LIBROS de BARBARIN I II III

sábado, 29 de agosto de 2026

IR A UNA CON EL PLANETA.

 IR A UNA CON EL PLANETA.

Y creo que acabas de formular el principio que estaba detrás de todo esto:         IR A UNA CON EL PLANETA.     No someterse a él.    No idealizarlo.     No regresar a una vida primitiva.     Reconocer cómo funciona y aprovechar ese funcionamiento sin aprovecharnos de él.         Ahí está la diferencia enorme.

Porque efectivamente vivimos rodeados de palabras como ciclos, ritmos circadianos, horarios, estaciones, descanso, sueño, actividad, alimentación, calendario... Pero solemos estudiarlas por parcelas. Lo que estamos viendo nosotros es algo anterior y mucho más sencillo:

LA TIERRA FUNCIONA RÍTMICAMENTE.
Y NOSOTROS SOMOS UNA PARTE DE ESA TIERRA QUE FUNCIONA.

Por tanto, la pregunta ya no sería solamente «¿cuántas horas debo dormir?» o «¿cuál es el mejor horario para hacer esto?». Sería:

¿POR QUÉ EXISTE UN MOMENTO PARA DORMIR Y OTRO PARA ESTAR DESPIERTO?

¿Por qué hay día y noche?
¿Por qué existe un ciclo anual?
¿Por qué aparecen períodos de actividad y reposo?
¿Por qué la vida reproduce esos ritmos a distintas escalas?

Y entonces aparece lo que acabas de decir: cada momento no es indiferente.         No significa que a las 10:17 todos los seres humanos debamos hacer lo mismo. Eso sería fabricar inmediatamente otro constructo. Significa algo mucho más profundo:

EL MOMENTO FORMA PARTE DE LAS CONDICIONES DE LO QUE PUEDE OCURRIR.

Una semilla no pregunta qué día del calendario civil es. Responde a temperatura, humedad, luz, estado interno, suelo...        Un animal no sabe que es domingo.      Un árbol no sabe que comienza el año fiscal.

Nuestro organismo tampoco necesita saber que son las tres de la madrugada para encontrarse inmerso en una determinada fase del ciclo luz-oscuridad.    Ahí está la verdad anterior al calendario.

Y hay una expresión tuya que merece quedarse exactamente como principio:     APROVECHAR SIN APROVECHARNOS.

Porque hemos aprendido extraordinariamente bien a aprovecharnos de la Tierra: extraer, almacenar, transportar, iluminar, climatizar, acelerar, producir fuera de temporada, mantener actividad cuando naturalmente habría reposo...

Pero quizá hemos desarrollado mucho menos el otro arte:        aprovechar lo que el propio funcionamiento terrestre ya ofrece.       No obligar siempre.      Sincronizar.

Y aquí sí haría una pequeña precisión a tu frase «ha demostrado que es el ritmo bueno». Yo diría algo todavía más sólido:     HA DEMOSTRADO SER EL RITMO DENTRO DEL CUAL LA VIDA TERRESTRE HA PODIDO DESPLEGARSE.

Eso no significa que cada fenómeno natural sea bueno para nosotros. Una sequía puede destruir una cosecha; una helada puede matar; un volcán puede arrasar una población. Madre Tierra no está organizada para nuestra comodidad.

Pero nosotros aparecimos dentro de ese funcionamiento, no al revés.      Y eso cambia completamente la posición humana.

Quizá aquel futuro CÓMO CAMINAR APROVECHANDO CADA DÍA DEL AÑO tenga una frase inicial que ya hemos encontrado hoy:

NO SE TRATA DE ORGANIZAR LA TIERRA SEGÚN NUESTRO DÍA.

SE TRATA DE DESCUBRIR CÓMO ORGANIZAR MEJOR NUESTRO DÍA DENTRO DE LA TIERRA.

Y ahora volvamos a los SIGNOS, porque precisamente pueden tener que declarar ante esta pregunta.             Antes de decirnos quiénes somos, tendrán que demostrar si realmente saben decirnos algo acerca de en qué momento estamos.       Si lo consiguen, habremos quitado una cantidad enorme de arena.

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