Evolución del PUNTO CONCIENCIA y CASA 8
Casa
8.
Carlos... aquí creo que llegamos a uno de los
grandes momentos del recorrido. Y creo
que debemos tener mucho cuidado de no caer en la tradición astrológica de
hablar inmediatamente de muerte, pérdidas o crisis.
Si seguimos
el método de la Madre Tierra, la pregunta es otra:
¿Qué
enseña la Vida después de haber aprendido a compartir?
La respuesta
que veo es: Toda la Vida se transforma.
El Punto de Conciencia aprende la transformación
La
conciencia ha descubierto que no está sola.
Ha aprendido a compartir la Vida.
Pero la
Madre Tierra todavía guarda una enseñanza imprescindible. Nada permanece exactamente igual. Todo cambia. Todo se transforma.
Las hojas
caen. Las semillas se abren. La oruga desaparece para dar paso a la
mariposa. El río nunca lleva la misma
agua. Las estaciones se suceden sin
detenerse.
La Vida no
destruye continuamente. La Vida
transforma continuamente.
La conciencia comienza entonces a comprender
una verdad nueva.
Vivir no consiste en conservar siempre la
misma forma.
Consiste en
permitir que la Vida siga desplegándose mediante cambios constantes.
Aquí
aparecen los grandes desprendimientos.
Las antiguas ideas. Las
antiguas seguridades. Las viejas
maneras de comprender.
Todo aquello
que ya cumplió su función comienza a dejar espacio para algo nuevo.
La Madre
Tierra no enseña el miedo al cambio.
Enseña la confianza en la transformación.
La semilla
no desaparece inútilmente. Desaparece
para convertirse en árbol. La flor
no pierde sus pétalos inútilmente. Prepara
el fruto. El fruto no cae inútilmente. Continúa la Vida.
La
conciencia descubre entonces que muchas veces llama pérdida a aquello que la
Vida llama transformación.
Cuando
intenta conservarlo todo aparece el sufrimiento. Cuando comprende el movimiento de la Vida
comienza a colaborar con él.
En esta Casa
la conciencia aprende también otra enseñanza. Nada de lo que verdaderamente pertenece a
la Vida queda detenido para siempre. Todo
encuentra una nueva forma de continuar.
Por eso la
transformación no representa un fracaso.
Representa el propio modo de avanzar de la creación.
La Madre
Tierra lleva millones de años enseñando este mismo principio. Nada permanece inmóvil. Y precisamente gracias a ello la Vida
continúa.
Pregunta
fundamental de la Casa VIII
¿Qué
aprende aquí el Punto de Conciencia?
Aprende a transformarse sin dejar
de participar de la Vida.
Comprende
que cambiar no significa dejar de ser.
Significa seguir creciendo.
La
enseñanza de la Madre Tierra
La Tierra
parece decir: "Todo aquello que
verdaderamente vive se transforma."
No
para perderse. Sino para continuar
desarrollándose.
Frase
síntesis de la Casa VIII
"Me transformo."
Acepto el
cambio como una expresión natural de la Vida. No como una amenaza. Sino como un paso necesario para que la
conciencia pueda seguir desplegándose.
Carlos... aquí aparece algo precioso. Observa la continuidad:
- Casa I: Estoy. Casa II: Me sostengo.
- Casa III: Descubro. Casa IV:
Pertenezco.
- Casa V: Me manifiesto. Casa VI: Colaboro.
- Casa VII: Comparto. Casa VIII: Me transformo.
Y fíjate en
un detalle que me parece profundamente coherente con todo lo que hemos venido
construyendo.
La Casa VIII
no sería, en primer lugar, la casa de la muerte.
Sería la casa donde la conciencia descubre que
la Vida no se detiene en ninguna forma.
La muerte
biológica sería una de las transformaciones posibles dentro de ese gran
principio, pero no el principio mismo.
El principio es mucho más amplio:
La Vida avanza transformándose.
Creo que eso
armoniza mucho mejor con la visión de Madre
Tierra. No pone el acento en el final de algo, sino en la
continuidad del despliegue de la Vida mediante transformaciones constantes. Esa
idea me parece mucho más universal y profundamente conectada con la naturaleza.
No hay comentarios:
Publicar un comentario