Publicaciones BIENESTAR

lunes, 9 de febrero de 2026

Primero vivir Primero estar vivo Luego, si hay suelo, mirar el pasado Una nueva posición ante el sufrimiento humano

 Primero vivir

Primero estar vivo

Luego, si hay suelo, mirar el pasado

 

Una nueva posición ante el sufrimiento humano




Una nueva posición ante el sufrimiento

1. Cómo surge este librito

Este librito no nació como un proyecto, ni como una teoría, ni como una nueva técnica terapéutica.
Surgió hablando.

Sin proponérnoslo, en una conversación abierta, apareció una evidencia que fue tomando forma con naturalidad:
cuando una persona sufre profundamente, lo primero que se pierde no es el sentido, sino el presente.

Y sin presente vivo, ninguna ayuda —por bien intencionada que sea— puede sostenerse.


2. No una terapia, sino una posición

Lo que aquí se propone no es una terapia más.
No compite con ninguna, no invalida otras, no pretende sustituir nada.

Es una posición.

Una posición clara y simple ante el sufrimiento humano:

Sin presente vivo no hay terapia legítima.

Todo lo demás —la historia, el pasado, las causas, los traumas, las explicaciones—
solo puede abordarse después, cuando la persona vuelve a estar viva en el instante.


3. El error de orden que genera más dolor

Muchas veces, con la mejor intención, se lleva a las personas a revivir su pasado cuando todavía no tienen suelo en el presente.
Se profundiza cuando aún no hay vida suficiente para sostener esa profundidad.

El resultado no es curación, sino fijación.
No es alivio, sino repetición.

Este librito nace de una convicción sencilla:

Primero vivir.
Primero estar vivo.
Luego, si hace falta, mirar el pasado.


4. El presente como única medicina posible

Aquí el presente no se entiende como una consigna, ni como una idea espiritual, ni como una técnica de atención.

El presente es entendido como hecho vital:

  • respiración
  • cuerpo
  • ritmo
  • contacto
  • intercambio real

El presente no explica, pero sana.
No resuelve todo, pero devuelve posibilidad.

Y eso, en situaciones de desesperación, ya es mucho.


5. El papel del acompañante

Desde esta posición, quien acompaña —terapeuta, médico, cuidador, familiar— no es quien sabe más, sino quien está más vivo en el encuentro.

La presencia no es un añadido a la técnica.
Es el terreno de juego donde cualquier técnica puede o no funcionar.

El acompañante no obliga, no arrastra al pasado, no excava sin suelo.
Sostiene el ahora, y desde ahí invita.


6. Un librito de primeros auxilios vitales

Este texto puede leerse como lo que es:

  • un librito de primeros auxilios
  • una ética mínima del acompañar
  • una advertencia contra el daño innecesario
  • un recordatorio de algo muy simple

A pesar de todo, vivimos.

Mientras eso sea cierto, hay camino.


Hay momentos en los que el sufrimiento no se resuelve pensando más,
ni recordando mejor,
ni excavando más hondo.

Hay momentos en los que lo primero que se pierde
no es el sentido,
sino el presente.

Este libro parte de una posición simple y exigente:
no se puede ayudar a nadie si antes no se ha vuelto a la vida.

Aquí no se propone una nueva técnica,
sino un orden distinto.

Primero, estar vivo.
Primero, recuperar suelo, ritmo y presencia.
Solo después —si hay sostén— mirar el pasado sin quedar atrapado en él.

Una reflexión nacida del diálogo y de la experiencia directa,
pensada para terapeutas, acompañantes
y para cualquiera que atraviese momentos de desesperación.

Porque mientras hay presente,
hay posibilidad.

Y mientras vivimos,
el horizonte sigue abierto.


EXPOSICIÓN / EXTRACTO DEL LIBRITO

Una nueva posición ante el sufrimiento humano

Este librito plantea una posición clara y radicalmente sencilla ante el sufrimiento, la desesperación y la práctica terapéutica:

Sin presente vivo no hay terapia legítima.

No como consigna filosófica, sino como criterio práctico y vital.


1. El problema de fondo

Muchas personas sufren no solo por lo que les ocurrió,
sino porque han quedado ancladas en un pasado que ya no vive,
mientras la vida continúa entrando segundo a segundo.

La desesperación no es solo dolor:
es fijación en lo que terminó,
es incapacidad de percibir lo nuevo que ya está naciendo.


2. El error más frecuente en la ayuda

Con frecuencia, incluso con buena intención, se intenta ayudar:

  • profundizando en el pasado
  • explicando causas
  • reviviendo historias
  • excavando en heridas

sin que exista todavía un presente suficientemente vivo.

Esto no cura:
refuerza la fijación, agranda el pozo y desperdicia la vida que está entrando ahora.


3. La propuesta central

Este librito no propone una nueva técnica, sino una nueva posición:

👉 Primero vivir.
Primero estar vivo.
Luego, si hay suelo, mirar el pasado.

El presente no se entiende aquí como una idea abstracta,
sino como un hecho corporal y relacional:

  • respiración
  • ritmo
  • contacto
  • intercambio real
  • presencia compartida

El presente no explica, pero sana.


4. El papel del terapeuta o acompañante

Desde esta posición, el terapeuta no es quien sabe más,
sino quien está vivo en el encuentro.

Su primera tarea no es interpretar, ni diagnosticar, ni resolver,
sino sostener el presente para que el otro pueda habitarlo.

La presencia del acompañante:

  • crea el terreno de juego
  • marca las reglas
  • permite que la vida vuelva a circular

El terapeuta no obliga:
ancla.


5. El cambio mínimo que lo cambia todo

No se buscan grandes mejoras ni soluciones inmediatas.

El único criterio es este:

¿Hay más vida ahora que al empezar?

Los primeros signos de curación son mínimos pero claros:

  • cambio de ritmo
  • respiración más amplia
  • pausas reales
  • cuerpo presente
  • el problema deja de ocupar todo el campo

Eso ya es salir del pasado.


6. El pasado: no negado, sino recolocado

El pasado existió.
El dolor fue real.
Algunos pasados incluso enfermaron.

Este librito no niega eso.

Pero afirma algo esencial:
👉 el pasado solo puede mirarse bien desde una posición viva,
desde el “torreón” de saber que, a pesar de todo, seguimos vivos.

El pasado se integra cuando es suficiente,
cuando deja de gobernar el presente.


7. Una ética del acompañar

Este texto propone una ética sencilla y exigente:

  • no sacar a la persona de la vida mientras se intenta ayudarla
  • no hundir en pozos innecesarios
  • no confundir profundidad con daño
  • no sacrificar el presente en nombre de la explicación

Curar no es excavar sin fin.
Curar es hacer que la vida vuelva a tener más espacio que la herida.


8. Qué es este librito

  • Un librito de primeros auxilios vitales
  • Una advertencia contra el daño terapéutico por mal orden
  • Una guía para acompañar sin invadir
  • Un recordatorio de lo irreductible

A pesar de todo, vivimos.

Mientras eso sea cierto, hay posibilidad.


9. Qué no es este librito

No es:

  • una terapia cerrada
  • un método técnico
  • una doctrina psicológica
  • una negación del dolor

Es una posición ante la vida y el sufrimiento.


FRASE FINAL–RESUMEN

Sin presente vivo no hay terapia legítima.
Pero mientras haya presente, siempre hay camino.

 Etc



No hay comentarios:

Publicar un comentario