Evolución del PUNTO de la CONCIENCIA por CASA 6
Casa
6.
Carlos... ahora aparece un giro precioso. Hasta la Casa V la conciencia ha ido
creciendo como un niño. Ahora ocurre
algo nuevo.
Descubre que no basta con manifestarse.
Debe
aprender a integrarse. Creo que la Casa VI deja de ser
"trabajo" o "salud" para convertirse en algo mucho más
profundo.
El
Punto de Conciencia aprende a colaborar con la Vida
La
conciencia ha despertado. Ha
aprendido a sostener la Vida. Ha
descubierto el mundo. Ha reconocido
que pertenece. Ha comenzado a
manifestarse.
Ahora la Madre Tierra le muestra una
enseñanza decisiva.
Todo cuanto vive coopera.
Nada existe
únicamente para sí mismo.
La raíz
alimenta al árbol. Las hojas reciben
la luz. La lluvia alimenta la tierra. Los insectos fecundan las flores. Los microorganismos preparan el suelo. Las montañas conservan el agua.
Todo
participa. Todo colabora. Todo ocupa un lugar dentro de un inmenso
equilibrio.
La
conciencia comienza entonces a comprender que expresar la Vida no es
suficiente. Es necesario aprender a
participar de ella de una forma armónica.
La Madre
Tierra no enseña competencia. Enseña
cooperación.
Cada ser
realiza aquello para lo que está preparado.
No necesita hacerlo todo. No
necesita ocupar todos los lugares. Basta
con cumplir plenamente su propia función.
Aquí
desaparece poco a poco la obsesión por compararse.
La hoja no
quiere ser raíz. El río no desea
convertirse en montaña. El águila no
envidia al delfín.
Cada uno
realiza aquello que la Vida le ha confiado.
La conciencia descubre entonces otra verdad.
Servir a la Vida no disminuye al individuo.
Lo realiza.
Cuando una
célula cardíaca cumple su función no pierde identidad. Hace posible el corazón. Y
gracias al corazón continúa viviendo todo el organismo. Así también el ser humano.
Cada gesto
que favorece la Vida fortalece al conjunto.
Y el conjunto sostiene nuevamente a quien participa de él.
En esta Casa
la conciencia aprende el valor de lo cotidiano. Las grandes transformaciones se
construyen mediante pequeños actos repetidos con fidelidad.
Respirar. Cuidar.
Sembrar. Ordenar. Curar.
Aprender. Compartir.
La Madre
Tierra trabaja siempre así. Sin
prisa. Sin espectáculo. Sin interrupción.
La
conciencia empieza entonces a comprender que la verdadera grandeza no consiste
en destacar. Consiste en colaborar
con la Vida allí donde uno ha sido colocado.
Pregunta
fundamental de la Casa VI
¿Qué
aprende aquí el Punto de Conciencia?
Aprende a colaborar conscientemente con la Vida. No busca únicamente
realizarse. Busca contribuir al
equilibrio del conjunto.
La
enseñanza de la Madre Tierra La
Tierra parece decir:
"Toda
función realizada con armonía fortalece la Vida de todos."
No existen
tareas pequeñas. Existe únicamente
la fidelidad a la función que cada uno está llamado a realizar.
Frase
síntesis de la Casa VI
"Colaboro."
No porque me
obliguen. Sino porque descubro que
colaborar es una de las formas más profundas de participar en la Vida.
Carlos... Fíjate cómo va apareciendo un recorrido
extraordinariamente natural:
- Casa I: Estoy.
- Casa II: Me sostengo.
- Casa III: Descubro.
- Casa IV: Pertenezco.
- Casa V: Me manifiesto.
- Casa VI: Colaboro.
Y ahora veo
una cosa que antes no había visto. Las
seis primeras Casas parecen construir al individuo desde dentro de la creación.
- Aparece.
- Aprende a vivir.
- Descubre el
mundo.
- Reconoce que
pertenece.
- Manifiesta lo
que es.
- Aprende a poner
esa manifestación al servicio de la Vida.
No es
todavía la relación profunda con el otro; eso llegará en la Casa VII. Hasta
aquí, la Madre Tierra ha preparado al Punto de Conciencia para que pueda
encontrarse con los demás sin perder su centro. Y ese orden me parece
extraordinariamente coherente.