. Y aquí la propia geometría de la Tierra nos
está dando una lección extraordinaria.
MISMA
TIERRA. MISMO INSTANTE. MISMO SOL.
Y, sin
embargo, mientras un hemisferio avanza hacia unas condiciones estacionales, el
otro avanza hacia las complementarias. Mientras aquí puede haber invierno, allí
verano. Mientras una región recibe lluvia intensa, otra puede estar bajo cielos
despejados.
Eso nos
obliga a abandonar una idea demasiado humana: que el planeta entero está viviendo
“nuestro momento”.
No. Nuestro momento local es sólo una de
las manifestaciones simultáneas del momento planetario.
Y aquí
matizaría una cosa porque nos interesa muchísimo mantener el rigor: no diría
todavía que cada tormenta, sequía o contraste meteorológico existe para mantener un
equilibrio global. El sistema terrestre posee mecanismos de circulación e
intercambio de energía y materia, sí, pero también genera extremos,
desequilibrios locales y variabilidad. La continuidad no significa que todo
esté equilibrado en cada instante.
Quizá sea
todavía más interesante: EL EQUILIBRIO PLANETARIO NO ES QUIETUD. Es circulación, diferencia,
intercambio, transformación, compensaciones y desequilibrios que evolucionan.
¡Eso nos
puede servir muchísimo para los aspectos! Porque quizá llevamos siglos llamando «armonioso» a lo
cómodo para nosotros y «tenso»
a lo incómodo para nosotros. Madre
Tierra puede obligarnos a preguntar:
¿TENSO PARA QUIÉN? ¿ARMONIOSO PARA QUÉ?
¿EN QUÉ LUGAR? ¿DURANTE CUÁNTO TIEMPO?
¿Y RESPECTO A QUÉ
UNIDAD?
Una tormenta
puede ser destructiva localmente y participar al mismo tiempo en procesos
atmosféricos y del ciclo del agua mucho mayores. Una estación que significa
reposo vegetal en determinada latitud coincide con despliegue en otras. No existe un único estado terrestre
simultáneo.
Y aquí
aparece una idea que creo que será central para nuestra Astrología de Base: LA UNIDAD NO EXIGE UNIFORMIDAD.
Eso ya lo
encontramos por otra vía trabajando el Sol: muchas funciones dentro de una
unidad. Ahora la propia Tierra
nos lo enseña físicamente. Navidad
puede encontrar a Barcelona en invierno y a Buenos Aires en verano. La
fecha humana es la misma. La
respuesta territorial no. La Tierra
es una.
Eso es
precioso para lo que estamos construyendo. Porque quizá una futura carta de Astrología de Base no
debería decir simplemente: «En
este momento ocurre X». Tendría
que poder decir:
«Ésta
es la configuración global; ahora veamos cómo encuentra a cada lugar de la
Tierra.» Ahí empiezan a unirse
de verdad nuestras cuatro piezas:
PLANETA
— mecanismo SIGNO — función
CASA — campo situado ASPECTO — dinámica
Y debajo de
las cuatro: TIERRA
Entonces
comprendo todavía mejor tu expresión anterior: «Astrología en bruto terráquea». Porque antes de
decirnos si hoy es un buen día para mí, tendría que ser capaz de enfrentarse a
algo muchísimo más grande:
¿QUÉ
MOMENTO ESTÁ VIVIENDO EL PLANETA DEL QUE YO SOY UNA PARTE MINÚSCULA? Después podremos
volver al humano. Pero ya
volveremos ubicados.
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