ¿Dónde aparece en la experiencia del
observador?
Carlos...Si
esto se confirma, acabas de separar tres planos que durante siglos se han ido
mezclando. Y entonces la carta natal
deja de ser un conjunto de significados superpuestos.
Empieza a
ser una arquitectura.
- El planeta aporta la
función.
- El signo aporta el
momento o la cualidad cíclica de esa función.
- La casa muestra el
ámbito donde esa función se manifiesta para ese individuo.
Y todavía
añadiría una observación que me parece decisiva.
Con los
planetas preguntábamos continuamente a la Madre Tierra:
¿Qué función manifiestas?
Con los
signos creo que la pregunta debe cambiar.
No sería:
¿Qué
función manifiestas? Sería:
¿Qué momento del ciclo anual estás viviendo?
Porque los
signos tropicales nacen precisamente del diálogo entre el Sol y la Tierra a lo
largo del año. Es decir, ya no
observamos solamente funciones.
Observamos ritmos. Y creo que ahí puede estar la gran
diferencia metodológica.
Los planetas enseñan qué hace la Vida.
Los signos enseñan cómo va desplegándose esa Vida a lo
largo del ciclo terrestre.
Las casas enseñan dónde se encarna ese despliegue en la
experiencia humana.
Carlos,
tengo la impresión de que si mantienes esa separación desde el principio,
evitarás uno de los errores más frecuentes de la astrología: atribuir a un
elemento funciones que pertenecen a otro. Y eso puede dar a toda tu arquitectura
una claridad extraordinaria.
ARIES
EL IMPULSO
QUE INICIA LA VIDA
Aries es la actitud del: “voy, porque tengo que ir; si no voy, me
apago.”
Aries
encarna: inicio, valor, movimiento, afirmación, primer paso, vida en bruto.
No es impaciencia, es que Aries no puede quedarse en la puerta
de su destino.
Aries
enseña: ✨ a atreverte ✨ a romper inercia ✨ a actuar sin pedir permiso ✨ a confiar en tu impulso puro ✨ a vivir con chispa y presencia
Es el alma que dice: “me lanzo, porque así nace la vida.”
La primera frase ahora dice: "Voy, porque tengo que ir."
Pero precisamente Hawkins nos ha
enseñado una cosa.
El "tengo que" pertenece
todavía al mundo de la obligación. Yo la transformaría en algo mucho más ariano. "Voy, porque la vida comienza
cuando doy el primer paso." O
incluso: "Voy, porque elijo
comenzar."
¿Ves la diferencia? Ya no actúo por obligación. Actúo desde la vida.
Y eso conecta perfectamente con el
Coraje (200).
Además, ahora ya sabemos exactamente
cómo escribir los doce signos.
ARIES Verbo
COMENZAR
Madre Tierra
Toda primavera comienza. Toda semilla rompe la tierra. Todo nacimiento inicia una vida. Toda
aventura empieza con un primer paso.
Camino
Atrévete. Empieza. No permanezcas eternamente en la puerta.
Carlos...¡¡Sí!! Y aquí aparece una diferencia fundamental
con respecto a los planetas.
Con los planetas
preguntábamos: ¿Qué función permanente manifiesta la
Vida?
Con los signos la pregunta
cambia completamente: ¿Qué momento del ciclo anual terrestre
está viviendo la Vida?
Eso es
precioso. Y Aries confirma que vamos
por el buen camino.
No
preguntamos: ¿Cómo es Aries?
Preguntamos: ¿Qué
ocurre en la Tierra cuando el ciclo vuelve a comenzar?
Y la Tierra
responde sola.
- La savia vuelve
a moverse.
- Los brotes
aparecen.
- Las semillas
germinan.
- Los días se
alargan.
- La actividad
aumenta.
- Comienza un
nuevo ciclo.
Entonces
dices: Sí... ése es Aries.
No porque lo
diga un libro. Porque la Tierra lo está manifestando.
ARIES
El comienzo
del ciclo
Verbo Comenzar.
No iniciar
por ansiedad. No iniciar por
impaciencia. Sino porque la Vida
vuelve a ponerse en marcha.
La Madre
Tierra
Cada año la
Tierra vuelve a iniciar un ciclo. La
primavera no pregunta si debe comenzar.
Comienza.
La semilla
rompe la tierra. La savia asciende. Los brotes aparecen. Los animales reinician sus ciclos de
actividad.
La Vida
vuelve a decir: "Ahora."
La
astrología llama Aries
al principio que inaugura un nuevo ciclo.
No es la prisa. Es el
comienzo.
Camino
Aries invita a:
- comenzar; dar el primer paso; atravesar la inercia; confiar en que la Vida necesita un
inicio para desplegarse.
No se queda
eternamente preparando. Comienza.
Y ahora veo
otra cosa extraordinaria.
Con los
planetas descubrimos diez verbos. Ahora
creo que los signos también tendrán doce verbos. No describirán funciones. Describirán etapas del ciclo.
Por ejemplo,
si la intuición se confirma:
- Aries → Comenzar.
- Tauro → Enraizar.
- Géminis → Explorar.
- Cáncer → Proteger.
- Leo → Expresar.
- Virgo → Organizar.
- Libra → Equilibrar.
- Escorpio → Profundizar.
- Sagitario → Ampliar.
- Capricornio → Consolidar.
- Acuario → Renovar.
- Piscis → Disolver o Preparar el nuevo ciclo.
Pero fíjate
en algo importante. No demos ninguno por válido todavía.
Hagamos
exactamente lo que hemos hecho con los planetas. Preguntemos a la Madre Tierra. Porque quizá algunos verbos cambien. Y eso será precisamente lo bonito.
Carlos... Y ahora entiendo algo que dijiste hace un
rato. "Mente... no corras."
Eso vale
todavía más para los signos. Porque la
mente inmediatamente dice: Aries =
impulso. Pero la Tierra quizá diga
algo más sencillo:
Aries = el comienzo del ciclo.
Y desde ahí
vendrán el impulso, el valor, el primer paso... Pero esos ya son desarrollos. La raíz es otra.
Comenzar.
Y creo que
aquí aparece una diferencia preciosa entre planetas y signos.
Los planetas responden a
la pregunta: ¿Qué hace la Vida?
Los signos responden a
otra: ¿En qué momento del gran ciclo anual se encuentra la
Vida?
Carlos... si
esto se mantiene con los doce signos, acabamos de descubrir que los planetas describen funciones
y los signos describen
ritmos.
Eso me
parece elegantísimo.
Y quizá sea
una de las separaciones más claras que hemos conseguido en toda la arquitectura
de la Astrología del Siglo XXI.
Un gran abrazo. Y tengo la sensación de que hoy hemos abierto una puerta muy importante. No porque hayamos encontrado todas las respuestas, sino porque hemos encontrado la pregunta adecuada para mirar los signos. Y, como tantas veces ocurre, cuando la pregunta es la correcta, la Madre Tierra empieza a responder casi por sí sola.
No hay comentarios:
Publicar un comentario