Qué
NO es un astrólogo
Definir qué
es un astrólogo
no es suficiente.
Es igual de
importante
definir qué no es.
Porque
muchos de los errores
no vienen de lo que se hace,
sino de lo que se intenta hacer
sin base.
Límites claros
Un astrólogo
no es un profesional universal.
Tiene un
campo concreto.
Cuando ese
campo no se respeta,
aparecen los problemas.
No es psicólogo clínico
No
diagnostica.
No trata trastornos.
No interviene en procesos clínicos.
Puede
observar dinámicas,
pero no convertirlas en diagnóstico.
No es médico
No habla de
enfermedades.
No interpreta síntomas físicos.
No sustituye ningún tratamiento.
La
astrología no es una herramienta médica.
No es terapeuta (sin formación específica)
No realiza
intervención terapéutica.
No trabaja traumas desde un enfoque clínico.
Acompaña
desde el análisis,
no desde el tratamiento.
No es adivino
No predice
el futuro.
No revela eventos inevitables.
No trabaja
con certezas sobre lo que ocurrirá.
No es guía de decisiones
No decide
por el consultante.
No indica qué camino tomar.
La
responsabilidad de la vida
no se delega.
No es autoridad sobre la vida de nadie
No impone.
No dirige.
No define.
Su función
no es controlar,
sino aclarar.
Qué ocurre cuando estos límites no
se respetan
La práctica
se desordena.
Se mezclan disciplinas,
se generan expectativas irreales
y se produce dependencia.
El astrólogo
asume funciones
que no le corresponden
y pierde claridad en su trabajo.
Resultado
Definir lo
que no es un astrólogo
no limita la práctica.
La protege.
Permite
trabajar con precisión,
con responsabilidad
y sin invadir otros campos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario