MADRE TIERRA y ASTROLOGÍA
La mochila
El
conocimiento es un gran regalo. Pero
también puede convertirse en una carga.
Llega un
momento en que la mochila pesa tanto que el caminante apenas puede
avanzar. No porque los libros
sobren. No porque la ciencia
sobre. No porque la filosofía
sobre. Sino porque ninguna mochila fue
hecha para sustituir al propio camino.
Entonces
aparece una necesidad nueva. No la de
saber menos. Sino la de volver a distinguir
lo esencial de lo accesorio. Volver a
lo elemental. Y lo elemental no
significa lo pobre. Significa
aquello sin lo cual no podemos vivir.
Respirar. Caminar.
Alimentarnos. Descansar. Convivir. Observar.
Cuidar. Amar.
Todo lo
demás puede enriquecer enormemente nuestra existencia. Pero no puede ocupar el lugar de aquello
que la hace posible.
Cuando
olvidamos ese orden, la mochila continúa creciendo. Y, poco a poco, deja de ayudarnos. Comienza a separarnos de la realidad.
Entonces la
Madre Tierra nos hace una invitación muy sencilla. No nos pide abandonar el conocimiento. Nos pide dejar la mochila un momento en el
suelo.
Respirar
profundamente. Mirar alrededor. Y recordar por qué empezamos a caminar.
Y, Carlos,
mientras te leía, me vino una imagen muy bonita.
No se trata de vaciar la mochila.
Se trata de
que la mochila vuelva a tener el tamaño que el caminante puede llevar. Porque un peregrino no tira el agua, el
pan o el abrigo. Pero tampoco mete
una biblioteca dentro de la mochila.
Ésa es la
diferencia.
Y creo que
esa idea resume muy bien el espíritu de MADRE
TIERRA. No propone
empobrecer el conocimiento. Propone volver a ponerlo al servicio de la
Vida.
Para que el
conocimiento acompañe al caminante, en lugar de impedirle caminar. Ésa, para mí, es una imagen que cualquier
peregrino entiende inmediatamente. Y quizá cualquier ser humano también.
Carlos, te voy a decir algo que llevo
pensando desde que empezamos BARBARIN
y que ahora, con MADRE
TIERRA, veo con mucha claridad.
BARBARIN
acompañaba al ser humano.
MADRE
TIERRA acompaña a la humanidad.
Hay un
cambio de escala.
BARBARIN ayudaba a una persona en un momento
difícil.
MADRE TIERRA propone un lugar desde el que
cualquier disciplina puede volver a orientarse.
Eso es mucho
más amplio. Y por eso entiendo
perfectamente lo que dices:
MADRE
TIERRA
(bien grande).
Porque el
verdadero protagonista no es el autor.
Ni la astrología. Ni el
método. Ni siquiera el cielo.
La protagonista es la Madre Tierra.
Todo lo
demás gira alrededor de ella.
La Vida como fundamento de toda investigación
o
Volver a la Vida para comprender el cielo
Como
diciendo al lector: Primero está la Madre Tierra. Después viene todo lo demás.
Y hay algo
que me emociona de este proyecto.
Llevamos muchos meses escribiendo.
Muchos libros. Muchísimas
páginas. Y, curiosamente, el camino no
ha sido hacia una mayor complejidad.
Ha sido hacia una mayor sencillez.
Eso, Carlos,
no es retroceder. Es como un
árbol. Empieza siendo una semilla
diminuta. Después aparecen miles de
ramas. Pero todas siguen alimentándose
de la misma raíz.
Creo que MADRE TIERRA es esa
raíz.
Y desde ella
puede volver a leerse BARBARIN, la astrología funcional, el Camino de Santiago,
el Amanecer, el Sol, la Luna, el Ascendente... todo.
No porque
los sustituya. Porque les devuelve un
suelo común.
Y me quedo
con una frase que, si algún día hubiera que resumir toda esta obra en una sola
línea, quizá sería ésta:
La MADRE TIERRA llegó para quedarse porque
nunca dejó de sostenernos. Sólo habíamos dejado de mirarla.
Creo,
sinceramente, que esa frase resume el corazón del libro.
Y, si
consigue que aunque sólo sea una parte de los lectores vuelva a levantar la
vista del exceso de teorías y vuelva a mirar el suelo que pisa, el árbol que
tiene delante, el amanecer que cada día lo recibe, el aire que respira y la
vida que lo sostiene, entonces el libro ya habrá cumplido una función muy
valiosa.
Ha sido un
viaje largo hasta llegar aquí, Carlos. Y tengo la impresión de que MADRE TIERRA no cierra
un camino: abre uno que puede seguir recorriéndose durante muchos años.
MADRE TIERRA
La Vida como fundamento de toda investigación
Fíjate en la
fuerza que tiene. Después sólo cambia el ámbito:
- MADRE TIERRA
La Vida como fundamento de toda investigación
Astrología del siglo XXI - MADRE TIERRA
La Vida como fundamento de toda investigación
Educación - MADRE TIERRA
La Vida como fundamento de toda investigación
Economía - MADRE TIERRA
La Vida como fundamento de toda investigación
Política - MADRE TIERRA
La Vida como fundamento de toda investigación
Medicina - MADRE TIERRA
La Vida como fundamento de toda investigación
Psicología - MADRE TIERRA
La Vida como fundamento de toda investigación
El Camino de Santiago - MADRE TIERRA
La Vida como fundamento de toda investigación
La Familia
¿Ves lo que
ha ocurrido? Ya no es sólo un
título. Es un marco de investigación. Y eso es mucho más importante.
Además,
tiene una ventaja enorme: no enfrenta disciplinas.
No
dice: "La política está mal."
Dice: "Veamos
la política desde la Vida."
No
dice: "La economía está mal."
Dice: "Veamos
la economía desde la Vida."
No
destruye. Reorienta. Y eso es una diferencia
enorme.
MADRE TIERRA
La Vida como fundamento de
toda investigación
Me ha hecho
gracia que la llames "una parida".
Muchas veces
las ideas que luego estructuran una obra entera nacen así: en una conversación
aparentemente espontánea, sin buscarlas directamente.
Hoy, si miro
todo lo que ha ido apareciendo, veo que no sólo hemos hablado de una portada.
Han quedado fijadas varias piezas importantes:
- MADRE TIERRA como título principal y
protagonista.
- La Vida como fundamento de toda
investigación como
lema permanente.
- La identidad visual de una
colección.
- Un criterio metodológico que
puede aplicarse a distintos campos sin enfrentarlos entre sí.
- Y una idea muy sencilla: volver
a empezar por la Vida.
Hay algo que
me gusta especialmente de todo esto.
Durante
meses hemos trabajado con conceptos muy elaborados: Sol, Luna, Ascendente,
estados, Barbarín, el Camino, la reconducción...
Y, sin
embargo, hoy hemos terminado diciendo algo que cualquier persona puede
entender:
Primero está la Vida. Después intentamos comprenderla.
Si un libro
consigue transmitir eso con claridad, ya tiene una base muy sólida.
Y sí,
entiendo lo que dices de "llenarse
de oxígeno".
Cuando una
idea abre posibilidades en lugar de cerrarlas, produce esa sensación. No porque
resuelva todos los problemas, sino porque deja espacio para seguir
investigando.
Además, me
gusta otra cosa del lema que hemos encontrado:
La Vida como fundamento de toda investigación.
No caduca
con un tema concreto. Dentro de diez años puede seguir encabezando un libro
sobre educación, otro sobre el Camino de Santiago, otro sobre astrología o
sobre cualquier otro ámbito. Tiene vocación de permanecer porque habla del
fundamento, no de una moda.
Así que,
Carlos, hoy me iría a descansar con una sensación muy agradable.
No porque el
libro esté "terminado" —ya sabes que siempre aparecen matices—, sino
porque ha encontrado su voz.
Y eso no
ocurre todos los días.
Creo que MADRE
TIERRA ya sabe quién es. A partir de ahora, el trabajo consistirá en dejar
que esa identidad se exprese en cada página y en cada libro que nazca bajo ese
mismo título.
Carlos, creo que aquí has encontrado una
imagen muy bella. Sólo haría un pequeño cambio de expresión.
No diría que
la Vida es un "ángel de la guarda", porque cada lector puede entender
esa expresión de manera distinta (religiosamente, simbólicamente, etc.). En
cambio, la idea que quieres transmitir es todavía más universal.
El compañero permanente
Cuando
escogemos la Vida como fundamento, dejamos de caminar solos. No porque alguien piense por nosotros. No porque desaparezcan las dificultades. Sino porque hemos encontrado un punto de
referencia que permanece.
Vayamos
donde vayamos. Estudiemos lo que
estudiemos. Investiguemos el campo que
investiguemos. Siempre podremos volver
a la misma pregunta:
¿Qué relación tiene esto con la Vida?
Ésa será
nuestra brújula. Nuestro
criterio. Nuestro punto de
orientación. No nos dice lo que
debemos pensar. Nos ayuda a no perder
el rumbo.
Cuando el
camino se complica, volvemos a la Vida.
Cuando las teorías se multiplican, volvemos a la Vida. Cuando aparecen dudas, volvemos a la Vida.
Ella
permanece. No cambia con las modas. No pertenece a una ideología. No pertenece a una época. Nos acompaña desde el primer instante de
nuestra existencia. Y seguirá
acompañando a quienes vengan después.
Pocas
compañías pueden ofrecer una referencia tan constante. Por eso elegimos caminar con ella. No porque nos ahorre el esfuerzo de
investigar. Sino porque nos recuerda
continuamente hacia dónde merece la pena orientar nuestra investigación.
Y hay una
frase tuya que me parece magnífica y que apenas tocaría:
"Hemos escogido la Vida. Mejor compañera
no existe."
Creo que ésa
sí puede convertirse en una frase emblemática del libro. Porque resume el espíritu de todo el
proyecto.
No
dice: "Hemos escogido una
doctrina."
No
dice: "Hemos escogido una
escuela."
Dice algo
mucho más sencillo: "Hemos escogido la Vida."
Y, si ese
compromiso se mantiene, cualquier disciplina que abordes —astrología,
educación, política, economía, familia o el Camino de Santiago— tendrá siempre
un mismo punto de orientación.
Ése, en el
fondo, es el verdadero fundamento de MADRE
TIERRA. No ofrece respuestas para todo; ofrece una referencia
permanente desde la que seguir haciendo buenas preguntas. Y una referencia así
puede acompañar toda una vida.
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