Primero vivir
Primero
estar vivo
Luego,
si hay suelo, mirar el pasado
Una
nueva posición ante el sufrimiento humano
Una nueva posición ante el sufrimiento
1. Cómo surge este librito
Este librito
no nació como un proyecto, ni como una teoría, ni como una nueva técnica
terapéutica.
Surgió hablando.
Sin
proponérnoslo, en una conversación abierta, apareció una evidencia que fue
tomando forma con naturalidad:
cuando una persona sufre profundamente, lo primero que se pierde no es el
sentido, sino el presente.
Y sin
presente vivo, ninguna ayuda —por bien intencionada que sea— puede sostenerse.
2. No una terapia, sino una posición
Lo que aquí
se propone no es una terapia más.
No compite con ninguna, no invalida otras, no pretende sustituir nada.
Es una posición.
Una posición
clara y simple ante el sufrimiento humano:
Sin presente
vivo no hay terapia legítima.
Todo lo
demás —la historia, el pasado, las causas, los traumas, las explicaciones—
solo puede abordarse después, cuando la persona vuelve a estar viva en
el instante.
3. El error de orden que genera más dolor
Muchas
veces, con la mejor intención, se lleva a las personas a revivir su pasado
cuando todavía no tienen suelo en el presente.
Se profundiza cuando aún no hay vida suficiente para sostener esa profundidad.
El resultado
no es curación, sino fijación.
No es alivio, sino repetición.
Este librito
nace de una convicción sencilla:
Primero
vivir.
Primero estar vivo.
Luego, si hace falta, mirar el pasado.
4. El presente como única medicina posible
Aquí el
presente no se entiende como una consigna, ni como una idea espiritual, ni como
una técnica de atención.
El presente
es entendido como hecho vital:
- respiración
- cuerpo
- ritmo
- contacto
- intercambio real
El presente no
explica, pero sana.
No resuelve todo, pero devuelve posibilidad.
Y eso, en
situaciones de desesperación, ya es mucho.
5. El papel del acompañante
Desde esta
posición, quien acompaña —terapeuta, médico, cuidador, familiar— no es quien
sabe más, sino quien está más vivo en el encuentro.
La presencia
no es un añadido a la técnica.
Es el terreno de juego donde cualquier técnica puede o no funcionar.
El
acompañante no obliga, no arrastra al pasado, no excava sin suelo.
Sostiene el ahora, y desde ahí invita.
6. Un librito de primeros auxilios vitales
Este texto
puede leerse como lo que es:
- un librito de primeros auxilios
- una ética mínima del acompañar
- una advertencia contra el daño
innecesario
- un recordatorio de algo muy
simple
A pesar de
todo, vivimos.
Mientras eso
sea cierto, hay camino.
Hay momentos
en los que el sufrimiento no se resuelve pensando más,
ni recordando mejor,
ni excavando más hondo.
Hay momentos
en los que lo primero que se pierde
no es el sentido,
sino el presente.
Este libro
parte de una posición simple y exigente:
no se puede ayudar a nadie si antes no se ha vuelto a la vida.
Aquí no se
propone una nueva técnica,
sino un orden distinto.
Primero,
estar vivo.
Primero, recuperar suelo, ritmo y presencia.
Solo después —si hay sostén— mirar el pasado sin quedar atrapado en él.
Una
reflexión nacida del diálogo y de la experiencia directa,
pensada para terapeutas, acompañantes
y para cualquiera que atraviese momentos de desesperación.
Porque
mientras hay presente,
hay posibilidad.
Y mientras
vivimos,
el horizonte sigue abierto.
EXPOSICIÓN / EXTRACTO DEL LIBRITO
Una nueva posición ante el sufrimiento humano
Este librito
plantea una posición clara y radicalmente sencilla ante el sufrimiento,
la desesperación y la práctica terapéutica:
Sin presente
vivo no hay terapia legítima.
No como
consigna filosófica, sino como criterio práctico y vital.
1. El problema de fondo
Muchas
personas sufren no solo por lo que les ocurrió,
sino porque han quedado ancladas en un pasado que ya no vive,
mientras la vida continúa entrando segundo a segundo.
La
desesperación no es solo dolor:
es fijación en lo que terminó,
es incapacidad de percibir lo nuevo que ya está naciendo.
2. El error más frecuente en la ayuda
Con
frecuencia, incluso con buena intención, se intenta ayudar:
- profundizando en el pasado
- explicando causas
- reviviendo historias
- excavando en heridas
sin que
exista todavía un presente suficientemente vivo.
Esto no
cura:
refuerza la fijación, agranda el pozo y desperdicia la vida que está entrando
ahora.
3. La propuesta central
Este librito
no propone una nueva técnica, sino una nueva posición:
👉 Primero
vivir.
Primero estar vivo.
Luego, si hay suelo, mirar el pasado.
El presente
no se entiende aquí como una idea abstracta,
sino como un hecho corporal y relacional:
- respiración
- ritmo
- contacto
- intercambio real
- presencia compartida
El presente no
explica, pero sana.
4. El papel del terapeuta o acompañante
Desde esta
posición, el terapeuta no es quien sabe más,
sino quien está vivo en el encuentro.
Su primera tarea
no es interpretar, ni diagnosticar, ni resolver,
sino sostener el presente para que el otro pueda habitarlo.
La presencia
del acompañante:
- crea el terreno de juego
- marca las reglas
- permite que la vida vuelva a
circular
El terapeuta
no obliga:
ancla.
5. El cambio mínimo que lo cambia todo
No se buscan
grandes mejoras ni soluciones inmediatas.
El único
criterio es este:
¿Hay más
vida ahora que al empezar?
Los primeros
signos de curación son mínimos pero claros:
- cambio de ritmo
- respiración más amplia
- pausas reales
- cuerpo presente
- el problema deja de ocupar todo
el campo
Eso ya es
salir del pasado.
6. El pasado: no negado, sino recolocado
El pasado
existió.
El dolor fue real.
Algunos pasados incluso enfermaron.
Este librito
no niega eso.
Pero afirma
algo esencial:
👉 el pasado solo puede mirarse bien desde una posición viva,
desde el “torreón” de saber que, a pesar de todo, seguimos vivos.
El pasado se
integra cuando es suficiente,
cuando deja de gobernar el presente.
7. Una ética del acompañar
Este texto
propone una ética sencilla y exigente:
- no sacar a la persona de la
vida mientras se intenta ayudarla
- no hundir en pozos innecesarios
- no confundir profundidad con
daño
- no sacrificar el presente en
nombre de la explicación
Curar no es
excavar sin fin.
Curar es hacer que la vida vuelva a tener más espacio que la herida.
8. Qué es este librito
- Un librito de primeros
auxilios vitales
- Una advertencia contra el daño
terapéutico por mal orden
- Una guía para acompañar sin
invadir
- Un recordatorio de lo irreductible
A pesar de
todo, vivimos.
Mientras eso
sea cierto, hay posibilidad.
9. Qué no es este librito
No es:
- una terapia cerrada
- un método técnico
- una doctrina psicológica
- una negación del dolor
Es una posición
ante la vida y el sufrimiento.
FRASE FINAL–RESUMEN
Sin presente
vivo no hay terapia legítima.
Pero mientras haya presente, siempre hay camino.

No hay comentarios:
Publicar un comentario