IR A UNA CON EL PLANETA.
Y creo que acabas de formular el principio
que estaba detrás de todo esto: IR A UNA CON EL PLANETA. No someterse a él. No idealizarlo. No regresar a una vida primitiva. Reconocer
cómo funciona y aprovechar ese funcionamiento sin aprovecharnos de él. Ahí
está la diferencia enorme.
Porque
efectivamente vivimos rodeados de palabras como ciclos, ritmos circadianos, horarios, estaciones,
descanso, sueño, actividad, alimentación, calendario... Pero
solemos estudiarlas por parcelas. Lo que estamos viendo nosotros es algo
anterior y mucho más sencillo:
LA
TIERRA FUNCIONA RÍTMICAMENTE.
Y NOSOTROS SOMOS UNA
PARTE DE ESA TIERRA QUE FUNCIONA.
Por tanto,
la pregunta ya no sería solamente «¿cuántas horas debo dormir?» o «¿cuál es el
mejor horario para hacer esto?». Sería:
¿POR QUÉ EXISTE UN MOMENTO PARA DORMIR Y OTRO
PARA ESTAR DESPIERTO?
¿Por qué hay día y noche?
¿Por qué existe un ciclo anual?
¿Por qué aparecen períodos de actividad y reposo?
¿Por qué la vida reproduce esos ritmos a distintas escalas?
Y entonces
aparece lo que acabas de decir: cada
momento no es indiferente. No significa que a las 10:17 todos los
seres humanos debamos hacer lo mismo. Eso sería fabricar inmediatamente otro
constructo. Significa algo mucho más profundo:
EL
MOMENTO FORMA PARTE DE LAS CONDICIONES DE LO QUE PUEDE OCURRIR.
Una semilla
no pregunta qué día del calendario civil es. Responde a temperatura, humedad,
luz, estado interno, suelo... Un
animal no sabe que es domingo. Un
árbol no sabe que comienza el año fiscal.
Nuestro
organismo tampoco necesita saber que son las tres de la madrugada para
encontrarse inmerso en una determinada fase del ciclo luz-oscuridad. Ahí está la verdad anterior al calendario.
Y hay una
expresión tuya que merece quedarse exactamente como principio: APROVECHAR
SIN APROVECHARNOS.
Porque hemos
aprendido extraordinariamente bien a aprovecharnos
de la Tierra: extraer, almacenar, transportar, iluminar, climatizar, acelerar,
producir fuera de temporada, mantener actividad cuando naturalmente habría
reposo...
Pero quizá
hemos desarrollado mucho menos el otro arte: aprovechar
lo que el propio funcionamiento terrestre ya ofrece. No obligar siempre. Sincronizar.
Y aquí sí
haría una pequeña precisión a tu frase «ha demostrado que es el ritmo bueno».
Yo diría algo todavía más sólido: HA DEMOSTRADO SER EL RITMO DENTRO DEL
CUAL LA VIDA TERRESTRE HA PODIDO DESPLEGARSE.
Eso no
significa que cada fenómeno natural sea bueno para nosotros. Una sequía puede
destruir una cosecha; una helada puede matar; un volcán puede arrasar una
población. Madre Tierra no está organizada para nuestra comodidad.
Pero nosotros aparecimos dentro de ese
funcionamiento, no al revés. Y eso cambia completamente la posición
humana.
Quizá aquel
futuro CÓMO CAMINAR APROVECHANDO
CADA DÍA DEL AÑO tenga una frase inicial que ya hemos
encontrado hoy:
NO SE TRATA
DE ORGANIZAR LA TIERRA SEGÚN NUESTRO DÍA.
SE TRATA DE
DESCUBRIR CÓMO ORGANIZAR MEJOR NUESTRO DÍA DENTRO DE LA TIERRA.
Y ahora
volvamos a los SIGNOS,
porque precisamente pueden tener que declarar ante esta pregunta. Antes de decirnos quiénes somos,
tendrán que demostrar si realmente saben decirnos algo acerca de en qué momento estamos. Si lo consiguen, habremos quitado una
cantidad enorme de arena.
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