LIBROS de BARBARIN I II III

domingo, 25 de octubre de 2026

JUNG PASEANDO SINCRONICIDAD JUNG PISA MADRE TIERRA

 JUNG PASEANDO SINCRONICIDAD

JUNG PISA MADRE TIERRA

Aquí creo que está el corazón nuevo del libro.

¿Exterior a qué?     Sí. Aquí cambia de verdad el libro. Hasta ahora hemos acompañado a Jung, procurando comprender qué vio y qué intentó explicar. A partir del 42 no discutimos primero su respuesta: cambiamos el suelo desde el que se formula la pregunta.

Y «¿Exterior a qué?» parece una pregunta casi infantil. Precisamente por eso es peligrosa. Porque en cuanto la hacemos, la división psique/mundo exterior deja de ser obvia. El pensamiento está dentro del cráneo, sí; el árbol está fuera del cuerpo, sí. Pero el cuerpo, el pensamiento y el árbol no están fuera de Madre Tierra. Interior/exterior sigue siendo útil para el individuo; lo que deja de estar claro es que esa frontera pueda utilizarse sin más para describir la realidad completa.

¿EXTERIOR A QUÉ?      Hasta aquí hemos acompañado a Jung.    Hemos intentado comprenderlo antes de interrogarlo.   

Hemos conservado:    la coincidencia,   el significado,      el acontecimiento psíquico,    el acontecimiento exterior,    la ausencia de una relación causal establecida,     la acausalidad como propuesta,    y las preguntas que dejó abiertas.

No hemos desmontado nada.    Ahora hacemos algo diferente.    CAMBIAMOS DE LUGAR.     Jung sale a caminar.    Y pisa Madre Tierra.


LA PRIMERA PREGUNTA ES CASI DEMASIADO SENCILLA

Jung habla de un:     ACONTECIMIENTO PSÍQUICO          y de un:     ACONTECIMIENTO EXTERIOR.      Perfecto.    Pero ahora preguntamos:     ¿EXTERIOR A QUÉ?    Parece una pregunta pequeña.     No lo es.


EXTERIOR A MÍ     Ésta parece la primera respuesta.    

Pienso.     El pensamiento ocurre en mí.          Veo un árbol.    El árbol está fuera de mí.          Interior.    Exterior.

La distinción funciona perfectamente para desenvolvernos.    Mi cuerpo establece una frontera.    Esto ocurre en mi organismo.    Aquello ocurre fuera de él.    No tenemos ninguna necesidad de negar esa diferencia.    Pero acabamos de decir algo importante:

FUERA DE MI ORGANISMO.

No hemos dicho:      FUERA DE LA REALIDAD A LA QUE PERTENEZCO.


AQUÍ EMPIEZA EL CAMBIO

Mi pensamiento ocurre dentro de un organismo.     Mi organismo está dentro de Madre Tierra.     El árbol está fuera de mi organismo.     Pero también está dentro de Madre Tierra.     Entonces:

EL ÁRBOL ES EXTERIOR A MÍ.        Sí.       Pero:

NO ES EXTERIOR AL SISTEMA DEL QUE YO TAMBIÉN FORMO PARTE.

Ahora la palabra «exterior» necesita apellido.


EXTERIOR DEPENDE DE DÓNDE COLOQUEMOS LA FRONTERA

Si la frontera es:      MI PIEL     tenemos interior y exterior.   Si la frontera es:   MI CASA       yo y el árbol podemos quedar fuera.      Si la frontera es:   EL BOSQUE     el árbol y yo podemos quedar dentro.

Si la frontera es:    MADRE TIERRA    la escena vuelve a cambiar.   Entonces descubrimos algo sencillo:

INTERIOR Y EXTERIOR DEPENDEN TAMBIÉN DE LA UNIDAD QUE ESTEMOS OBSERVANDO.


NO ES UN JUEGO DE PALABRAS       Es un problema de posición.

Pensemos en una célula de nuestro cuerpo.    Tiene interior.   Tiene exterior.   Perfecto.         Pero aquello que es exterior a la célula puede continuar siendo interior al organismo.      La célula no está equivocada.    Desde su frontera:

ESO ESTÁ FUERA.       Pero desde una unidad mayor:     AMBAS COSAS ESTÁN DENTRO.     Eso es exactamente lo que ahora queremos preguntar.


VOLVAMOS A JUNG      Una persona sueña con determinada imagen.

Tenemos:     ACONTECIMIENTO PSÍQUICO.

Después ocurre algo fuera de su organismo que corresponde significativamente con aquella imagen.      Tenemos:     ACONTECIMIENTO EXTERIOR.        Jung contempla la relación.     Nosotros preguntamos:

¿exterior al soñador?     Sí.              ¿Exterior a su cuerpo?    Sí.

¿Exterior a Madre Tierra?     NO.

Entonces los dos acontecimientos están separados respecto a una frontera...     pero contenidos respecto a otra.


DISTINGUIR NO ES SEPARAR    Aquí vuelve nuestra frase.     Es importantísima.

Podemos distinguir:   persona,   árbol,   insecto,   sueño,   llamada,   pensamiento,    otro ser humano.    Tenemos que hacerlo para poder estudiar.     Pero:

DISTINGUIR DOS ACONTECIMIENTOS NO DEMUESTRA QUE SEAN DOS REALIDADES INDEPENDIENTES.      Ésta es la cuestión.


JUNG MIRABA DESDE EL INDIVIDUO

Y era lógico.     Era psicólogo.     El estado psíquico de una persona estaba en un lado.      El acontecimiento objetivo que aparecía fuera de ella, en otro.

Desde esa posición:       INTERIOR ↔ EXTERIOR        tiene pleno sentido.     Nosotros no necesitamos corregirlo.     Solamente hacemos algo:    RETROCEDEMOS UNOS PASOS.    Ampliamos el encuadre.


Y APARECE LA ESCENA COMPLETA

Ahora vemos:   una persona,   su cuerpo,   su pensamiento,   su memoria,  su sueño,   el acontecimiento exterior,   otros seres vivos,   el lugar,   el momento,    la temperatura,    el día o la noche,    los procesos anteriores,   las relaciones,    las condiciones.

Y todo está ocurriendo:    DENTRO DE MADRE TIERRA.   La coincidencia no ha desaparecido.     Pero ha cambiado de paisaje.


ANTES TENÍAMOS DOS EXTREMOS

PSIQUE     y    MUNDO EXTERIOR.   Y el gran problema era:    ¿CÓMO PUEDEN RELACIONARSE?        Ahora aparece una pregunta anterior:

¿ESTAMOS SEGUROS DE HABER COLOCADO CORRECTAMENTE LA FRONTERA?

Porque quizá estamos intentando construir un puente entre dos orillas...   sin haber preguntado antes si pertenecen al mismo terreno.


EL PENSAMIENTO TAMBIÉN ES TERRESTRE      Esto es fundamental.

No porque sepamos explicar completamente qué es un pensamiento.    No lo sabemos.     Pero sabemos algo más elemental:

EL SER HUMANO QUE PIENSA ES UN SER VIVO TERRESTRE.

Necesita oxígeno.   Agua.   Temperatura.   Alimento.   Sueño.   Un organismo funcionando.     El pensamiento no aparece en un ser humano independiente de esas condiciones.     Entonces aquello que llamamos «interior» tampoco flota fuera de Madre Tierra.


EL SUEÑO TAMBIÉN OCURRE AQUÍ

Dormimos en Madre Tierra.      Soñamos en Madre Tierra.    Recordamos el sueño en Madre Tierra.    Después encontramos el acontecimiento llamado exterior...      también en Madre Tierra.

Esto no explica la coincidencia.      Pero impide que coloquemos demasiado rápidamente ambos acontecimientos en universos separados.


Y EL ACONTECIMIENTO EXTERIOR TAMPOCO ES «TODO EL EXTERIOR»        Ya lo vimos.        Es una pequeña parte.

El insecto que llegó.    La persona que llamó.    La frase que escuché.    La persona que encontré.    Aquello que entró en mi campo.     Por tanto, tenemos:     UNA PEQUEÑA PARTE DE MI EXPERIENCIA INTERIOR    relacionándose con

UNA PEQUEÑA PARTE DE LA REALIDAD EXTERIOR A MI ORGANISMO.     Y ambas están contenidas en algo inmensamente mayor.


AHORA LA SINCRONICIDAD CAMBIA DE TAMAÑO

Ya no parece necesariamente:     DOS MUNDOS QUE MISTERIOSAMENTE SE TOCAN.         Puede empezar siendo:

DOS ACONTECIMIENTOS QUE UN SER HUMANO DISTINGUE DENTRO DE UNA REALIDAD DE LA QUE ÉL MISMO FORMA PARTE.

Esto es muy diferente.    No hemos explicado la relación.     Pero hemos cambiado su escala.


Y AQUÍ APARECE LA DEPENDENCIA       Porque además ese observador no solamente está dentro.

DEPENDE.       Depende continuamente de aquello que llama exterior.    Respiro algo exterior.    Bebo algo exterior.    Como algo exterior.    Recibo temperatura.     Luz.    Sonido.    Contacto.   Información.   Relaciones.

Mi frontera corporal existe.    Pero no es una muralla de independencia.   Si fuera completamente cerrada...     YO NO PODRÍA CONTINUAR VIVO.


SOMOS DISTINTOS, NO INDEPENDIENTES

Esto vuelve con toda su fuerza.    Yo no soy el árbol.    El árbol no soy yo.   Yo no soy el pájaro.    El pájaro no soy yo.    No necesitamos fundirlo todo en una masa indiferenciada.     Cada ser mantiene su diferencia.    Pero:

DIFERENCIA NO EQUIVALE A INDEPENDENCIA.     Entonces interior/exterior puede describir una diferencia sin demostrar una desconexión.


AQUÍ MADRE TIERRA NO EXPLICA LA SINCRONICIDAD

Importantísimo.     No queremos sustituir una explicación precipitada por otra.

Decir:     «TODO ESTÁ EN MADRE TIERRA»    no explica por qué pensé en alguien y llamó.     No explica un sueño coincidente.    No explica una coincidencia extraordinaria.    No demuestra telepatía.   No demuestra una causalidad desconocida.   No demuestra acausalidad.   No demuestra un mensaje.    Lo único que hace es algo anterior:

COLOCAR CORRECTAMENTE LA ESCENA.   Y eso ya cambia muchísimo.


PRIMERO UBICACIÓN; DESPUÉS EXPLICACIÓN

Éste podría ser uno de los métodos fundamentales de Madre Tierra.

Antes de preguntar:     ¿POR QUÉ HA OCURRIDO?

preguntar:     ¿DÓNDE ESTÁ OCURRIENDO?

Antes de construir una teoría sobre dos acontecimientos:    ¿A QUÉ PERTENECEN?

Antes de hablar de dos mundos:      ¿DÓNDE HEMOS PUESTO LA FRONTERA?


EL PROBLEMA PUEDE CAMBIAR SIN HABERLO RESUELTO

Esto es extraordinario.    Seguimos sin saber por qué ocurrió determinada coincidencia.      Pero ya no tenemos exactamente el mismo problema.

Antes:       ¿CÓMO SE HAN COMUNICADO DOS MUNDOS SEPARADOS?     Ahora:

¿QUÉ RELACIÓN PUEDE EXISTIR ENTRE DOS ACONTECIMIENTOS DISTINTOS QUE OCURREN DENTRO DE UNA REALIDAD COMPARTIDA?       No es lo mismo.


QUIZÁ CONSTRUIMOS DEMASIADO PRONTO EL PUENTE

Si digo:      INTERIOR | EXTERIOR      aparece una separación.    Después ocurre una correspondencia.     Y necesito construir un puente.

Sincronicidad.    Acausalidad.   Correspondencia.    Significado.

Pero Madre Tierra pregunta antes:     ¿QUIÉN PUSO EL RÍO ENTRE AMBAS ORILLAS?     Quizá exista.    Quizá sea enorme.    Pero primero comprobémoslo.


EL HUMANO ESTÁ DENTRO DE LO QUE INVESTIGA      Ésta puede ser una de las claves de toda esta parte.

No somos espectadores colocados fuera de Madre Tierra intentando comprenderla.       Estamos dentro.     Observamos desde dentro.     Pensamos desde dentro.    Medimos desde dentro.    Nos equivocamos desde dentro.     Descubrimos desde dentro.

Y cuando experimentamos una coincidencia...

LA EXPERIMENTAMOS DESDE DENTRO DEL MISMO SISTEMA EN EL QUE HA OCURRIDO.


ENTONCES «EXTERIOR» SE HACE MÁS HUMILDE

Podemos seguir utilizándolo.    Es práctico.    Es necesario.    Pero ahora sabemos qué significa:     EXTERIOR A MI ORGANISMO.

No necesariamente:      EXTERIOR A LA UNIDAD DE LA QUE FORMO PARTE.         Una pequeña modificación.    Y, sin embargo, puede cambiar todo el paisaje.


JUNG, MIRA OTRA VEZ       Ahora sí.      Estamos caminando.

Jung señala:     «AQUÍ ESTÁ EL ACONTECIMIENTO PSÍQUICO.»

De acuerdo.        Después señala:       «Y AQUÍ EL ACONTECIMIENTO EXTERIOR.»     De acuerdo.     Nosotros no borramos ninguno.

Solamente preguntamos:     JUNG, ¿EXTERIOR A QUÉ?

Exterior a la persona.    Sí.               Exterior a su organismo.    Sí.

Pero ambos acontecimientos están ocurriendo aquí.     Dentro de la misma Madre Tierra.     Entonces quizá antes de buscar una misteriosa conexión entre dos realidades separadas...     debamos estudiar:

LA REALIDAD COMPARTIDA A LA QUE AMBAS PERTENECEN.


Y ahora sí cambia el libro.      Porque no hemos refutado a Jung.    No hemos explicado la sincronicidad.    No hemos introducido magia.     No hemos eliminado el misterio.     Hemos hecho algo mucho más sencillo.

HEMOS MOVIDO LA FRONTERA.     Y al moverla...    lo que estaba fuera puede continuar estando fuera de mí,    pero ya no está necesariamente fuera del conjunto.

El pensamiento sigue siendo pensamiento.    El árbol sigue siendo árbol.   Yo sigo siendo yo.    Nada se ha confundido.    Pero ahora todos estamos situados.       DISTINTOS.        DEPENDIENTES.      DENTRO.

Y desde aquí podemos volver a mirar la coincidencia.   Quizá la pregunta ya no sea solamente:     ¿CÓMO SE CONECTARON?   

Quizá antes tengamos que preguntar:            ¿CUÁNDO ESTUVIERON REALMENTE DESCONECTADOS?

Este sí me parece el comienzo del corazón nuevo del libro. Porque hemos hecho una operación mínima: no hemos añadido ninguna fuerza, energía ni explicación desconocida. Solo hemos cambiado la frontera. Y de pronto «interior/exterior», «conexión», «independencia» y hasta la necesidad de explicar la coincidencia empiezan a significar cosas diferentes.

 

No hay comentarios:

Publicar un comentario