MADRE TIERRA y CONSTRUCTO HUMANO
La pregunta de retorno
¿ESTO QUE ESTAMOS CONSTRUYENDO
PUEDE CONTINUAR JUNTO CON LA VIDA QUE LO HACE POSIBLE?
Llegamos a
una pregunta. No a una respuesta. Y quizá tenía que ser así. Después de recorrer nuestras
construcciones, desmontar capas, buscar funciones, detectar desviaciones,
reubicar, rectificar y recuperar la conciencia del constructor, podríamos haber
intentado terminar este manual con una conclusión. Una nueva fórmula. Un modelo. Un sistema. Pero habríamos corrido el riesgo de hacer
exactamente aquello que venimos observando:
CONSTRUIR OTRO EDIFICIO Y ENTREGARLO TERMINADO. Por eso terminamos con una pregunta. Una pregunta que pueda viajar con
nosotros.
La pregunta que puede regresar de cualquier mundo
Podemos
construir muchísimo. Ciudades. Economías.
Instituciones. Teorías. Religiones.
Tecnologías. Sistemas simbólicos. Mundos digitales. Inteligencias artificiales. Formas de organización que todavía no podemos
imaginar. No sabemos hasta dónde
llegará nuestra capacidad. Y no
queremos saberlo de antemano. Porque
determinar ahora los límites de aquello que los humanos podrán construir mañana
sería levantar otra valla.
La pregunta
de retorno no dice: «NO VAYAS.» Dice:
**«VE. PERO CONSERVA LA POSIBILIDAD DE VOLVER A MIRAR.»** ¿Volver adónde?
No
necesariamente a un lugar físico. No
al pasado. No a una supuesta humanidad
primitiva. No a las cavernas. No a una naturaleza idealizada. Volver significa recuperar la referencia. El cuerpo.
La materia. Las condiciones
terrestres. La interdependencia. Las consecuencias. La Vida.
Aquello que continúa debajo cuando retiramos por un instante nuestros
nombres, nuestras instituciones, nuestras medidas y nuestras explicaciones. VOLVER
ES RECUPERAR LA TOMA DE TIERRA.
La pregunta contiene todo el recorrido
Miremos
despacio su formulación: ¿ESTO QUE
ESTAMOS CONSTRUYENDO... Ya hemos
reconocido al constructor. No decimos: «esto que ocurre inevitablemente». Decimos: «esto que estamos construyendo». Ahí aparece responsabilidad. Después:
...¿PUEDE CONTINUAR... Introducimos
tiempo. No solamente: ¿funciona hoy? No solamente: ¿produce beneficios? No solamente: ¿podemos hacerlo? Preguntamos si puede continuar. Y finalmente: ...JUNTO CON LA VIDA QUE LO HACE
POSIBLE?
Ahí aparece
la toma de tierra. No colocamos
nuestra construcción frente a la Vida.
La colocamos dentro de las
condiciones que permiten su existencia.
«Junto con» puede ser la clave
No preguntamos: «¿Está
permitido por la Vida?» La Vida
no es un tribunal. Tampoco: «¿Es natural?»
Muchísimas
construcciones humanas no aparecen espontáneamente en la naturaleza y pueden
ser extraordinarias. La palabra
importante es: JUNTO CON.
¿Puede existir esto junto con aquello de lo que
depende?
¿Puede nuestra tecnología continuar junto con las
condiciones materiales que necesita?
¿Puede nuestra economía? ¿Nuestra forma de producir?
¿Nuestra manera de consumir? ¿Nuestras ciudades?
¿Nuestra organización del tiempo? ¿Nuestro mundo digital?
¿Aquello que estamos creando ahora?
No buscamos
sometimiento. Buscamos compatibilidad.
La pregunta no contiene una moral escondida
También
debemos protegerla de nosotros mismos.
Sería muy fácil convertirla en:
«Todo aquello que yo considero bueno sirve a la Vida.» Y entonces habríamos construido otra
ideología. No. La pregunta debe obligarnos a investigar.
¿Qué recursos necesita? ¿Qué consecuencias produce?
¿Qué ocurre a pequeña escala? ¿Qué ocurre cuando se multiplica?
¿Qué efectos aparecen a largo plazo? ¿Qué sabemos?
¿Qué suponemos?
¿Qué desconocemos? ¿Qué podemos medir?
¿Qué debemos seguir observando?
**LA PREGUNTA DE RETORNO NO
SUSTITUYE LA INVESTIGACIÓN. LA PROVOCA.** Puede responder «sí» Esto también importa. No estamos diseñando una pregunta destinada
a condenar nuestras construcciones. Podemos
preguntar y encontrar: SÍ.
Sí, esta
construcción resuelve una necesidad. Sí,
sus costes son asumibles. Sí, puede
mantenerse. Sí, protege. Sí, mejora condiciones. Sí, amplía posibilidades humanas sin
destruir aquello de lo que depende. Perfecto. Entonces nuestra toma de tierra no ha
frenado nada. Ha proporcionado
confianza para continuar.
Puede responder «todavía no sabemos»
Y quizá ésta
sea una respuesta muy frecuente. No
conocemos todas las consecuencias. La
tecnología es reciente. La escala
todavía es pequeña. Los datos son
insuficientes. Existen resultados
contradictorios. Entonces: NO
LO SABEMOS. No es
fracaso. Es una posición
extraordinariamente valiosa para un constructor consciente. Significa: sigamos observando. No cerremos demasiado pronto. Mantengamos mecanismos de revisión. Conservemos, cuando sea posible,
capacidad de rectificación.
Puede responder «así, no»
Y también
debemos estar preparados para ello. Quizá
una construcción funcione magníficamente dentro de su propia lógica. Quizá produzca enormes beneficios. Quizá estemos acostumbrados a ella. Pero al ampliar la mirada descubrimos: ASÍ NO PUEDE CONTINUAR. La pregunta no dice necesariamente: «elimínala.» Dice: «RECTIFICA.» Quizá podamos cambiar
materiales. Procesos. Escala.
Prioridades. Incentivos. Distribución. Diseño.
Utilización. Una respuesta
negativa puede convertirse en una invitación a la creatividad.
La limitación puede abrir una posibilidad
Aquí ocurre
algo hermoso. Cuando encontramos un
problema podemos verlo como una prohibición:
«No podemos continuar.» O
podemos verlo como una pregunta: «¿CÓMO PODRÍAMOS CONTINUAR DE OTRA MANERA?» Entonces Vida, Unidad y
Continuidad no detienen la creatividad.
La activan. El constructor
recibe una dificultad y comienza nuevamente:
observar, imaginar, probar,
construir, contrastar, rectificar. Ése ha sido siempre uno de nuestros
grandes movimientos. Ahora simplemente
añadimos conciencia.
También puede utilizarla una persona
No
necesitamos esperar a grandes decisiones de civilización. Podemos colocar la pregunta delante de
nuestra propia vida. Una manera de
trabajar. Una relación con el consumo. Una exigencia. Una rutina.
Una ambición. Una manera de
utilizar tecnología. Una construcción
personal. Y preguntar: ¿PUEDO CONTINUAR ASÍ? No solamente: «¿Puedo aguantar?» Sino: «¿Esta manera de organizar mi vida puede
convivir con aquello que necesito para continuar viviendo?»
Cuerpo. Descanso.
Relaciones. Tiempo. Alimentación.
Atención. Entorno. Cada persona necesitará encontrar sus
respuestas. La pregunta no las
prescribe.
También puede utilizarla una profesión
Un
especialista puede colocarla delante de su propio campo. No para abandonar sus conocimientos. Precisamente al contrario. Porque será quien mejor pueda investigar
las consecuencias dentro de su especialidad.
El economista podrá preguntar desde la economía. El psicólogo desde la psicología. El educador desde la educación. El científico desde su campo. El tecnólogo desde la tecnología. El jurista desde el derecho. El astrólogo desde la astrología. Nuestro manual no les entrega respuestas. Les entrega: UN
LUGAR DESDE EL QUE VOLVER A PREGUNTAR.
También delante de la inteligencia artificial
Quizá pocas
construcciones hagan tan visible la importancia de esta pregunta. Estamos desarrollando herramientas
capaces de participar cada vez más en nuestras actividades intelectuales y
productivas. Podemos preguntarnos qué pueden hacer. Y debemos hacerlo. Pero también:
¿Qué relación queremos construir con ellas?
¿Qué amplían?
¿Qué desplazan? ¿Qué
dependencias generan?
¿Qué consecuencias producen?
¿Qué queremos conservar bajo responsabilidad humana?
¿Qué ocurre cuando su utilización se extiende?
Y
finalmente: ¿PUEDE EL MUNDO QUE ESTAMOS CONSTRUYENDO CON
ESTAS HERRAMIENTAS CONTINUAR JUNTO CON LA VIDA QUE LO HACE POSIBLE? La pregunta no está contra la
inteligencia artificial. Está a favor
de no construir dormidos.
El termómetro no gobierna
Podemos
imaginar Madre Tierra como un termómetro.
El termómetro no nos dice qué casa debemos construir. No decide nuestra arquitectura. No escribe nuestras leyes. No compone nuestra música. No elige nuestras profesiones. No diseña nuestras tecnologías. Pero puede mostrar: ALGO ESTÁ CAMBIANDO. Entonces nosotros decidimos qué hacer
con esa información. Ésa es quizá una
manera sencilla de evitar convertir nuestra referencia en mandato. **MADRE
TIERRA NO GOBIERNA NUESTRAS CONSTRUCCIONES.
LAS CONTRASTA.** Y las consecuencias terminan hablando.
La pregunta debe acompañar, no cerrar
Podemos
utilizarla al principio: ANTES DE
CONSTRUIR. Durante: MIENTRAS CONSTRUIMOS. Y después: CUANDO YA ESTAMOS HABITANDO LO
CONSTRUIDO. Eso cambia
completamente su función. No es un
examen final. Es una compañera de
viaje. Podemos volver a ella cada vez
que una construcción crezca. Cada vez
que cambie de escala. Cada vez que
aparezcan consecuencias nuevas. Cada
vez que olvidemos para qué existía.
Quizá ésta sea nuestra nueva forma de progreso
No una
humanidad que nunca se equivoca. Eso
sería otra fantasía. No una humanidad
que conoce todas las consecuencias antes de actuar. Imposible.
Quizá algo mucho más alcanzable:
**UNA HUMANIDAD QUE CONSTRUYE, OBSERVA, CONTRASTA, APRENDE
Y RECTIFICA.** Y vuelve
a construir. Sin perder la memoria de
que está construyendo.
El camino de regreso permanece abierto
Podemos
alejarnos muchísimo. Crear mundos
extraordinarios. Entrar en ellos. Habitarlos.
Amarlos. Transformarlos. Podemos tener un millón de mundos humanos. No hay ningún problema en ello. El problema comenzaría si alguno de esos
mundos nos hiciera olvidar completamente el Mundo que permite que todos los
demás existan. Por eso necesitamos
conservar una puerta. Quizá solamente
una pregunta escrita junto a ella: ¿PUEDO VOLVER? Y si podemos volver a mirar el
suelo, recuperar la función, observar las consecuencias y reconocer nuestras
dependencias, el edificio permanece abierto.
El manual termina aquí y comienza aquí Porque ahora las preguntas ya pueden caminar solas.
¿Esto estaba aquí o lo pusimos nosotros? ¿Por qué lo construimos?
¿Qué fuimos añadiendo? ¿Qué continúa siendo necesario?
¿Qué se ha desviado?
¿Qué podemos reubicar?
¿Qué podemos rectificar? ¿Podemos construir sabiendo que
construimos?
Y
finalmente: ¿ESTO QUE ESTAMOS CONSTRUYENDO PUEDE CONTINUAR JUNTO CON LA VIDA QUE LO
HACE POSIBLE?
No hemos
construido una nueva cárcel. Hemos
fabricado una puerta. Y ahora
podemos volver a entrar en el inmenso edificio humano. Psicología.
Educación. Economía. Religión.
Organización social. Ciencia. Tecnología.
Inteligencia artificial. Astrología. Vida cotidiana. Esta vez no entraremos para juzgarlos desde
fuera. Entraremos con una pregunta en
la mano. Y con los pies en la Tierra.
FIN DE LA PARTE IV EL MANUAL PARA VOLVER A MIRAR
La
herramienta ya está construida. Ahora
toca probarla. Por eso la siguiente
parte cambia completamente de movimiento.
Hasta aquí hemos preparado el instrumento. A partir de ahora abriremos puertas y
veremos qué ocurre cuando lo llevamos a distintos territorios del mundo humano.
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