Publicaciones BIENESTAR

viernes, 30 de enero de 2026

Escala de Ubicación y Riesgo Vital Cómo estás ahora mismo

 



Escala de Ubicación

y Riesgo Vital

 

Cómo estás ahora mismo

Este no es un test psicológico.
No es un diagnóstico.
No es una explicación de quién eres.

Esta Escala no busca definirte ni decirte qué hacer.
Solo hace algo más sencillo y más útil:
te sitúa en el momento presente.

Como un termómetro.
Como saber en qué vagón del tren estás viajando.
Como mirarte sin juicio ni dramatismo.

No mira quién eres.
Mira cómo estás ahora mismo.

Porque cuando uno sabe dónde está,
deja de forzarse sin darse cuenta,
ajusta mejor el paso
y empieza a cuidarse con más criterio.

La Escala no promete soluciones ni cambios espectaculares.
No empuja, no asusta, no sentencia.

Ofrece algo más humilde y más real:
orientación para no ir contra la vida.

Puede usarse de forma simple o profunda.
En un momento puntual o de manera cotidiana.
No exige conocimientos previos,
solo honestidad con el estado presente.

No hace falta estar mal para usarla.
No hace falta tocar fondo.
Basta con querer vivir con un poco más de cuidado.

Porque mejorar no siempre es subir.
A veces es simplemente
dejar de empeorar.

Antes de empezar

Este texto no nace de una idea, sino de una necesidad.

No de entender la vida,
sino de no ir contra ella sin darse cuenta.

A muchas personas les ocurre lo mismo:
siguen viviendo,
cumpliendo,
respondiendo,
pero algo empieza a costar más
y no saben muy bien por qué.

No siempre hay dolor.
No siempre hay enfermedad.
A veces solo hay un cansancio que no se va,
una pérdida de margen,
una sensación de estar sosteniendo la vida
con más esfuerzo del necesario.

Para eso existe esta Escala.

No para explicar.
No para juzgar.
No para diagnosticar.

Sino para situarse.

Como quien mira un termómetro.
Como quien reconoce en qué vagón del tren viaja.
Como quien se detiene un momento
antes de seguir caminando.

Esta Escala no mira quién eres.
Mira cómo estás ahora mismo.

Y eso, aunque parezca poco,
suele ser suficiente para empezar a cuidarse mejor.

No hace falta estar mal para usarla.
No hace falta tocar fondo.
Basta con querer vivir sin forzarse innecesariamente.

Si al leer encuentras algo que te resulta obvio,
no lo descartes.
A veces lo obvio es justo lo que estábamos pasando por alto.

Y si en algún punto decides parar,
también está bien.
Esta Escala no pide llegar a ningún sitio.
Solo pide honestidad con el momento presente.

Nada más.


Cómo usar la Escala en la vida diaria

La Escala no se usa una vez.
No se usa para definirse.
No se usa para explicarse.

Se usa:

cuando algo pesa

cuando algo no cuadra

cuando aparece la duda de si seguir forzando

En esos momentos basta con volver a una sola pregunta:

¿Cómo estoy ahora mismo?

La respuesta no necesita palabras elaboradas.
El cuerpo suele saberla antes que la mente.

Con eso es suficiente para situarse.
Y cuando uno está situado,
suele saber qué conviene hacer…
o dejar de hacer.

 

No hay comentarios:

Publicar un comentario