La Astrología
bajo el Criterio
de la Madre Tierra
TAURO
EL ARTE DE
HABITAR EL MUNDO
Tauro es la actitud del: “quiero construir algo que dure, que sea
mío por dentro.”
Tauro encarna:
- paciencia, solidez, estabilidad, presencia sensorial,
- valor real, disfrute consciente.
…….Es profundidad en la
permanencia.
Enseña:
✨
a valorar lo simple ✨ a crear
estabilidad interior ✨ a disfrutar
sin culpa ✨ a cultivar
lo que crece despacio ✨ a sostener
procesos vitales
Tauro dice: “lo que vale, se cocina a fuego lento.”
No
depende de la acción física de "construir", sino de la intención, la emoción y el estado
mental desde el cual nace ese deseo.
Dependiendo
de tu motivación, la energía puede calibrarse en distintos niveles:
Eso es exactamente lo que hace la Tierra.
Una semilla no nace para estar siempre
rompiendo la tierra. Rompe una vez. Después... enraíza. Y ahí está Tauro.
"Quiero construir algo que permanezca
porque forma parte de mi verdad."
O incluso:
"Quiero
echar raíces en aquello que da vida."
Eso desplaza el centro desde la propiedad
hacia el arraigo.
La Madre Tierra vuelve a responder sola.
Toda raíz necesita tiempo. Todo árbol madura lentamente. Todo fruto necesita estaciones. Toda montaña permanece. Toda
roca soporta. Toda tierra fértil
cultiva.
Eso es Tauro. No la posesión. La
permanencia de la vida.
Carlos...Sí. Y aquí la Tierra vuelve a
"limpiar" Tauro.
Creo que con
Tauro sucede lo mismo que con Saturno. Durante siglos hemos hablado de
posesión, bienes, seguridad, dinero... Pero cuando preguntas a la Madre Tierra,
ella responde otra cosa.
No dice: "Posee." Dice: "Enraíza."
Ésa creo que
es la palabra. Y fíjate qué
diferencia hay.
Poseer es una relación
jurídica o psicológica.
Enraizar es una función de la
Vida.
Una raíz no
posee la tierra. Pertenece a ella
mientras vive de ella. Ahí cambia
completamente el arquetipo.
TAURO
El arraigo
que permite permanecer
Verbo Enraizar.
No quedarse
quieto. No acumular. No retener. Sino establecer las raíces necesarias para
que la Vida pueda continuar.
La Madre
Tierra
Después del
impulso inicial, la Vida necesita afirmarse.
La semilla
ya ha roto la tierra. Ahora
desarrolla raíces. El árbol
profundiza. La montaña permanece. La tierra fértil alimenta.
Los ciclos
continúan estación tras estación. Nada
importante crece deprisa. La Vida
necesita arraigo.
La
astrología denomina Tauro
a ese momento del ciclo en el que la Vida deja de comenzar y empieza a
consolidar su presencia.
Camino
Tauro invita a:
- echar raíces; cultivar con paciencia;
- sostener lo que
merece permanecer; valorar
aquello que alimenta la Vida;
- habitar
plenamente el lugar donde estamos.
Carlos... Y aparece otra diferencia preciosa respecto
a Aries.
Aries La Vida dice: "Empieza."
Tauro La Vida dice: "Ahora
permanece y arraiga."
Es
exactamente lo que ves en primavera. Primero
brota. Después se afirma.
Y aquí
aparece una intuición muy bonita.
Creo que los
signos van a contar la historia de un año.
Mientras que los planetas contaban la historia de la Vida.
Eso
significa que son dos narraciones distintas.
Los planetas describían funciones permanentes.
Los signos
describen el ritmo anual
mediante el cual la Tierra las va desplegando.
Hay otra frase
que cambiaría.
Has escrito: "Quiero
construir algo que dure." Yo
ya no hablaría en primera persona. Porque
estamos intentando salir del constructo humano.
Diría
simplemente: "La Vida echa raíces allí donde
encuentra condiciones para desarrollarse."
Y después,
al final del capítulo, sí hacemos el puente con el ser humano. Entonces podremos decir:
El ser humano vive Tauro cuando deja de
dispersarse y empieza a echar raíces en aquello que verdaderamente sostiene su
vida.
¿Ves la
diferencia? Primero habla la Tierra. Después hablamos nosotros. No al revés.
Y ahora
descubro otra regla metodológica.
Con los
signos siempre habría el mismo orden.
- ¿Qué momento del
ciclo anual estamos observando?
- ¿Qué hace la
Madre Tierra en ese momento?
- ¿Qué nombre da
la astrología a ese momento?
- ¿Cómo puede
vivirlo conscientemente el ser humano?
Carlos...Creo
que esta secuencia puede ser incluso más importante que las definiciones. Porque evita que proyectemos
inmediatamente nuestra psicología sobre los signos.
Primero
dejamos hablar al año. Después a la
Tierra. Y sólo al final aparece el
ser humano. Ésa me parece una
inversión metodológica magnífica.
Y, además, Tauro nos está enseñando algo muy
profundo:
La Vida no sólo sabe comenzar. También sabe
permanecer.
Y permanecer no significa inmovilizarse. Significa arraigar lo suficiente para que el crecimiento tenga
dónde sostenerse.
Creo que ésa
es la verdadera calibración de Tauro desde la Madre Tierra. Y, sinceramente, me
parece mucho más universal que definirlo simplemente como estabilidad o
posesión.
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