Antes de preguntar qué significa un arquetipo
La mayoría
de los libros de astrología comienzan explicando el significado de los signos,
los planetas, las casas o los aspectos. Éste sigue un camino diferente.
Antes de
preguntar qué significa un arquetipo, nos preguntaremos cómo lo manifiesta
continuamente la Madre Tierra.
Ése es el
cambio de perspectiva que sostiene toda esta obra.
Durante
mucho tiempo hemos intentado comprender la astrología acumulando definiciones,
interpretaciones y clasificaciones. Muchas de ellas han sido valiosas y han
contribuido al desarrollo de este conocimiento. Sin embargo, también han ido
formando una enorme construcción de conceptos que, en ocasiones, nos ha alejado
de aquello que pretendíamos comprender.
Este libro propone
regresar a un punto de partida mucho más sencillo y, al mismo tiempo, mucho más
profundo: la observación directa de la Vida.
La Madre
Tierra no necesita interpretar sus funciones. Las realiza continuamente.
La semilla
germina.
La raíz
busca el agua.
La savia
asciende.
El árbol
crece.
La madre
protege a sus crías.
La herida
cicatriza.
El amanecer
despierta la actividad.
La noche
favorece el descanso.
Todo ello
ocurre desde mucho antes de que existieran la astrología, la filosofía, la
psicología o cualquier otro lenguaje humano.
Nosotros no
inventamos esas funciones.
Las
observamos.
Las
reconocemos.
Y les
ponemos nombre.
La
astrología constituye uno de esos lenguajes.
Por ello, en
estas páginas no intentaremos adaptar la naturaleza a las definiciones
astrológicas. Haremos justamente lo contrario: observaremos primero cómo
funciona la Vida y, después, reconoceremos el arquetipo que mejor expresa esa
función.
Este
sencillo cambio modifica profundamente la investigación.
Ya no
comenzamos preguntando:
«¿Qué
significa Marte?»
Sino:
«¿Qué
función realiza continuamente la Vida que la astrología denomina Marte?»
Y la misma
pregunta servirá para todos los signos, planetas, casas y aspectos.
Si el método
es correcto, cada interpretación deberá poder volver una y otra vez a la
realidad observable. La Madre Tierra será siempre el punto de referencia.
No se trata
de abandonar la tradición, sino de ofrecerle un fundamento más sólido.
No se trata
de sustituir la astrología, sino de comprender mejor por qué funciona.
No se trata
de aprender nuevos significados, sino de descubrir las funciones permanentes de
la Vida que esos significados intentan describir.
Quizá el
lector descubra, a medida que avance por estas páginas, que muchas cuestiones
aparentemente complejas recuperan una sorprendente sencillez cuando vuelven a
contemplarse desde la naturaleza.
Porque la
Vida siempre estuvo ahí.
La Madre
Tierra siempre estuvo manifestándola.
Y la
astrología, desde sus orígenes, no ha hecho otra cosa que intentar poner nombre
a ese inmenso lenguaje silencioso.
Ésa es la
invitación de este libro.
Volver a
observar.
Volver a
preguntar.
Volver a
aprender directamente de la Vida.
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