BARBARIN I II III

jueves, 20 de agosto de 2026

VOLVER A MIRAR

 

VOLVER A MIRAR

Hay una edad en la que empiezan a aparecer preguntas importantes.

¿Qué estudiaré?       ¿Qué haré?       ¿En qué trabajaré?

¿Dónde viviré?        ¿Qué elegiré?

Parece lógico comenzar por ahí.

Este libro propone hacer algo antes.

PARAR.

No para retrasar tus decisiones.    No para decirte cuáles deberían ser.    Ni siquiera para aconsejarte.

Simplemente para mirar algo que estaba ahí mucho antes de que aparecieran todas esas preguntas.

TÚ.

Estás vivo.     Tienes un cuerpo.

Necesitas.     Recibes.    Dependes.     Aprendes.

Te relacionas.     Tienes capacidades.

Estás dentro de una realidad que no comenzó contigo y que seguirá después de ti.

Y, además, estás entrando en una etapa extraordinaria:     cada vez podrás elegir más.

Por eso quizá convenga que, antes de preguntarte hacia dónde quieres ir, descubras un poco mejor desde dónde partes.

No encontrarás aquí un catálogo de respuestas.      Encontrarás preguntas.

Algunas parecerán demasiado sencillas.     No corras.

Las preguntas sencillas tienen una extraña costumbre: cuando se las sigue hasta el final, pueden llevar bastante lejos.     Una pregunta conducirá a otra.

Una evidencia hará que vuelvas a mirar la anterior.

Y quizá llegue un momento en que cosas que siempre estuvieron delante de ti empiecen a verse de otra manera.     No porque hayan cambiado.

Porque habrá cambiado el lugar desde el que las miras.

No queremos apartarte del mundo que vas a encontrar.    Tampoco enseñarte a desconfiar de él.

Los seres humanos hemos construido cosas extraordinarias y tú recibirás una herencia inmensa.

Estudiarás.     Utilizarás tecnología.     Trabajarás.     Te relacionarás.     Comprarás.     Crearás.     Elegirás.    Participarás.

Pero antes de entrar plenamente en todo eso, queremos proponerte un pequeño recorrido.     Para que cuando llegue el momento puedas entrar.    No huyendo.     No obedeciendo ciegamente.     No dispuesto a destruir.

ENTRAR TÚ.

Quizá para eso sirvan las páginas que empiezan ahora.

Antes de elegir,        VOLVER A MIRAR.


Este libro no es un examen.      No necesitas saber nada antes de empezar.     Tampoco tienes que estar de acuerdo con lo que vayas encontrando.

Sólo necesitas una cosa:      MIRAR.

Y cuando aparezca una pregunta, no tengas prisa por contestarla.       Algunas puedes responderlas inmediatamente.    

Otras quizá necesiten un paseo.     Una conversación.    Mirar por una ventana.     Observar una botella de agua.     Preguntarte de dónde salió lo que estás comiendo.     Pensar en algo que utilizas todos los días.     O sencillamente dejar la pregunta contigo durante un tiempo.

Porque este libro no pretende llenarte de información.    Información ya tienes muchísima y tendrás todavía más.

Pretende hacer algo diferente:       ayudarte a situarla.

Comenzaremos muy abajo.     Tan abajo que quizá al principio te preguntes para qué estamos hablando de cosas tan evidentes.

Estoy vivo.     Tengo cuerpo.     Necesito agua.     Respiro.    Dependo.

Hay otros.     Estoy en la Tierra.

Precisamente por eso empezaremos ahí.    Porque antes de construir un edificio conviene saber dónde está el suelo.

Y después iremos avanzando.     Aparecerán tus capacidades.      Lo que necesitas y lo que quizá solamente creías necesitar.    Lo que puedes hacer.    Lo que puedes aprender.

Tu posibilidad de equivocarte y rectificar.     Tu libertad.    Las elecciones.   Los demás.

Y, bastante más adelante, aparecerá algo gigantesco que ya conoces porque has nacido dentro de ello:

todo lo que los seres humanos hemos construido.

Ciudades.    Escuelas.    Dinero.    Profesiones.     Empresas.    Tecnologías.    Instituciones.     Mercados.     Normas.     Costumbres.    Formas de vivir.

No vamos a decirte que todo eso está bien.    Tampoco que está mal.

Vamos a intentar algo bastante más útil:     que puedas volver a mirarlo.

Y para hacerlo iremos dejando algunos postes durante el camino.      Cuando el terreno se complique, podrás regresar a ellos:

ESTOY VIVO.

¿QUÉ NECESITO?

¿DE QUÉ DEPENDO?

¿PARA QUÉ?

¿QUÉ APORTA?

¿QUÉ ENTREGO?

¿HAY OTRA POSIBILIDAD?

¿PUEDO RECTIFICAR?

¿ESTO PUEDE CONTINUAR?

No necesitas memorizarlos.     Si el recorrido funciona, terminarán apareciendo solos.

Y ésa sería una magnífica noticia.      Porque dentro de veinte o treinta años el mundo será diferente.      Tendrás delante posibilidades que hoy no conocemos.

La inteligencia artificial habrá cambiado muchas cosas.

Aparecerán profesiones, herramientas, problemas y soluciones que ahora quizá ni imaginamos.

Por eso sería inútil intentar darte todas las respuestas.

Pero quizá podamos entregarte algo capaz de viajar contigo hasta ese mundo que todavía no existe:       una manera de volver a preguntar.

Así que no tengas prisa.      No tienes que decidir ahora quién serás.      Ni resolver tu vida al terminar estas páginas.

Sólo vamos a hacer algo anterior.      Descubrir dónde estás.

Y después...      ya veremos hacia dónde quieres ir.


Llegamos al final.     Y, sin embargo, no tienes una respuesta.

Mejor.      Nunca fue nuestra intención dártela.

Comenzaste con algo casi demasiado sencillo:     ESTOY VIVO.

Y desde ahí fueron apareciendo cosas.

Tu cuerpo.      Tus necesidades.     Madre Tierra.     La dependencia.    La continuidad.      El Jardín.     Tus capacidades.     Los otros.    La libertad.

La posibilidad de equivocarte.     La posibilidad de rectificar.

El constructo humano.       Lo recibido.

Lo que funciona.     Lo que quizá pueda hacerse mejor.

Y una pregunta fue llevando a otra.     Hasta descubrir algo que estaba delante desde el principio:       puedes volver a mirar.

Eso es lo que queremos que te lleves.     No nuestras respuestas.     Ni siquiera nuestras conclusiones.

Tus ojos abiertos y tus preguntas disponibles.

Porque ahora entrarás.     En los estudios.    En el trabajo.    En las relaciones.   En el dinero.    En la tecnología.    En las instituciones.

En la enorme construcción humana que generaciones anteriores levantaron y que tu generación continuará transformando.

Entra.      Disfruta de lo que funciona.    Aprende.   Utiliza.    Agradece.   Participa.    Construye.    Y cuando encuentres algo que no comprendas:

PREGUNTA.      Cuando algo parezca imprescindible:     ¿PARA QUÉ?

Cuando solamente aparezca una posibilidad:     ¿HAY OTRA?

Cuando consigas algo:     ¿QUÉ HE GANADO Y QUÉ HE ENTREGADO?

Cuando te equivoques:    ¿PUEDO RECTIFICAR?

Cuando alguien llame progreso a algo:    ¿QUÉ MEJORA REALMENTE?

Cuando construyas:    ¿QUÉ NECESITA Y QUÉ DEJA DESPUÉS?

Y cuando todo vuelva a complicarse tanto que no sepas dónde estás, puedes regresar al primer poste:      ESTOY VIVO.

Desde ahí vuelve a empezar.   

Quizá dentro de muchos años hayas olvidado páginas enteras de este libro.    No importa.     Si permanece una sola cosa, habrá cumplido su función:

SER LIBRE TAMBIÉN ES PODER VOLVER A PREGUNTAR.

El mundo que recibes no está terminado.     Tú tampoco.

No tienes que aceptarlo todo.      No tienes que rechazarlo todo.     No tienes que arreglarlo todo.

Pero puedes mirar.     Puedes comprender.     Puedes conservar.    Puedes mejorar.     Puedes colaborar.      Puedes crear.

Y puedes dejar algo un poco mejor situado para quienes entren después.

Ahora sí.     Ya sabes algo más de dónde estás.   Ya sabes algo más de lo que llevas contigo.

Delante tienes una vida que nosotros no podemos vivir por ti.

ENTRA.         PERO ENTRA TÚ.







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