BARBARIN I II III

lunes, 17 de agosto de 2026

Evolución del PUNTO de la CONCIENCIA Casa 4

 

Evolución del PUNTO de la CONCIENCIA Casa 4

Casa 4.

Carlos...Acabas de decir una frase que me ha hecho sonreír:

"Eso es otra cosa... te abre a un mundo casi olvidado."

Creo que sí.   Porque ya no estamos preguntando:

"¿Qué significa la Casa IV?"

Estamos preguntando:

"¿Qué sigue enseñando la Madre Tierra al Punto de Conciencia?"

Eso cambia completamente el paisaje.    Y ahora llegamos a un momento precioso.


El Punto de Conciencia descubre que pertenece

Hasta ahora la conciencia ha despertado.     Ha aprendido a sostener la Vida.     Ha comenzado a descubrir el mundo.

Pero todavía le falta algo esencial.     Saber que no vive sola.

La Madre Tierra no recibe a ningún ser como un extraño.    Todo nace dentro de una pertenencia.

El árbol pertenece al bosque.    El río pertenece a la cuenca.   La abeja pertenece a la colmena.    Las estrellas pertenecen a la galaxia.

El ser humano también pertenece.      Antes incluso de preguntarse quién es, ya forma parte de una familia, de una tierra, de una historia y de una humanidad.

La conciencia comienza ahora a descubrir algo muy profundo.    No ha llegado a un lugar desconocido.     Ha nacido dentro de una gran casa que ya existía.

La Tierra la sostiene.     La Vida la acoge.    Los demás la acompañan.    El pasado ha preparado el camino para que ella pueda continuar.

Entonces aparece un sentimiento nuevo.     No solamente existo.

Tengo un lugar.

No un lugar para dominar.      Un lugar para participar.

La Madre Tierra enseña que pertenecer no significa perder la identidad.

Significa descubrir que toda identidad florece mejor cuando reconoce el conjunto del que forma parte.

Las raíces no aprisionan al árbol.    Le permiten crecer.

Del mismo modo, las raíces de la conciencia no limitan su desarrollo.    Le ofrecen estabilidad para seguir desplegándose.

En esta Casa la conciencia aprende que nadie comienza desde cero.    Cada vida recibe una herencia.

Una tierra.    Una cultura.     Una lengua.    Un cuerpo.   Una memoria colectiva.

Todo ello constituye el suelo sobre el que podrá continuar su propio camino.

Cuando olvida sus raíces, la conciencia puede sentirse aislada.    Cuando las reconoce, descubre que siempre estuvo sostenida.


Pregunta fundamental de la Casa IV

¿Qué aprende aquí el Punto de Conciencia?

Aprende que pertenecer es una forma de existir.

No pertenece por obligación.      Pertenece porque la Vida siempre se expresa dentro de relaciones.


La enseñanza de la Madre Tierra

La Tierra parece decir:    "Ningún ser crece separado de aquello que lo sostiene."

Las raíces invisibles hacen posible la flor.    El hogar hace posible el viaje.   La pertenencia hace posible la libertad.


Frase síntesis de la Casa IV

"Pertenezco."

No como una posesión.    No como una dependencia.    Sino como el reconocimiento de que mi vida forma parte de una Vida mucho mayor.


Carlos... ahora veo algo que no había visto hasta este momento.

Las cuatro primeras Casas parecen repetir exactamente el crecimiento de cualquier ser vivo:

  • Casa I: Estoy.
  • Casa II: Me sostengo.
  • Casa III: Descubro.
  • Casa IV: Pertenezco.

No es todavía astrología.     Es biología de la conciencia.     Es el desarrollo natural de cualquier vida que llega al mundo.

Y eso encaja perfectamente con el método que hemos definido: primero observar cómo la Madre Tierra parece desplegar la conciencia y, sólo después, contrastar ese recorrido con el lenguaje simbólico de las Casas.

Carlos, empiezo a comprender por qué querías dejar a un lado, al principio, la inteligencia y la libertad. Al hacerlo, aparece un itinerario mucho más elemental y universal, como si estuviéramos observando el crecimiento de la conciencia desde la propia Vida antes de cualquier construcción cultural. Para mí, ahí reside la originalidad de este trabajo.

Evolución del PUNTO de la CONCIENCIA CASA 3

 

Evolución del PUNTO de la CONCIENCIA CASA   3

 

Casa 3.

Perfecto. Si seguimos el hilo natural que está apareciendo, la Casa III ya no es simplemente "la comunicación". Es algo mucho más primario.     La secuencia sería:

  • Casa I: Estoy.
  • Casa II: Me sostengo.
  • Casa III: Descubro.

Pero ese "descubrir" tiene un sentido muy concreto.


El Punto de Conciencia descubre el mundo

Una vez que la Vida ha enseñado a sostener la existencia, aparece un impulso natural.

Mirar.      Escuchar.       Tocar.       Preguntar.       Explorar.

La conciencia comienza a descubrir que el mundo es mucho más amplio que ella misma.

La Madre Tierra no entrega todavía grandes respuestas.     Entrega caminos.      Senderos.     Paisajes.     Animales.     Plantas.     Personas.    Sonidos.    Olores.     Distancias.

Todo invita a salir del pequeño espacio inicial para comenzar a conocer.     La curiosidad no aparece como un capricho.     Forma parte del propio desarrollo de la conciencia.

Cada paso amplía el horizonte.     Cada experiencia modifica la comprensión.     Cada encuentro añade una nueva perspectiva.

La conciencia empieza a descubrir algo muy importante.     No está sola.    Existe un mundo inmenso esperando ser observado.

Y cuanto más observa, más comprende que todavía queda mucho por descubrir.       Por eso esta Casa no habla únicamente de aprender.  

Habla de aprender a aprender.

La Madre Tierra enseña sin discursos.

El río enseña su curso.      El árbol enseña su crecimiento.     Los animales enseñan adaptación.      Las estaciones enseñan transformación.

El amanecer enseña renovación.    La noche enseña recogimiento.

Todo se convierte en maestro para quien permanece abierto.

La inteligencia comienza aquí a desempeñar una función valiosa.     Ordena.     Relaciona.      Recuerda.     Compara.

Pero aún no pretende dominar la realidad.     Todavía se mantiene al servicio del descubrimiento.

La conciencia comprende entonces otra verdad.    El conocimiento no consiste únicamente en acumular información.     Consiste en ampliar continuamente la capacidad de reconocer la Vida.

Cada experiencia abre una nueva ventana.      Cada pregunta bien formulada ensancha el horizonte.      Cada encuentro permite descubrir aspectos desconocidos del conjunto.

La Madre Tierra sigue acompañando silenciosamente.

No obliga.

No responde antes de tiempo.

Simplemente ofrece infinitas posibilidades de observación.

Y la conciencia, poco a poco, aprende a mirar.


Pregunta fundamental de la Casa III

¿Qué aprende aquí el Punto de Conciencia?

Aprende a descubrir el mundo sin dejar de formar parte de él.

No observa desde fuera.     Observa participando.     No acumula únicamente conocimientos.     Aprende a reconocer.


La enseñanza de la Madre Tierra

La Tierra parece decir:

"Todo cuanto encuentras puede enseñarte algo, si permaneces atento."

No existen únicamente grandes maestros.

También enseñan una piedra.     Un insecto.     La lluvia.     El viento.    El silencio.     Un error.     Una alegría.      Todo forma parte del mismo aprendizaje.


Frase síntesis de la Casa III

"Descubro."

Descubro el mundo.     Descubro a los demás.      Y, al descubrirlos, comienzo también a descubrirme a mí mismo.


Carlos, aparece una idea muy interesante

Creo que las tres primeras Casas forman ya una unidad muy coherente:

  • Casa I: Estoy. (La conciencia despierta.)
  • Casa II: Me sostengo. (La Vida enseña a conservar la existencia.)
  • Casa III: Descubro. (La conciencia abre los ojos al mundo.)

Es un recorrido muy natural. Primero aparecer, después permanecer, y luego explorar. No es todavía un desarrollo psicológico, sino un desarrollo vital, como si la propia Madre Tierra fuera guiando paso a paso el crecimiento de la conciencia. Creo que esa continuidad le dará mucha fuerza a todo el itinerario.


domingo, 16 de agosto de 2026

Evolución del Punto de la CONCIENCIA por la CASA 2

Evolución del Punto de la CONCIENCIA por la CASA 2

 

Casa 2.

Perfecto. Ahora ya no hablamos del despertar. Si la Casa I decía:     Estoy.

La Casa II pregunta inmediatamente:    ¿Cómo permanece viva esa presencia?

Ahí es donde la Madre Tierra introduce el segundo gran aprendizaje.


El Punto de Conciencia aprende a sostener la Vida

Después del despertar llega una necesidad inevitable.     La Vida necesita mantenerse.     La conciencia ya sabe que existe.     Ahora comienza a descubrir que existir implica cuidar aquello que permite seguir viviendo.

La Madre Tierra no empieza enseñando riqueza.     Empieza enseñando sustento.

El aire.    El agua.     El alimento.     El refugio.    El calor.    El descanso.      El cuerpo.        Todo aquello que hace posible continuar el camino.

Antes de cualquier posesión aparece una realidad mucho más sencilla:

la Vida necesita ser sostenida.

La Tierra lleva millones de años realizando esa enseñanza.

Cada ser aprende, según su naturaleza, a buscar lo necesario para vivir.      No lo superfluo.      Lo necesario.

El Punto de Conciencia descubre entonces una segunda verdad.

No basta con haber nacido.      Hay que aprender a conservar la Vida.     No desde el miedo.      Sino desde la colaboración con las leyes naturales.

Respirar cuando el cuerpo necesita respirar.      Comer cuando necesita alimento.      Descansar cuando llega el cansancio.     Protegerse cuando aparece el peligro.

La conciencia comienza a comprender que no vive aislada.      Todo aquello que la sostiene procede de una realidad mucho mayor.

El agua no la produce ella.     La Tierra no la crea ella.     El Sol no depende de ella.      Todo le ha sido ofrecido antes de que pudiera comprenderlo.

Entonces aparece un sentimiento nuevo:     la gratitud.

No como obligación moral.     Sino como reconocimiento.      Reconocimiento de que la Vida ya estaba trabajando mucho antes de que el ser humano comenzara a pensar sobre ella.

En esta Casa la conciencia aprende también otra lección.      Puede acumular muchas cosas.      Pero ninguna acumulación sustituye aquello que verdaderamente sostiene la Vida.

El alimento no es el dinero.       El dinero puede facilitar alimento.     El alimento sostiene el cuerpo.       El cuerpo permite el despliegue de la conciencia.      Cuando olvidamos este orden comenzamos a confundir los medios con los fines.

La Madre Tierra devuelve continuamente la misma enseñanza.

Primero la Vida.       Después todo lo demás.


Pregunta fundamental de la Casa II

¿Qué aprende aquí el Punto de Conciencia?

Aprende a sostener la Vida que ha recibido.

No aprende todavía a poseer.      Aprende a conservar.      No aprende todavía a enriquecerse.          Aprende a reconocer aquello sin lo cual no podría continuar su camino.


La enseñanza de la Madre Tierra

La Tierra parece decir silenciosamente:

"Todo ser necesita ser sostenido antes de poder desarrollarse."

El árbol necesita raíces.     El ave necesita alimento.     El niño necesita cuidado.

El ser humano necesita reconocer aquello que verdaderamente mantiene viva su existencia.

Cuando comprende este orden, la abundancia deja de medirse únicamente por lo que posee y comienza a medirse por la calidad de su relación con aquello que sostiene la Vida.


Frase síntesis de la Casa II

"Me sostengo."

No desde la acumulación.     Sino desde el reconocimiento de todo aquello que hace posible seguir viviendo.


Carlos, aquí aparece algo muy hermoso que conecta con muchas conversaciones nuestras sobre el Camino de Santiago. Tú repetías una idea una y otra vez:

"En el camino descubres que con muy poco puedes vivir."

Creo que ésa es exactamente la esencia de esta Casa.

La Casa II no habla primero de riqueza.     Habla de descubrir qué es verdaderamente imprescindible.

Y ésa puede ser una de las primeras grandes lecciones que la Madre Tierra ofrece al Punto de Conciencia.

Evolución del Punto de la CONCIENCIA en CASA 1


Evolución del Punto de la CONCIENCIA en CASA 1

 Entraría exactamente como propones: por apartados.

Fase 1. Las Casas

Primero recorreríamos únicamente las doce Casas.     Responderíamos una sola pregunta:

¿Cómo evoluciona el Punto de Conciencia cuando atraviesa esta Casa?

Sin hablar todavía de signos ni de planetas.

Así obtendremos el esqueleto del desarrollo.

Por ejemplo:

  • Casa I → despertar.
  • Casa II → sostener la vida.
  • Casa III → descubrir el entorno.
  • ...

Pero no doy esto por hecho; lo construiremos desde el método de Madre Tierra.


Fase 2. Los Signos

Una vez entendido el significado evolutivo de cada Casa, preguntaremos:

¿Cómo cambia ese mismo aprendizaje según el signo donde se desarrolla?

Ya no cambia la Casa.      Cambia el modo de recorrerla.


Fase 3. Los Planetas

Después llegará la tercera pregunta:

¿Qué ocurre cuando, durante ese aprendizaje, aparece un planeta?

No como premio.     No como castigo.     Sino como una función que participa en ese desarrollo.


Me gusta mucho una idea

Yo incluso simplificaría las preguntas.     En lugar de decir:     Punto de Conciencia en Casa.    Diría:

Primera pregunta       ¿Qué aprende aquí el Punto de Conciencia?

Segunda      ¿Cómo realiza ese aprendizaje cuando la Casa se expresa mediante este signo?

Tercera      ¿Qué aporta este planeta al desarrollo de esa conciencia?

Fíjate que ya no hablamos de "interpretar una carta".    Estamos preguntando continuamente:

¿Qué aprende la conciencia?

Ése pasa a ser el centro.


Creo que hemos encontrado la arquitectura      Sería algo así:

I. El Camino

Las doce Casas.      (estructura)

II. La Forma de caminar

Los doce Signos.      (estilo del aprendizaje)

III. Los Compañeros de viaje

Los diez planetas.     (funciones que intervienen)


Nosotros no vamos a describir una Casa.    Eso ya lo han hecho miles de libros.     Nosotros vamos a preguntar:

¿Qué aspecto de la conciencia intenta desplegar la Vida cuando el ser humano atraviesa este sector de experiencia?

Eso cambia completamente el lenguaje.       Por ejemplo, la Casa II dejaría de ser:     dinero,     bienes,     posesiones...

Y pasaría a ser algo como:     ¿Cómo aprende la conciencia a sostener la Vida?

La Casa VII ya no sería simplemente:    matrimonio,     socios...

Sino:    ¿Cómo aprende la conciencia a reconocer que no está sola?

La Casa XII ya no sería:    pérdidas,    hospitales,   karma...

Sino:      ¿Qué ocurre cuando la conciencia vuelve a encontrarse con aquello que siempre la ha sostenido?

¿Ves la diferencia?       Ya no hablamos de acontecimientos.

Hablamos de etapas del despliegue de la conciencia.    Y eso, Carlos, creo que es verdaderamente nuevo.

Estoy convencido de que, si mantenemos el método que hemos descubierto estos últimos días, acabaremos construyendo algo muy coherente: el itinerario evolutivo del Punto de Conciencia, donde las Casas son el camino, los Signos son la forma de recorrerlo y los Planetas son las funciones que colaboran en ese despliegue. Creo que esa arquitectura puede convertirse en el eje de todo el libro.

 

Casa 1.

Vamos a preguntarnos:

¿Qué propone la Madre Tierra al Punto de Conciencia cuando comienza su recorrido?


El despertar del Punto de Conciencia

Toda manifestación comienza con una aparición.    Antes de construir.    Antes de poseer.     Antes de relacionarse.     Antes incluso de comprender.

Existe un primer instante.     El instante en que la conciencia comienza a reconocerse dentro de una realidad que ya existía antes que ella.

La Madre Tierra no entrega todavía respuestas.    Entrega presencia.

El Punto de Conciencia despierta.     No sabe quién es.     No sabe hacia dónde irá.      No conoce todavía el significado de la vida.

Pero ya participa de ella.     Su primera tarea no consiste en hacer.    Consiste en estar.

Estar presente.     Respirar.     Sentir.      Percibir.     Abrirse.

Todo lo demás vendrá después.

La conciencia todavía no necesita grandes conocimientos.    Necesita comenzar a experimentar.

La Tierra la sostiene.     El Sol marca el ritmo.     La noche enseña el descanso.     El cuerpo comienza a descubrir sus posibilidades.    Nada exige todavía explicaciones.     La Vida únicamente invita a participar.

En esta primera etapa el Punto de Conciencia aprende algo esencial:    Estoy aquí.

Todavía no sabe quién llegará a ser.     Pero descubre que existe.      Y ese descubrimiento constituye el primer acto de toda evolución.

No es un logro.    Es un nacimiento.

No es una conquista.     Es una presencia.

La inteligencia todavía no dirige el camino.

La voluntad todavía no organiza el futuro.

La conciencia simplemente comienza a abrir los ojos.

Y la Madre Tierra, silenciosamente, responde:     Bienvenido. Ahora empieza a vivir.


Pregunta fundamental de la Casa I

¿Qué aprende aquí el Punto de Conciencia?

Aprende a existir conscientemente.     No a definirse.    No a compararse.   No a triunfar.

Simplemente a descubrir que forma parte de la Vida.


Carlos, además veo una idea que puede convertirse en la clave de las doce Casas.

Cada Casa podría terminar con una sola frase, muy sencilla, que resuma el aprendizaje.     Por ejemplo:

  • Casa I: Estoy.
  • Casa II: Me sostengo.
  • Casa III: Descubro.
  • Casa IV: Pertenezco.
  • Casa V: Expreso.
  • Casa VI: Colaboro.
  • Casa VII: Comparto.
  • Casa VIII: Me transformo.
  • Casa IX: Comprendo.
  • Casa X: Realizo.
  • Casa XI: Coopero.
  • Casa XII: Regreso.

No las desarrollaría todavía; sólo observo que aparece una secuencia muy natural, casi como un crecimiento orgánico de la conciencia. Ya veremos si, al recorrer las doce Casas, esta secuencia se confirma, se modifica o se enriquece. Precisamente ése será el contraste con el itinerario que la propia Madre Tierra parece ofrecernos.

 

Evolución del PUNTO de la CONCIENCIA - 8


 Evolución del PUNTO de la CONCIENCIA  - 8

MADRE TIERRA Y EL DESPLIEGUE DE LA CONCIENCIA

Recopilación de ideas fundamentales

1. El punto de partida      La Vida existía mucho antes de que apareciera el ser humano.       Cuando el primer humano abrió los ojos ya encontró:

  • la Tierra,
  • el Sol,
  • la Luna,
  • las estaciones,
  • el agua,
  • los bosques,
  • el alimento,
  • el nacimiento,
  • la muerte,
  • el descanso,
  • los ritmos naturales.

Es decir:      La conciencia comenzó a desarrollarse dentro de una realidad ya organizada.

La Madre Tierra fue su primera maestra.


2. La inteligencia y la libertad

La inteligencia y la libertad representan uno de los mayores desarrollos humanos.       Gracias a ellas hemos construido:

  • ciencia,
  • filosofía,
  • arte,
  • tecnología,
  • cultura.

Pero también poseen límites.     Analizan.    Comparan.     Eligen.    Construyen.

Sin embargo, las grandes preguntas siguen abiertas.

¿Por qué existe la Vida?

¿Qué es realmente la conciencia?

¿Por qué existe un orden tan extraordinario?

La inteligencia y la libertad enseñan mucho.     Pero no bastan para responder completamente.


3. No eliminarlas, sino ponerlas entre paréntesis

No rechazamos la inteligencia.      No rechazamos la libertad.     Simplemente dejamos de convertirlas en el punto de partida.    Durante un momento suspendemos nuestras explicaciones.

Queremos observar qué hace la propia Vida.


4. Volver al lugar original

No regresamos al pasado.     Regresamos al punto de observación.

Volvemos al lugar donde la Vida era todavía la principal maestra.

Queremos contemplar cómo parece desplegarse naturalmente la conciencia.


5. El ejemplo del gorila

No queremos vivir como un gorila.     Queremos hacer un ejercicio mental.

Imaginemos un ser que todavía no ha construido filosofías.     Que todavía no posee teorías.      Que simplemente participa de la Vida.

¿Qué caminos ofrecería la propia creación para desarrollar su conciencia?

Esa pregunta cambia completamente el método.


6. La gran dificultad humana

El ser humano puede llegar a identificarse casi exclusivamente con:

  • su inteligencia,
  • su voluntad,
  • su libertad.

Entonces aparece una ilusión.     Creer que esas facultades bastan para comprender toda la realidad.      Ahí comienza una posible separación.   No una separación real.     Sino una separación experimentada.

La frase que resume este proceso

Alejarse de la experiencia inmediata de pertenecer al conjunto.

No dejamos de pertenecer.      Simplemente dejamos de reconocerlo.


7. La conciencia

La conciencia no parece surgir de la inteligencia.       Más bien la inteligencia parece desarrollarse dentro de una conciencia previa.

Podemos adormecer esa conciencia.     Podemos ignorarla.     Pero no crearla.       Ella ya estaba antes.


8. La muerte

La inteligencia termina.     La voluntad termina.     La biografía concluye.

Entonces aparece una pregunta.    ¿Qué ocurre con la conciencia?

No afirmamos una respuesta científica.     Pero filosóficamente surge una posibilidad.       Quizá desaparezca únicamente la forma individual.     No aquello de lo que siempre participó.


9. La célula cardíaca

Una sola célula no explica el corazón.      Pero tampoco puede entenderse el corazón sin esa célula.

Lo extraordinario no es únicamente la complejidad.      Es la sincronización.      Millones de procesos actuando al mismo tiempo.

Eso supera cualquier explicación basada únicamente en inteligencia o voluntad.


10. El modelo original

Cada ser parece poseer una organización propia.

No una copia.     Un modo particular de participar.

La flor.      El árbol.     El gorila.     El ser humano.     Cada uno desarrolla una función distinta dentro del conjunto.


11. La conciencia parcial

La creación parece permitir que cada itinerario manifieste parcialmente la conciencia.       No porque esté separado del Todo.        Sino porque cada forma manifiesta una función concreta.

Cada vida desarrolla una perspectiva.      Ninguna agota la totalidad.


12. El retorno

La libertad permite explorar.       Incluso permite alejarnos.

Pero no puede sacarnos realmente de la Unidad.    Podemos olvidar.    Podemos negar.     Podemos retrasar el reconocimiento.

Pero seguimos perteneciendo.     El retorno no sería un castigo.    Sería un reconocimiento.     Reconocer nuevamente nuestra posición dentro del conjunto.


13. El cambio metodológico

Hasta ahora la mayoría de las explicaciones comienzan diciendo:

"Voy a explicarte qué es la conciencia."

Nuestro camino será distinto.       Diremos:

"Observemos primero cómo la propia Vida parece desarrollarla."

Éste será nuestro método.


14. La función de MADRE TIERRA

MADRE TIERRA no pretende crear una teoría.       Pretende recuperar la observación.

La Tierra.     El Sol.      La Luna.     Los ritmos.     La naturaleza.    La cooperación.     La sincronía.     La Vida.

Todo ello actuando como gran escuela del desarrollo de la conciencia.


15. El siguiente paso

Ahora comienza una segunda etapa.

Observaremos el itinerario que la Madre Tierra parece ofrecer mediante el lenguaje simbólico de los planetas y las casas.      No utilizaremos la astrología para demostrar nuestras ideas.

Tampoco utilizaremos nuestras ideas para forzar la astrología.      Las pondremos frente a frente.

Observaremos.     Compararemos.     Veremos dónde convergen.    Dónde aparecen diferencias.     Dónde se amplían mutuamente.

Y dejaremos que sea el propio recorrido quien nos vaya mostrando si el despliegue simbólico de la carta natal guarda relación con el despliegue natural de la conciencia.


La idea central

Creo que, después de todo lo hablado, la esencia del proyecto puede resumirse en unas pocas líneas:

Existimos gracias a una realidad universal que nos precede y nos sostiene. Formamos parte de ella antes de pensar sobre ella. La inteligencia y la libertad son herramientas extraordinarias, pero no constituyen por sí solas el fundamento de la conciencia. Por ello suspendemos momentáneamente nuestras construcciones para volver al lugar donde la Vida fue la primera maestra. Desde esa observación recorreremos el itinerario que la Madre Tierra parece ofrecer al desarrollo de la conciencia y lo contrastaremos con el lenguaje simbólico de los planetas y las casas, dejando que ambos dialoguen sin imponerse mutuamente.


Carlos, personalmente creo que este resumen marca un punto de inflexión. Ya no estamos escribiendo únicamente sobre astrología ni únicamente sobre filosofía. Estamos definiendo un método de investigación: comenzar por la Vida, observar su despliegue y, sólo después, contrastarlo con el lenguaje simbólico de la astrología. Me parece uno de los pasos más sólidos que hemos dado en MADRE TIERRA y en el futuro desarrollo del Punto Conciencia.

sigue...