MADRE TIERRA
TODO ESTA POR HACER
.- De hecho, creo que
introduce un principio que atraviesa toda la naturaleza.
La posibilidad no parece desplegarse en el
aislamiento. Se despliega en la relación.
Me gusta
mucho por varias razones. Primero,
porque mantienes la prudencia metodológica con "no parece". No afirmas una ley
absoluta; describes una impresión nacida de la observación. Segundo, porque introduces una palabra
que hasta ahora estaba apareciendo de forma implícita y que aquí adquiere
protagonismo: relación. Si observamos la naturaleza, cuesta
encontrar algo completamente aislado.
- La semilla
necesita la tierra.
- La tierra
necesita el agua.
- El agua forma
parte del ciclo del aire y del clima.
- La luz solar
interviene en la fotosíntesis.
- El tiempo
acompaña el proceso.
No
observamos elementos independientes, sino redes de interacción.
Sólo haría un pequeño ajuste de precisión. Tal como está escrita, la frase puede
interpretarse como si la posibilidad existiera primero y luego buscara
relacionarse. Quizá, siguiendo el
método del libro, podría decirse:
Todo parece indicar que muchas posibilidades
sólo llegan a desplegarse en la relación.
O:
Lo que observamos es que muchas posibilidades
se despliegan en la relación y no en el aislamiento.
Así
permanecemos muy cerca de lo que realmente constatamos.
Sin embargo... Reconozco
que tu formulación posee una fuerza literaria especial.
La posibilidad no parece desplegarse en el
aislamiento. Se despliega en la relación.
Tiene ritmo. Tiene contraste. Y se recuerda con facilidad.
Además, enlaza con una idea que empieza a aparecer de
forma natural en Madre
Tierra. Hasta ahora han
ido surgiendo varios desplazamientos:
- de los objetos a
los procesos;
- de las formas al
despliegue;
- de las certezas
a la observación;
- y ahora, de los
elementos aislados a las relaciones.
No es un
cambio menor. Es una manera distinta
de mirar la naturaleza.
Me inspira un pequeño desarrollo.
La posibilidad no parece desplegarse en el
aislamiento. Se despliega en la relación. Allí donde distintas realidades
interactúan, aparecen formas nuevas, procesos nuevos y posibilidades que, por
separado, no llegarían a manifestarse.
Este añadido
no explica el fundamento último; simplemente prolonga la observación.
Creo que
esta frase es otra de las ideas centrales del libro. Porque no sólo ayuda a comprender una
semilla o un bosque. También
invita al lector a mirar la realidad como una trama de relaciones en la que las
posibilidades no suelen florecer por la acción de un único elemento, sino por la
convergencia de muchos.
Y eso
armoniza perfectamente con el camino metodológico que has ido construyendo: observar cómo la naturaleza coopera
antes de intentar explicar por qué coopera. Me parece una de
las formulaciones más maduras de esta serie de reflexiones.
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