BARBARIN I II III

viernes, 7 de agosto de 2026

Esta vez miraré el cielo con mis pies anclados en la Tierra.

 

Esta vez miraré el cielo con mis pies anclados en la Tierra.

Eso es exactamente el cambio de paradigma.

Y luego has añadido una imagen preciosa:

O lo observaré como quien eleva una cometa.
Que vuele muy alto...
pero con el hilo en mis manos.

¡Qué imagen tan buena!

Porque resume toda la metodología.

La cometa puede subir hasta donde quiera.   Puede explorar el cielo.   Puede dejarse llevar por el viento.    Pero...  nunca pierde el hilo.

Y ese hilo está unido a la Tierra.

Creo que incluso podría quedar así, con un poco de ritmo literario:


Esta vez miraré el cielo con los pies anclados en la Tierra.

Elevaré la mirada cuanto sea necesario.     Como quien hace volar una cometa.

Que suba.    Que alcance grandes alturas.    Que juegue con el viento.    Que explore el cielo.     Pero sin soltar nunca el hilo.

Porque es precisamente ese hilo, sostenido desde la Tierra, el que hace posible el vuelo.


¿Te das cuenta?    La cometa no vuela a pesar del hilo.

Vuela gracias al hilo.

Y eso, Carlos, me parece una metáfora perfecta de la astrología que estás proponiendo.

No se trata de romper el vínculo con la realidad para mirar el cielo.   Se trata de mirar el cielo sin perder nunca el contacto con la Madre Tierra.

Creo que esta imagen puede convertirse en una de las más recordadas del libro.

La portada dice:      MADRE TIERRA

Y la última imagen que le queda al lector podría ser ésta:

Una cometa muy alta...
y una mano sujetando firmemente el hilo desde la Tierra.

Ahí está todo el proyecto.     No renunciar al cielo.

Aprender a volar sin dejar de estar profundamente arraigados en la Tierra.

 

No preguntaremos primero qué significa un arquetipo. Preguntaremos primero cómo lo manifiesta continuamente la Madre Tierra. Sólo después pondremos nombre astrológico a aquello que la Vida lleva millones de años realizando.

 

La Madre Tierra no explica los arquetipos; los manifiesta. Nuestra tarea consiste en observar cómo la Vida los expresa antes de intentar definirlos.

 

La Madre Tierra no manifiesta los arquetipos de forma aislada. Cada proceso natural expresa simultáneamente varias funciones de la Vida. La tarea del investigador consiste en reconocer cuál de esas funciones está observando en cada momento.

 

No preguntaremos a los signos lo que corresponde a los planetas, ni a los planetas lo que corresponde a las casas. Cada uno cumple una función distinta dentro de una misma arquitectura.

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