Terapeutas Magos y Astrólogos
el Lenguaje de los Sigillum
Guía General de Uso de los Sigillum
Antes
de trabajar con un sigillum
La preparación es parte del acto. Lo que haces antes de activar el símbolo determina la claridad del canal y la fuerza de la intención.
- Espacio limpio, campo limpio
Limpia el lugar donde trabajarás con el símbolo. Puede ser con humo (copal, salvia, palo santo), sonidos (cuenco, tambor, campana) o simplemente con presencia y orden.
También puedes darte un baño de descarga, ayunar unas horas o hacer respiración consciente para despejar tu energía. - Define tu intención con claridad
Antes de trazar o usar un sigillum, nómbrale un propósito. Puedes escribirlo, visualizarlo o decirlo en voz alta.
Ejemplo: “Deseo abrirme a recibir guía para…” o “Utilizo este símbolo para proteger y sanar mi espacio energético.” - Consagra el sigillum
Haz un pequeño ritual de activación: enciende una vela, traza el símbolo lentamente, colócalo sobre un paño consagrado o repite la frase que lo acompaña en el libro.
Respira profundo y siente cuándo se “enciende”.
Durante el uso
La conexión no es mental, es vibracional.
Permítete sentir. Observa. Escucha sin forzar.
- Puedes colocar el sigillum frente a ti, debajo del cuerpo, en el altar o debajo de la almohada, según su propósito.
- No lo mires como un objeto, míralo como si fuera un ser vivo, un espejo de tu campo sutil.
- Repite la afirmación o frase de activación incluida con cada símbolo. No la recites: encárnala.
Después del uso
El símbolo guarda y cierra. Tú también debes hacerlo.
- Agradece la experiencia
Tómate un momento para cerrar. Puedes agradecer en voz alta, colocar tus manos sobre el sigillum o simplemente hacer una respiración de cierre. - Guárdalo en un lugar consagrado
Puedes envolver el símbolo en tela natural (negra si es de protección, blanca si es de apertura) y colocarlo en un altar, caja ritual, o espacio energético seguro.
Evita dejarlo expuesto al azar o en lugares con energía densa. - “Dormir” un sigillum
Si sientes que el símbolo ya cumplió su propósito o necesitas desactivarlo:
- Colócalo boca abajo.
- Cubre con tela opaca o entiérralo temporalmente en sal, tierra o arroz.
- Di en voz clara: “Este símbolo regresa al reposo hasta ser nuevamente llamado.”
Cómo combinarlos
- Puedes usar dos o más sigillum en un mismo trabajo si comparten una intención clara. Ej: Sanación + Canalización, o Protección + Visión.
- Colócalos en forma de triángulo, círculo o línea recta, según lo que desees activar.
- Escucha si uno “llama” más que otro. No todos deben usarse juntos.
Cuándo no usarlos
- Si estás emocionalmente inestable o energéticamente agotado, especialmente con símbolos que abren planos (como el de médium o comunicación espiritual).
- Si no tienes una intención clara. El símbolo responde, pero necesita dirección.
- Si sientes resistencia interna. El cuerpo sabe.
Consejo final
Los sigillum no son herramientas externas.
Son reflejos de tu poder interno, de tu campo
despierto, de tu conciencia en acción.
Úsalos con respeto, con escucha, con presencia.
Y recuerda:
El verdadero canal no es el símbolo.
Eres tú.
Voces del
Camino
Testimonios simbólicos del trabajo con los sigillum
Con el
Sigillum del Chamán
"Cerré los ojos y golpeé el tambor tres
veces. Frente al símbolo, sentí que el suelo se abría debajo de mí. Vi
serpientes de luz entrelazarse en mi columna. No fui yo quien caminó. Algo más
antiguo que yo lo hizo. Al regresar, lloré sin saber por qué. Pero estaba
completo."
Con el
Sigillum del Hechicero
"Lo dibujé en papel negro, lo activé con
una vela roja. Pedí claridad para romper un lazo que ya no me pertenecía. A
medianoche soñé con una puerta sellada y una voz que decía: ‘Ya no necesitas
entrar’. Al día siguiente, la persona me escribió por última vez. No respondí.
No hizo falta."
Con el
Sigillum de Me Sano con Medicina Energética
"Estaba en cama, con fiebre emocional.
Puse el sigillum debajo del ombligo, donde sentía el bloqueo. Cerré los ojos y
repetí la frase. Sentí una presión suave, luego un calor que subía. Soñé con
agua que lavaba un campo seco. Me desperté ligera. Como si una parte de mí se
hubiera recolocado en su sitio."
Con el Sigillum del Vidente
"Antes de dormir, me quedé observando el
símbolo. Me dolía la mente de tanto pensar. Entonces soñé con una mujer de ojos
blancos que me daba una copa de oro. Bebí. Al despertar, recordé una frase que
había olvidado: la visión llega cuando dejas de buscarla. Ese día, entendí por
fin qué camino debía tomar."
Con el Sigillum para Comunicarme con los
Espíritus
"Encendí una vela violeta. Puse una flor
seca sobre el símbolo. Sentí frío. Escuché una palabra que no conocía: 'Atava'.
La busqué. Era un nombre antiguo, un linaje materno. Esa misma noche, mi abuela
apareció en mi sueño y me habló como cuando era niña. Me desperté sabiendo que
estaba acompañada."
Con el
Sigillum para Canalizar Energía hacia Otra Persona
"Escribí su nombre. Puse el sigillum
encima. No pedí nada, solo ofrecí presencia. Vi una luz blanca envolviendo la hoja.
Esa noche, esa persona —con quien no hablaba hace tiempo— me escribió para
agradecerme. ‘No sé por qué’, dijo, ‘pero sentí alivio’. Yo sí sabía."